El Factor Peña Nieto

logo-enprivadoLos hay que proceden geográficamente de aquí y políticamente de la Luna. Florestán

argonmexico.com / El próximo día 1 de julio estaremos a dos años de las elecciones presidenciales de 2012, fecha que marca ya toda la gestión política del país.

No hay decisión que no se tome, declaración que no se haga, alianza que no se forme, distancia que no se tome ni posición que se asuma que no mire hacia allá.

Porque si bien la fecha de las elecciones, 1 de julio de 2012, parecería lejana en el calendario, en el de la política está al alcance de la mano cuando el gobierno del presidente Felipe Calderón ha cruzado tres años y medio y la selección de los candidatos presidenciales está a menos de uno.

En este eje de fechas fatales y aspiraciones personales, llegamos a las elecciones para renovar 12 gobernadores dentro de un mes exactamente, el próximo día 4, resultados que marcarán una tendencia hacia 2012, aunque no una línea inflexible, pero encarecerán el costo del cambio de gobernador en el Estado de México el año que viene por el elemento que más altera en un frente y otro, la ecuación presidencial: Enrique Peña Nieto.

Y es que a ese eje que apuntaba de fechas fatales y aspiraciones personales, hay que agregar ese factor, Peña Nieto, que aparece en todas las encuestas como el que al día de hoy lleva una sobrada ventaja para las presidenciales de 2012, aunque habría que apuntar que en el improbable, algunos dicen que imposible, caso de que no fuera él, los otros protagonistas todos en el PRI quedarían en igualdad de posibilidades; y la oposición también. Por eso el riesgo que encarna el gobernador del Estado de México.

En ese escenario de ventaja priista-peñista, no aparece en los demás partidos el personaje que pueda enfrentar y derrotar al gobernador del Estado de México. Y no es que no exista, es que no se ve.

El presidente Calderón, a la muerte, trágica de Juan Camilo Mouriño, se quedó sin su candidato favorito y ahora busca construirlo entre Ernesto Cordero, el preferido; Alonso Lujambio, Heriberto Félix y Javier Lozano. En el PAN-partido no saben bien a bien. Pero están los nombres de Santiago Creel y Josefina Vázquez Mota, ninguno de los afectos presidenciales, él menos que ella, lo que no sé cómo corte.

En el PRD, los antilopezobradoristas parecen estar trabajando para él, que mantiene el mayor reconocimiento entre la militancia de ese partido y aparece como su candidato más fuerte por las carencias perredistas y la campaña presidencial que encabeza desde hace tres años y medio.

Ahí han levantado la mano Marcelo Ebrard, que ha construido una opción muy interesante, y Carlos Navarrete, con una personalidad también propia. Pero uno y otro, más que los que se sumaran, tendrían que enfrentar a López Obrador. Dicho de otro modo, su única opción sería el retiro de AMLO, que no lo vamos a ver.

Nos vemos el martes, pero en privado.

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