La Cacería

Por José Cruz Delgado / Corresponsal / Argonmexico

 

Resulta que después de los múltiples retenes que instalaron en la ciudad de Morelia para cazar a los automovilistas que tienen algún adeudo, multarlos y recabar más dinero para las arcas estatales y municipales, y las múltiples quejas de la ciudadanía por los abusos cometidos por la autoridad, el gobierno de Michoacán tiene el cinismo de enviar un comunicado donde señala lo siguiente: La Secretaría de Finanzas y Administración (SFA) ha puesto en marcha dos programas de descuento en apoyo a las y los michoacanos con el objetivo de que puedan realizar sus trámites vehiculares pendientes con descuentos en multas y recargos, así como la condonación de multas por renovación de licencia de manejo.

Desde el 1 de abril, la SFA implementó en sus Oficinas de Rentas el Acuerdo de Descuentos Sobre Multas y Recargos en todos los Trámites Vehiculares, mediante el cual las y los contribuyentes pueden realizar sus trámites vehiculares pendientes -como emplacamiento, reemplacamiento, refrendo, etcétera- con los siguientes descuentos: durante abril el 60%, en mayo, el 50%; en junio, el 40%; y en julio, el 30%. Este Acuerdo estará vigente hasta el 31 de julio.

Como verá, la propia autoridad se contradice, pues por un lado ofrecen descuentos a los usuarios que tienen adeudos pendientes y, por el otro, instalan retenes y andan a la caza de vehículos para cualquier pretexto infraccionar al usuario, principalmente a los que traen placas que no son de Michoacán e incluso tienen el cinismo de llevar al conductor a lugares apartados para que nadie se dé cuenta de la extorsión y ponen de pretexto que andan en busca de unidades robadas y posibles delincuentes para garantizar la seguridad.

Y como dice el diputado Carlos Quintana: “Parece una cacería de brujas contra automovilistas los retenes de seguridad” y que más allá de una política de seguridad, parece una medida recaudatoria plagada de irregularidadesresultado en la imposición de multas a diestra y siniestra.

A manera de orientación para la ciudadanía, el artículo 53 del Reglamento de Tránsito vigente, indica que cuando los conductores cometan una infracción, los agentes deberán en primer momento, indicar al chofer que detenga la marcha de su vehículo, identificarse oportunamente, señalar la infracción y mostrarle al ciudadano el artículo que esté infringiendo, cosa que ningún elemento hace porque primero está la extorsión o como dicen “son para el jefe” y “para mis chescos”. ¡Así de cínicos!

Sobre las redadas contra jóvenes, principalmente son otra flagrante violación a los derechos humanos.

El martes pasado, cerca del mediodía, quien esto escribe fue requerido por dos policías en la calle Eduardo Ruiz, a la altura de la Central Vieja para que les mostrara lo que llevaba en mi bolso donde cargo grabadora, lapicero y una libreta, cosa a lo que me negué aduciendo que eran cosas personales y que era periodista y una persona de bien por lo que no tenían por qué revisarla.

Pese a identificarme hicieron caso omiso y me dijeron que no me pusiera “perro” porque me iba a ir más mal, que me iban a llevar a “barandilla”, algo similar al Torito y que a lo mejor paraba en el centro contra las adicciones que es nada menos el que fungiera hasta hace poco como centro penitenciario a donde de manera ilegal llevan a los que se les detecta alguna adicción sin el consentimiento de la familia.

Cabe mencionar que quien esto escribe no iba alcoholizado y mucho menos drogado pues iba a cumplir con mi trabajo como lo hago todos los días.

Al final de cuentas decidieron darme “chance” de retirarme.

Por toda la ciudad de Morelia se observan patrullas deteniendo a jóvenes por cualquier motivo, violando sus derechos humanos al “esculcarlos”, ponerlos contra la pared y al final de cuentas quitarles lo poco que traen de mane impune.

Ahora resulta que Silvano Aureoles, gobernador de Michoacán y Juan Bernardo Corona, Secretario de Seguridad Pública se han convertido en los Trump al perseguir a sus propios gobernados.

Por el bien de Michoacán, Juan Bernardo Corona de renunciar al cargo.