Un coreano Quiere el Avión Presidencial

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Argonmexico / Afirmó que con esto el gobierno mexicano recibiría el dinero de inmediato y dejaría de pagar intereses y mantenimientos.

Significativos esquemas de compra ha presentado el último de los interesados en la puja por el avión presidencial TP-01, General José María Morelos y Pavón. Es además el último de los interesados que quedan que pudiésen concretar factiblemente la operación.

Se trata del magnate coreano Pumsoo Ra, presidente y CEO del corporativo Cerritos Holdings, con sede en Seúl y con presencia financiera en todo el mundo según se dice.

El empresario asiático ha ofrecido a través de su representante en México, Andrés Marcelo Arredondo Méndez, pagarlo de contado, quitándole a México el compromiso de la deuda con el proveedor y ofrecer al gobierno un catálogo de opciones para que ahorre muchísimo dinero en materia de transportación de los funcionarios federales.

Así se dio a conocer de manera oficial este miércoles 15 durante la conferencia matutina del presidente López Obrador.

La oferta del magnate coreano -líder mundial en el sistema sale lease back- incluye varias posibilidades para que el gobierno escoja la que mejor le acomode.

«Una de ellas es comprarlo, acondicionarlo a cómo el gobierno quiera y rentárselo con un contrato muchísimo menos agresivo que el que actualmente paga a Boeing y de ésta manera, los viajes del presidente y de muchos de sus funcionarios serían menos caros que los que hoy resultan al estar viajando por aerolíneas comerciales», explicó Andrés Marcelo Arredondo.

El representante de Ra, recibió instrucciones precisas de él para para que reactive el contacto con las autoridades federales a fin de concretar esta oferta, que según los últimos avalúos realizados en California -a donde fue enviado el TP01 hace un año- su costo oscila en los $130 millones de dólares.

Arredondo Méndez, en entrevista a Grupo Expansión, fue enfático al señalar que sería más conveniente para el gobierno federal hacer el trato con el empresario coreano, debido a que eso evitaría dividir en 12 partes las acciones para la compra de la aeronave, posibilidad que circuló ayer en diversos medios.

«Esa atomización (partición) obligaría al gobierno a negociar y mantener relaciones con 12 empresas, cuando con Cerritos Holdings todo se haría mediante un depósito en efectivo por el valor actualizado del avión y no habría necesidad de negociaciones posteriores», dijo y aseguró: «el gobierno recibiría el dinero de inmediato y de inmediato dejaría de pagar intereses y mantenimientos», aseguró.

Es dable hacer énfasis en algunas de las ventajas operativas y logísticas -más allá del plano financiero-, que revisten para la institución presidencial y para el gobierno mexicano en general, la seguridad y la conectividad del Presidente de México.

Cada vez que el presidente vuela, pierde comunicación con sus cabezas o mandos en las principales átras de gobernabilidad.

Ese es un hecho inocultable.

En otra de las propuestas de esquema de adquisición , se encuentra el famoso «sale and lease back», que consiste en pagarle al gobierno mexicano el valor actualizado de la aeronave; para que después, Cerritos Holdings absorba la deuda restante con Boeing y luego rentárselo a alguna aerolínea comercial, con capacidad financiera y flota abultada, como Emirates u otras de ese calibre, que le darían a Pumsoo Ra una renta que estaría dispuesto a compartir con el gobierno mexicano.

Arredondo Méndez insistió que con esa compra el gobierno se ahorraría cientos o miles de millones de pesos en pago de intereses, mantenimiento, administración de hangares, sueldos de personal altamente especializado; que es de lo que fundamental y reiteradamente se ha quejado López Obrador y su administración.

Con el plus, de que en lo sucesivo, si así lo deciden, se podría evitar el gasto operativo del transporte aéreo en los vuelos presidenciales (boletos de avión pagados a aerolíneas comerciales), con la ventaja ya señalada de la seguridad y la conectividad con la estructura de mando de su goberno y del país.

Incluso la oferta de Pumsoo Ra podría incluir al resto de las aeronaves en venta, propiedad del gobierno federal.

«Si el señor presidente y sus colaboradores quieren vendérmelas, también se las puedo comprar», mandó decir el magnate coreano, según dijo su representante en México.

Nos remite a la muy clásica forma con que algunos padres de vocación  empresarial, forjadas desde la microempresa, educan y forjan a sus prpios vástagos, futuros comerciantes casi en la mayoría de los casos.

El inmigrante español, siriolibanés, japonés o chino, que llega a nuestro país y pone un pequeño estanquillo o miscelánea, dispone que sus menores hijos  «trabajen» en sus ratos no escolares, en tareas menores pero sustantivas, para enseñarles la disciplina y el cuidado del que será algún día su propio patrimonio y forma de vida, bajo la promesa formal de un «pago» pecuniario.

Si los menores no alcanzan aún la edad mínima para discurrir, podrán conformarse con alguna moneda.

Es entonces cuando el padre  los sienta en el mostrador y les pregunta a cada uno o aes vástago en lo particular: «ahora sí, con tu moneda, ¿qué vas a comprar de lo que ves aquí?».

Es una historia muy común, en el baúl de recuerdos de la cultura empresarial mexicana del siglo 20, que sin duda forma parte de la tradición cultural e histórica de nuestro país.

México, al final también país de inmigrantes.

Así se acuñó el término «chamaquear», cuasiverbo de nuestros días, pues aunque presente ya en muchos diccionarios populares, no aún en el de la Real Academia Española de la Lengua (RAEL).

«Y así se templó el acero» también, como apuntara Nikolái Ostrovsky, aquel clásico de la literatura soviética.