Honra Senado al Teatro del México de Siglos XIX y XX como Memoria Viva de la Sociedad
Por Jaime Arizmendi
*Concluye Tercera Parte de Tertulias Impartidas por Reconocido Dramaturgo Juan Francisco Hernández
Argonmexico / Con un viaje por los artistas y promotores del teatro de finales del siglo XIX y principios del siglo XX en México, concluyó en la Antigua Casona de Xicoténcatl el ciclo de tertulias impartidas por Juan Francisco Hernández Ramos, para profundizar y reconocer la memoria viva de las artes escénicas.
Así, la Historia del Teatro en México III se trató de un recorrido por las distintas etapas y voces de las artes escénicas en México, su capacidad para preservar la memoria, dialogar con la sociedad y mantener viva una de las expresiones artísticas más antiguas y significativas de nuestra historia cultural.
Después de haber abordado el teatro en los siglos XVI y XVII, el reconocido dramaturgo condujo al público en una charla, en un espacio de encuentro, reflexión y cercanía con la riqueza de nuestra historia escénica.
En la tertulia por el Senado, Juan Francisco Hernández destacó cómo los escritores Juan Ruiz de Alarcón y Sor Juana Inés de la Cruz tuvieron un gran auge a principios del siglo XX, a pesar de no corresponder a esa etapa.
Describió la importancia de Alarcón o el Jorobadito, el Contrahecho, el Poeta Pantorrillas, como se le conocía, en la inauguración del Gran Teatro Nacional a finales del siglo XIX, con su obra Las paredes oyen. Aunque también creadores como Juan A. Mateos y Vicente Riva Palacio escribieron obras para el mismo teatro en la búsqueda de una identidad teatral.
El impacto cultural que tuvo la inauguración del Palacio de Bellas Artes, en 1934, fue otro de los momentos más significativos descritos por el dramaturgo, ya que en ese recinto se presentó Don Quijote de la Mancha, con la participación de Martha Ofelia Galindo y adaptada por Salvador Novo, además de ser dirigida por Clementina Otero.
La obra, destacó Hernández Ramos, tuvo un éxito inusitado que permeó a toda una gran generación de niños con valores universales y artistas; entre ellos formó parte José Emilio Pacheco, a quien inspiró a ser escritor.
También fueron recordados por el artista, Rodolfo Usigli, quien es considerado como el iniciador del teatro en México, así como Antonieta Rivas Mercado, quien fue escritora y la mecenas cultural más importante del México posrevolucionario, que apoyó la fundación del Teatro de Ulises, en Mesones 42, en el que se buscó traducir a los grandes autores europeos y representarlos en espacios mexicanos.
Juan Francisco Hernández Ramos es director de escena, dramaturgo y promotor cultural, su labor al frente de la compañía de teatro clásico Fénix Novohispano ha contribuido de manera fundamental al rescate y difusión del teatro novohispano y de las tradiciones teatrales de México.
Con su trabajo, ha hecho del teatro un espacio de identidad y encuentro comunitario que ha acercado al público contemporáneo a textos, lenguajes y tradiciones escénicas que forman parte de nuestro patrimonio cultural.
