DestacadosSenado

Versión Estenográfica del Mensaje de la Senadora Martha Lucía Micher Camarena

Por Jaime Arizmendi

*presidenta de la Comisión para la Igualdad de Género del Senado de la República, en la apertura del Foro Parlamentario de América Latina y el Caribe, en el marco de la XVI Conferencia Regional sobre la Mujer

Argonmexico / Queridas compañeras, queridos compañeros:

Estimadas y estimados representantes de los parlamentos de nuestra querida América Latina y el Caribe.

Secretarias de Gobernación; secretaria de las Mujeres del gobierno de México, que encabeza la primera presidenta Claudia Sheinbaum Pardo; subsecretaria de Relaciones Exteriores y, por supuesto, representantes de organismos internacionales.

Querida Sima, querido José, de la sociedad civil.

Queridas compañeras, amigas y aliados en la lucha por la igualdad sustantiva.

Hoy México, el México profundo, abre las puertas de sus entrañas y de sus convicciones para recibirles con la certeza que este foro no es sólo una cita en la agenda, sino una plataforma política clave para pensar colectivamente cómo garantizar que la paridad deje de ser una regla escrita y se convierta en una realidad vívida y cómo el relevante problema de los cuidados adquiera una dimensión social amplia.

Una realidad donde las mujeres no sólo estemos presentes, sino que decidamos, que lideremos, que transformemos.

Una realidad donde existan condiciones igualitarias para participar y donde las instituciones respaldan su liderazgo con convicción, no sólo con discursos.

Sean todas y todos bienvenidas y bienvenidos al Foro Parlamentario de América Latina y el Caribe, un espacio que no es sólo institucional, sino profundamente político.

Sean ustedes bienvenidas y bienvenidos a esta ciudad de libertades y de derechos, y a este país encabezado por la primera presidenta Claudia Sheinbaum Pardo.

Que México sea hoy la sede de este encuentro es un reconocimiento de los avances que hemos impulsado, pero también y, sobre todo, una interpelación.

Gracias a nuestra querida Nadine Gasman por su entusiasmo y entrega para la realización de esta gran reunión; y gracias a Ana, a Moni, a todos, todos los equipos que hicieron posible, y a nuestra querida Anaís, que hicieron posible esta reunión

Muchas gracias a todos los equipos de ambas cámaras por esta reunión.

Porque sí, la paridad está en nuestra Constitución; porque sí, las mujeres estamos en los parlamentos, en los gobiernos, en los tribunales. Pero no basta con estar, nosotras queremos transformar. Somos unas insistencialistas irredentas y tenemos que transformar donde estemos.

Y queremos que la política deje de ser un territorio hostil y excluyente para las mujeres y que se convierta en una herramienta de justicia social, en un instrumento real para cambiar vidas, redistribuir el poder y tejer una democracia más sustantiva y más igualitaria.

La paridad fue un punto de inflexión, pero no es un punto de llegada. Es apenas el inicio de una gran transformación estructural mucho más profunda.

¿Cómo hacemos de la igualdad algo tangible, cotidiano y real? ¿De qué sirve ocupar espacios si esos espacios siguen reproduciendo exclusiones? ¿De qué sirve estar si no podemos ejercer la palabra ni el poder con libertad, sin miedo y sin violencia?

Este foro es entonces una oportunidad para imaginar juntas otra política, porque nuestra querida Rosario Castellanos lo expresó muy claro: “debe haber otro modo de ser mujer”, y es exactamente lo que aspiramos. Otro mundo, otra patria, otra América Latina y del Caribe es posible.

Una política que no se base en la competencia, en la exclusión ni en la lógica patriarcal del privilegio. Una política que se construya desde el cuidado, la escucha, la solidaridad y la justicia redistributiva. Una política feminista, profundamente democrática y profundamente humanista.

Desde esta perspectiva sabemos que lo personal es político y que las tareas de cuidado, esas que históricamente han sostenido en silencio nuestras economías, nuestras familias y nuestras comunidades, también deben estar en el centro de las decisiones políticas.

El trabajo de cuidados, la reproducción de la vida cotidiana, atender a mayores, a niñas, a niños, a personas con discapacidad y no sólo cuidados indirectos o directos. Hablamos de que cotidianamente les brindamos amor, afecto, como dijo ayer Clara Brugada: “cuidar es amar”.

