¿Aprendiendo?

logo-devaneosArgonmexico.com/ Dicen que los panistas aprendieron pronto a hacer malos gobiernos, ahora Emilio Gamboa argumenta que los priistas ya aprendieron de sus errores. Me encantaría que me pusiera al día respecto a su aprendizaje. Sí lo que les gusta, es mantenerse en el poder, y desgraciadamente, el poder para ellos es corrupción,  ineptitud, hacer lo menos y cobrar de más, ayudarse con bonos, guardarse los sub-ejercicios presupuestales, hacer clientelismos con los sindicatos, e incluso, elecciones chuecas.

Nomás miren a Ivonne Ortega –gobernadora de Yucatán-, los comportamientos gansteriles con los que manipuló las elecciones. Y en el municipio de Dzemul, en donde, a pesar de todo, ganó el PAN, le ha fabricado delitos, que tienen en la cárcel a inocentes, le ha quitado   empleos a los que apoyaron y defienden el triunfo de su partido. Emilio Gamboa no tiene un priista para ponernos de ejemplo, podríamos empezar por él, con una historia muy empañada, ¿Qué ha hecho él por el país, en su paso por la Cámara Alta, la Cámara Baja, que lo ha hecho sobresaliente, respetable.

¿Peña Nieto? enredado en negras historias, casos no resueltos, o resueltos pretendiendo que somos retrasados mentales. No se vive mejor, ni más seguro, ni más saludable, ni mejor educado en el Estado de México. La gran parte que pertenece a la Zona Metropolitana, se colude con todas las medidas arbitrarias, absurdas que emanan de las mentes amarillas que desgobiernan la Ciudad de México. Ahora copiado del excelente negocio de Ebrard, las grúas mexiquenses, levantan coches en domingo, en los lugares de recreo, día respetado para el esparcimiento familiar. Y como siempre sin aviso, ellos llegan a “cumplir ordenes” son la autoridad: déspotas, arrogantes, irracionales.

Ya ven que preocupados por nuestra seguridad, se inventaron el registro Nacional de Usuarios de Telefonía Móvil, que sólo servirá como dice Sergio Sarmiento, para que realicen sus fechorías desde teléfono robados a ciudadanos que dieron de alta su aparatito. Ahora andan “por nuestra seguridad” queriendo cobrarnos el trámite de una nueva tarjeta de circulación. Que sólo servirá para que se hagan de recursos y nos hagan perder tiempo dinero y esfuerzo en estupideces innecesarias.

Mientras ellos demuestran su ineptitud, pues resulta que en los reclusorios del Distrito Federal fracasaron en la colocación de bloqueadores de celulares para impedir que desde allá nos extorsionen, y resulto que curiosamente sólo afectaron la señal de las colonias vecinas, mientras en las instalaciones el festín delictivo continua laborioso y preciso. Ahora el Gobierno Federal hará lo suyo, se va a encargar del bloqueo de la señal; esperemos que lo lleve a cabo con éxito. Cabe mencionar que el hecho que se tengan que colocar estos bloqueadores es RECONOCER QUE EL ESTADO ACEPTA SU INCAPACIDAD PARA DETENER LA CORRUPCIÓN, pues ¿quién permite el paso y uso de los teléfonos móviles dentro de los penales?.
 
Mientras el país está en caos, el número de empleados, apenas se mueve, pero ellos rellenan sus arcas cada vez que cobramos sueldo, cada vez que cargamos gasolina, cada vez que la gran mayoría con dificultad realiza una compra; el presidente en un acto ocioso, absurdo, necio, pasea los huesos de los héroes que nos dieron patria.

La pregunta es desde que el olvidado Agustín de Iturbide llevo a cabo el Plan de Iguala, y firmo en febrero de 1821 la Independencia de México, efectiva en septiembre del mismo año –previo acuerdo con Don Juan de O’donoju, representante del gobierno español. ¿Qué hemos hecho con este país? Hemos tenido bajas, altas, medianas, pero entre las unas y las otras, en el resumen HOY que cuentas tenemos para entregarles a esos héroes que dieron su vida; y entre las muchas cosas que no les gustarían, esta el hecho de que anden paseando sin pudor sus esqueletos, o lo que queda de ellos, sí es que son de quien pretenden.

Que encuentren que la mitad del territorio, y más de la mitad de las decisiones están en manos de otros que no ostentan una acta de nacimiento mexicana. Que nadie vive en paz pues vive con el temor de encontrarse en un fuego cruzado, de ser asaltado dentro o fuera de su casa, de ser secuestrado. De encontrarse con un policía que lo extorsione, que le inventen algún trámite que además de ser idiota, le cueste, que el nivel educativo sea de quinta.

Que le aumenten los impuestos, las tenencias, el agua, la luz, el predial, el pan y las tortillas, y hasta los chilitos verdes. ¡Caray! Qué diría Don Miguel Hidalgo y Costilla, y más para acá qué diría Don Benito Juárez, y Porfirio Díaz. Y que si hubiera que meter a la cárcel a cualquiera de los “servidores públicos” que no hubiera desquitado su sueldo con un trabajo de calidad, que no sea un ladrón, un aprovechado, haya cometido nepotismo y demás cuestiones reprochables, iban a quedar unos cuantos afuera. Siendo muy optimistas. Podría ser que no haya quien cierre la puerta.

emaldonadoballesteros@yahoo.es

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