Trump no Cederá, México debe Decretar Aranceles

Por Daniel Gómez Trejo

* López Obrador debe modificar su actitud de que “la mejor política exterior es la interior” y asistir a encuentros con presidentes del mundo, establecer relaciones diplomáticas que redunden en acuerdos comerciales y de todo tipo para proteger el interés del país en el mediano y largo plazos, manifiesta

* El juego rudo de los norteamericanos nos obliga a actuar con mayor sagacidad y establecer una relación política más estrecha con China porque nos permitirá un trato comercial y de intercambio de todo tipo… No podemos doblar la espalda ante Trump, subraya

* Si son 300 mil, o 200 mil, o 50 mil mdd los que EUA nos van a imponer como arancel, rebatamos en los mismos términos, afirma

Argonmexico / Antonio Ortega Martínez, del Grupo Parlamentario del Partido de la Revolución Democrática y secretario de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, emplazó a la delegación de funcionarios federales que se reunirán este miércoles con representantes de la Casa Blanca (para tratar el tema de los aranceles que EU pretende imponer a nuestro país si no combate el narcotráfico y frena la migración a su territorio), a responder en los mismos términos y fijar aranceles a productos procedentes de estados que tengan influencia para lograr la reelección de Donald Trump pues, de lo contrario –advirtió- el país va directo a una desaceleración económica.

“En la medida que este tipo de comportamientos ayuden a Trump a su reelección, será muy difícil que pueda modificar su decisión y, por lo tanto, deberíamos prepararnos. Ojalá y me equivoque. Nada me gustaría más que me achacaran que hice un juicio anticipado, sobre todo, equivocado; pero no hay elementos para pensar que vaya a haber una marcha atrás, significativa, en la decisión del Presiente de los Estados Unidos porque esto sirve a su proceso electoral y su reelección en la presidencia”, explicó.

De igual manera -afirmó el perredista- Andrés Manuel López Obrador “debe hacer a un lado esa retórica de ‘buena voluntad, de paz, amor, de armonía’ entre los países. La retórica de: ‘no entremos a una disputa de ojo por ojo, diente por diente porque somos países hermanos’. Eso –acusó- son dichos en discursos cuando hay necesidad de decir lo políticamente correcto; pero en este momento, subrayó, lo que se requiere son medidas concretas en reacción a las decisiones del gobierno norteamericano”.

“Debemos responder, insistió, en términos comerciales de la misma manera, y eso significaría establecer una política arancelaria a exportaciones norteamericanas hacia México y hacer una especie de selección de productos que tuvieran un impacto político electoral en el proceso reelectivo de Trump y en sus bases de respaldo”.

Creo, añadió el también integrante de la Comisión de Presupuesto, que “nosotros podríamos hacer números rápidamente y responder en los mismos términos. Si son 300 mil, o 200 mil, o 50 mil millones de dólares los que nos van a imponer como arancel, debemos actuar en los mismos términos. No tenemos salida si queremos portarnos como una nación soberana y, por lo tanto, independiente y digna”, indicó.

“El juego rudo de los norteamericanos nos obliga a jugar con mucha mayor sagacidad y establecer (con países como China), una relación política más estrecha porque nos va a permitir una relación comercial y de intercambio de todo tipo mucho más estrecha. ¡Claro! No es lo mismo trasladar nuestros productos hacia Estados Unidos (que a Asia). El costo, las distancias, las condiciones son diferentes; pero no podemos doblar la espalda ante Trump. Tenemos que dar la cara, la frente en alto y responder con firmeza y con mucha dignidad”, expuso.

Ortega Martínez reconoció que las consecuencias (de enfrentarse a Trump), serán delicadas si se toma en cuenta, por ejemplo, una guerra comercial entre China y los Estados Unidos, que no es de la misma magnitud, trascendencia, gravedad y consecuencias que de la Unión Americana hacia México: “La otra es una guerra entre gigantes, esta es de un gigante contra un país de mediano desarrollo, importante -sin duda- pero de mediano desarrollo. Sin embargo, anotó, es fundamental por ello que el Presidente López Obrador modifique esa actitud de que ‘la mejor política exterior es la política interior’.

Enfatizó que el Presidente debe entender que, en un mundo globalizado, el país no se puede aislar y pensar que vamos a ser capaces de producir todo lo que necesitamos: “¡Eso es una utopía! Por no decir, una visión ignorante de lo que es realmente la realidad global”.

“El que (López Obrador) asista a los encuentros internacionales, tenga contactos con presidentes de otros países, establezca relaciones diplomáticas estrechas que redunden en acuerdos comerciales, de intercambio tecnológico y de todo tipo, es –de alguna manera- proteger (también) nuestro interés en el mediano y largo plazos”, enfatizó el legislador.

 

Antonio Ortega rechazó en este sentido, las afirmaciones que ha venido haciendo el Presidente mexicano en el sentido de que las finanzas del país no se verían afectadas ante las amenazas de su contraparte estadounidense.

Explicó que “la caída de la Bolsa Mexicana de Valores, la pérdida del valor del peso frente al dólar y las medidas de especulación financiera que se empiezan a presentar, presagian que muchos mexicanos se encuentran preocupados por lo que está pasando, y por lo que puede haber de consecuencias. No comparten –aclaró- la idea del Presidente de que ‘no habrá ningún movimiento económico extraño porque México tienen finanzas sólidas y firmes’. Eso –señaló- es palabrería”.

“¡Claro que hay consecuencias, refutó, y claro que la desaceleración de la economía mexicana –que ya está confirmada y solo alguien que no quiere ver puede decir lo contrario- nos convertiría no en una economía desacelerada y en proceso recesivo, sino que se apresuraría y podríamos entrar a una recesión!”

“Y una recesión, remató, es un crecimiento por debajo de cero y, por lo tanto, los impactos económicos de la inversión, de los ingresos públicos, de la generación de empleos, salarios, de atender las necesidades de infraestructura pública y de desarrollo del país, tendrían que ser pospuestos, reducidos, y el país entraría en un grave problema con consecuencias para todos; pero particularmente para la gente más desprotegida”, sentenció.