En Caída Libre la Aceptación Ciudadana Al Actual Gobierno  

Por: Gloria Brito Nájera

*Argonmexico / Las últimas mediciones realizadas por los medios de comunicación y empresas encuestadoras sobre el gobierno de Andrés Manuel López Obrador no dejan lugar a dudas, ni títeres con cabeza, en el ánimo de la población mexicana. La caída en aceptación del régimen de la mal llamada “Cuarta Transformación”, no tienen vuelta para atrás. El empeoramiento que resienten en su nivel de vida los más de 120 millones de seres en este país se muestra en las últimas encuestas que recientemente se dieron a conocer sobre el gobierno de la república y los de cada entidad del país, en estas queda comprobado el bajísimo resultado del actual gobierno de morena, no solo del presidente, sino también de algunos gobernadores.

Para empezar, AMLO el jefe del poder ejecutivo de un país como México, que ocupa el lugar número 14 entre las naciones del planeta por el tamaño de su economía (producimos mucho, pero para la exportación). En el periódico El Financiero, y solo por dar algunos ejemplos, el presidente de la república, de enero a febrero de este año pasó de 71 a 63 % de aceptación entre la ciudadanía, 8 punto menos; en el periódico El Economista de abril del año pasado al día de hoy, pasó de 64.5 % a 53%, es decir, el 11.5% menos. La empresa encuestadora De las Heras advierte que en el último año el presidente cayó del 80% de aprobación, al 62 % (a 15 meses de su gobierno), es decir, 18 puntos menos. Estos resultados no se pueden ocultar, llama la atención la caída tan veloz y en tan poco tiempo de AMLO en la totalidad de las encuestas, pues no hay una sola encuestadora que registre alza en su aceptación. Desde que se mide la aceptación de los mexicanos acerca de sus presidentes, nunca, ninguno, había perdido su aprobación en tan corto tiempo. Es un ejemplo verdaderamente patético, pero perfectamente esperable.

¿Cuáles son las causas? No se necesita ser adivino para conocer el origen de estos resultados. Morena ha venido aplicando una política que permite a los más poderosos enriquecerse más, pues así lo dicen las estadísticas acerca del crecimiento de las grandes fortunas de las familias más ricas de nuestro país, mientras que por otro lado ha reducido el gasto público atropellando a los desprotegidos: cerró guarderías, canceló la construcción de obras de infraestructura (agua, drenaje, luz, escuelas, centros deportivos y culturales, etc., etc., incrementando así la pobreza de cientos de miles de mexicanos). La falta de medicinas, equipos médicos y personal en los hospitales es otra de las grandes dificultades que ha ocasionado este gobierno morenista; la violencia y la inseguridad van aceleradamente en aumento, por mencionar solo algunos de los grandes problemas. En resumen, con este gobierno la economía ha caído en recesión, estamos ante una inminente crisis económica, que de no pararse ocasionará una crisis social.

En uno de tantos congresos de diputados locales del país, la joven madre de un pequeño muerto en un hospital gritó a los legisladores su falta de atención a la ayuda que pidió, sin conseguir más que desdén, “Exijo justicia, exijo respeto por la memoria de mi hijo y por todos los niños que se han ido, yo toqué puertas y todos me dieron la espalda, no puede ser posible que ni paracetamol haya, mi hijo se murió, muchos niños se están muriendo, con él se fueron cuatro niños, ¿qué esperan para hacer algo…”, denunció.

Y hablando de la inseguridad y los feminicidios, desgraciadamente para todos, seguirán lastimando a la patria porque tampoco no se hace nada, sólo declaraciones de que se atienden, de “yo tengo otros datos” y de que “vamos muy bien”. La solución de los problemas grandes y pequeños, las acciones enérgicas y claras, bien pensadas, brillan por su ausencia. “Terminó la luna de miel: violencia y economía resquebrajan la popularidad de López Obrador” leímos en uno de los importantes medios de comunicación.

Y la misma tendencia se muestra para Claudia Sheinbaum, Jefa de Gobierno en la capital del país, según la encuestadora Arias consultores, en el mes de febrero, salió con un bajísimo 22.5% de aprobación, y de paso diré que el gobernador también morenista Miguel Barbosa, solo cuenta con el 3% de aprobación, en el último lugar de los peores evaluados. Sheinbaum también tiene en su haber una lista de desaciertos en la ciudad de México: feminicidios; inseguridad; el cierre de las clínicas del Seguro Popular (cuando el gobierno federal anunció la desaparición del programa, el gobierno de la ciudad fue el primerísimo que cumplió la orden de López Obrador); policías que en lugar de cuidar a la ciudadanía, golpean a estudiantes por el simple hecho de colectar y repartir propaganda de denuncia ante incumplimientos de la administración actual; falta de agua potable en varias de las alcaldías, incluida la Cuauhtémoc, en el  centro histórico de la CDMX; y para colmo el choque de trenes del metro Tacubaya ocurrido.

Los pronósticos de varios analistas son que, la tendencia a la baja de las calificaciones de estos gobiernos, ya es muy difícil revertirla, pero eso es lo de menos, el problema para nosotros los ciudadanos es que, los gobiernos actuales están destruyendo tanto nuestra ciudad, como nuestro país, nos están conduciendo a una crisis inminente,  claro que no sería correcto atribuirles la crisis  a los gobiernos actuales morenistas, pero lo que sí podemos afirmar es que la están acelerando tan rápidamente, como la acelerada caída de su aceptación, en eso coincide la caída de su aceptación con la agudización de los problemas que hoy vivimos. Es urgente que el pueblo aprenda de una vez por todas que, el único que puede enderezar el destino de nuestra patria, es él. Es urgente que se organice y construya una alianza nacional con intelectuales, religiosos, organizaciones sociales honestas, etc., para gobernar este país, como lo ha expuesto nuestro Secretario General, el Ing. Aquiles Córdova Morán. Es urgente que el pueblo lo haga, ¡luchar por un mundo mejor!