Eso no es una cuestión privada ni doméstica, es una cuestión del Estado y porque el mercado no tiene moral, también se requiere la sensibilidad y las acciones contundentes de la empresa, de la sociedad civil, de toda la sociedad en general y por eso hablamos de la sociedad del cuidado.

Es un tema de derechos, de redistribución de responsabilidades, de reconocimiento histórico en donde los gobiernos subnacionales, provincias o municipios tienen todavía una palabra pendiente.

Y si hablamos en serio de igualdad, de igualdad sustantiva, de aquella que ya está en nuestra Constitución, aquella que elimina los obstáculos y garantiza el acceso pleno a los derechos humanos, tenemos que hablar de cuidados.

Reconozcamos, reduzcamos, redistribuyamos, retribuyamos y garanticemos la representación para que las mujeres estemos al centro de la transformación feminista.

Muchos de nuestros países ya han empezado ese camino, se han reconocido derechos, se han diseñado políticas públicas, se han abierto debates necesarios, pero el reto es inmenso.

Eso necesitamos, pensar no sólo como naciones, sino como región, porque América Latina y el Caribe comparten heridas, pero también luchas, comparten deudas, pero también utopías.

Compañeras y compañeros:

De nueva cuenta América Latina se ha convertido, como en muchos de los episodios de la historia de nuestra patria grande, en un dique de resistencia hacia la vuelta de un mundo derechizado al que no queremos ni debemos regresar.

Resistamos, combatamos y mostremos cuál es el camino de la izquierda feminista que nos mueve.

Y este foro es el lugar donde nos reencontraremos para construir estrategias comunes desde nuestras diversidades hacia una igualdad posible.

Desde el Congreso de la Unión, desde el Poder Legislativo mexicano y desde cada espacio que representamos, asumiremos con plena convicción y compromiso los derechos de las mujeres en el centro.

Queremos que esta sede no sólo sea un lugar de encuentro, sino un punto de partida para impulsar leyes, presupuestos y políticas con enfoque de género, interseccionalidad y justicia social.

Este foro también es memoria viva de las madres que se organizaron, de las madres colectivas buscadoras, de las trabajadoras que rompieron el silencio, de las mujeres indígenas que defendieron su territorio y su palabra, de quienes hoy exigen su derecho a decidir sobre sus cuerpos y sobre sus vidas, de las jóvenes que reclaman con fuerza su lugar en la historia y de las cuidadoras violentadas por la propia familia.

A todas ellas les debemos nuestra acción política hoy, por eso hacemos un llamado claro y firme a parlamentos, a gobiernos, a organizaciones de mujeres, a la sociedad civil, a los organismos internacionales: que se sumen a esta causa, no con neutralidad, sino con voluntad política, compromiso y con urgencia, porque no venimos a administrar lo posible, venimos a construir lo necesario y lo necesario es una región donde ser mujer no signifique cargar desigualdades, pobreza, violencia o silencios impuestos.

Este foro es una acción política en movimiento, es una apuesta por un nuevo pacto democrático donde la igualdad no sea una promesa, sino una práctica, un pacto que no deje a nadie atrás.

Gracias, gracias profundas a quienes han hecho posible este foro, a todas y todos los compañeros y compañeras de las organizaciones del Sistema de Naciones Unidas, de nuestros equipos, muchísimas gracias y a las secretarías y al gobierno de México que ha sido posible esta reunión.

A todas las que creyeron que este encuentro era urgente y necesario, no a quienes se burlaron de que nos reuniríamos, al cabo que no era tan importante.

Hoy México abre sus puertas, pero más aún abre su voz, su convicción y su compromiso, que este foro siga siendo el primero de muchos otros más de encuentro.

Queridas, queridas legisladoras, no podemos estar ocupando un puesto de elección si no transformamos la vida de las mujeres, no caigamos en mujerismos, transformemos la vida de las mujeres, pero sobre todo que sea este foro un llamado a la acción colectiva, porque no hay democracia sin igualdad sustantiva, no hay justicia sin cuidados y no hay futuro sin feminismo y que la igualdad se haga costumbre.

Muchas gracias, bienvenidas.

Redacción Argonmexico

Argonmexico inició actividades en mayo de 2007. Con pleno respeto y compromiso con la ética profesional difundimos de manera libre reportajes, entrevistas, crónicas y notas de todos los temas y sectores informativos de diversos estados del país, así como colaboraciones enviadas desde otras naciones.