Cinta para Niños que Disfrutamos Adultos

logo-septimoartePor Héctor Trejo S

argonmexico.com/ A primera vista, un viaje maravilloso por lo inesperado y desconocido, pero observando a detalle, la última cinta de Spike Jonez -“Jackass: La Película” de 2002, “¿Quieres ser John Malkovich?” de 1999, etcétera- “Donde viven los monstruos”, es un reflejo del mundo adulto, en el que la paranoia de la gente y la agresividad social generan personajes bastante complejos, que honestamente no son de fácil análisis para los pequeñines de la casa, a quienes presuntamente va dirigido el filme.

El recorrido por la realidad de la mente infantil al mundo onírico, parece más un trayecto de un pintoresco pueblo de la provincia mexicana a la gran ciudad, plagado de hermosos lugares y momentos, para terminar en un tormentoso espacio, en que termina por adaptarse y luego salir de ahí de vuelta a casa.
En esencia, la historia se enfoca a un pequeño que carga sobre sus hombros los problemas familiares, de repente explota y huye de su casa para embarcarse en una aventura por el mar hasta una isla habitada por monstruos, con diversas personalidades, con quienes convive durante algún tiempo y luego decide volver a casa.
La situación narrativa de esta cinta –basada en el libro homónimo de Maurice Sendak-, es muy peculiar, pues al igual que “El Principito”, de Antoine de Saint Exúpery, es una historia catalogada como infantil, pero con muchas implicaciones sociales que más competen a los maduros y precisamente más enfocadas a hacer conciencia en este sector social conformado por adultos.
Sin lugar a dudas, “Donde viven los monstruos” terminará por enternecerlo y porque no, hacerle derramar alguna que otra lagrimilla si es usted muy sensible, sin embargo, los niños saldrán con un sabor de boca amargo, pues habrá momentos del filme que no entenderán lo que está sucediendo en pantalla y algunos cuantos terminarán por perder la atención.
Es pues una buena opción para asistir al cine a presenciar una cinta en la que destaca el diseño de imagen, con unas botargas convertidas en monstruos –al estilo de los Muppets- que tienen articulación en el rostro, sus gestos son muy vivos y descriptivos, claro está, hechos por computadora y que le ofrecen al espectador un plus.
Sólo le recuerdo que la imaginación se disfruta más en la oscuridad del cine, así que no deje de asistir a su sala favorita. Para dudas, comentarios o sugerencias: trejohector@gmail.com

Deja un comentario