Hay que Desmantelar el Andamiaje Histórico de Exclusión, Desigualdad y Discriminación Hacia las Mujeres: Laura Rojas

Por Daniel Gómez Trejo

Hay que desmantelar el andamiaje histórico de exclusión, desigualdad y discriminación hacia las mujeres: Laura Rojas

Argonmexico /La normalización de la violencia se alimenta de indiferencia e impunidad y eso es intolerable, indicó

 La diputada participó en la 13ª Cumbre de Presidentas de Parlamento

La presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, Laura Angélica Rojas Hernández, subrayó que en muchos países, incluido México, la violencia subsiste dentro y fuera del parlamento, por lo que “estamos llamadas a desmantelar el andamiaje histórico de exclusión, desigualdad y discriminación”.

Al participar de manera virtual en la 13ª Cumbre de Presidentas de Parlamento manifestó que las mujeres no pueden tolerar más la normalización de la violencia, que ha escalado y se alimenta de indiferencia e impunidad, y ocurre por la permisividad, justificación y minimización de muchos hombres y mujeres.

Señaló que el 2020 nos desafía a vivir una nueva normalidad donde el liderazgo político de las parlamentarias en la toma de decisiones es un componente sustancial del nuevo siglo.

Consideró que en todo el mundo la pandemia ha provocado una grave crisis sanitaria, económica y social de proporciones nunca vistas, y durante los últimos meses la atención se ha centrado en los devastadores efectos del virus en la vida de millones de personas.

Sin embargo, continuó, a la par de la pandemia y por las medidas de aislamiento, se ha exacerbado otra pandemia de consecuencias dramáticas y dolorosas: la violencia contra las niñas, jóvenes y mujeres.

“Las múltiples violencias hacia las mujeres en los espacios familiares, escolares, laborales, comunitarios y públicos son una lacerante que debe afrontarse con determinación, porque nuestro derecho de vivir libres de violencia tiene que ser una realidad más que una aspiración”, aseguró.

Destacó que después de décadas y de muchas reformas legales impulsadas por legisladoras de todos los grupos parlamentarios, en México por primera vez hay un Congreso paritario, pero aún se está lejos de erradicar la violencia de género.

Recordó que “el año pasado un diputado agredió de manera verbal a una de sus compañeras; a mí misma, hace unas semanas, un diputado pedía que fuera sancionada por tomar una decisión que no fue de su agrado, pese a que fue en uso de mis facultades”.

Asimismo, señaló que en días pasado se viralizó un video en el que un senador “regañó” a su esposa, al declarar que no se había casado con ella para que enseñara partes de su cuerpo.

Avances en la actual legislatura

La diputada Laura Rojas afirmó que la actual Legislatura ha asumido su responsabilidad y compromiso de acelerar el paso de la agenda de derechos humanos de las mujeres y niñas, que además atiende lo dispuesto por instrumentos internacionales como la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, de las Naciones Unidas.

Destacó que de manera reciente se aprobaron las siguientes reformas para:

Asegurar que las mujeres tengan acceso a la mitad de los cargos de toma de decisiones en el sector público.

 Incluir como nuevos tipos de violencia la digital y la obstétrica, y ampliar las penas para el delito de violencia familiar.Además, se logró materializar una reforma en materia de violencia política en razón de género, con el fin de eliminar los obstáculos de las mujeres en su camino hacia espacios de toma de decisiones, y que una vez en su encargo puedan ejercerlo con libertad y sin presiones.

La diputada Laura Rojas exhortó a continuar trabajando hacia una agenda paritaria que abone a una plena igualdad sustantiva, porque es lo mínimo que esperan las mujeres y las niñas

DIPUTADA LAURA ROJAS HERNÁNDEZ

Presidenta de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados

Mensaje durante la 13ª Cumbre de Mujeres Presidentas de Parlamento.

Muchas gracias, estimados colegas.

En México y todo el mundo la pandemia del Covid-19 ha provocado una grave crisis sanitaria, económica y social de proporciones nunca vistas. Durante los últimos meses nuestra atención ha estado centrada en los devastadores efectos que este virus ha causado en la vida de millones de personas.

Sin embargo, a la par de esta pandemia y debido a las medidas de aislamiento se ha exacerbado otra con consecuencias también dramáticas y sumamente dolorosas: la violencia contras las mujeres y las niñas.

Las mujeres no podemos tolerar más la normalización de la violencia, esta violencia que ha ido escalando y se alimenta de indiferencia e impunidad, esa violencia que ocurre por la permisividad, la justificación y la minimización tanto de hombres como de muchas mujeres.

Las múltiples violencias que sufrimos en todos los espacios, ya sean familiares, escolares, comunitarios, laborales o públicos, son una lacerante que debe afrontarse con determinación. El derecho que tenemos a vivir libres de violencia debe ser una realidad más que una aspiración.

Quienes hoy somos parlamentarias pertenecemos a una generación afortunada que es beneficiaria del legado de las mujeres que nos antecedieron en la lucha por nuestros derechos. 

En México, después de décadas y de muchas reformas legales impulsadas por legisladoras de todos los partidos, por primera vez tenemos un congreso paritario; las mujeres estamos igualmente representadas que los hombres en ambas cámaras del Congreso federal y por primera vez dos mujeres presidimos simultáneamente el Senado y la Cámara de Diputados; sin embargo, aún estamos lejos de haber erradicado la violencia de género.

El año pasado un diputado agredió verbalmente a una compañera diputada llamándola bocona y diciendo que se merecía una golpiza, a mí misma, recientemente un diputado me dijo que merecía ser sancionada por tomar una decisión en uso de mis facultades que no fue de su agrado. En días pasados en México se volvió viral un video en vivo en una red social, en el que un senador regañaba a su esposa por enseñar la rodilla y le decía que no se había casado con ella para que enseñara partes de su cuerpo.

Pero México no es la excepción, en muchos países la violencia dentro y fuera del Parlamento subsiste, por eso estamos llamadas a desmantelar el andamiaje histórico de exclusión, desigualdad y discriminación.

Nuestra Legislatura ha asumido su responsabilidad y compromiso de acelerar el paso en la agenda en materia de derechos humanos de las mujeres y niñas, atendiendo lo dispuestos por los instrumentos internacionales, especialmente a lo establecido en la Agenda 20-30 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Por eso aprobamos una reforma para que las mujeres tengamos acceso a la mitad de los cargos de toma de decisiones a lo largo y ancho del sector público, y otra en materia de violencia política en razón de género para eliminar los obstáculos de las mujeres en su camino hacia esos espacios y, para que una vez en los cargos, estos sean ejercidos con libertad y sin presiones.

Además, incluimos como nuevos tipos de violencias la digital y la obstétrica y ampliamos a pena de prisión para el delito de violencia familiar. El 2020 nos desafía a vivir una nueva normalidad, donde el liderazgo político de las parlamentarias en la toma de decisiones es un componente sustancial del nuevo siglo. Sigamos trabajando hacia una democracia paritaria que abone a una plena igualdad sustantiva, eso es lo mínimo que las mujeres y las niñas que representamos esperan y necesitan de nosotras.