Se fue por la Puerta Principal

Cuidado con crear tanto odio, los puede alcanzar.  Florestán

Argonmexico / Alguna vez un taimado político mexicano dijo: Yo no voy a las cárceles ni a los panteones, porque no dan votos.

Y luego fue gobernador.

Esa sentencia retrata el nulo interés de los gobernadores por sus penales, que no dan votos, y en ese abandono cómplice han permitido la existencia del autogobierno de la delincuencia y, con ella, la corrupción en todas sus expresiones.

En algún momento de los años 70 se hizo una reforma que quedó en el nombre, los mismos penales se convirtieron en Centros de Readaptación Social, Ceresos, pero siguieron funcionando igual y, con los años y la explosión del crimen organizado, peor.

Esto lo retrata mejor el nombre del de Aguaruto, en Culiacán: Centro de Ejecución de las Consecuencias Jurídicas del Delito, de donde se fugó el viernes Juan José Esparragoza Montón, (a) El Negro, hijo de uno de los dos delincuente más buscados, Juan José Esparragoza, (a) El Azul, detenido en un operativo conjunto de la Marina con la PGR e ingresado a ese centro el 19 de enero con base en una orden de aprehensión derivada de la solicitud de extradición del gobierno de Estados Unidos acusado de operar la distribución de droga y lavado de dinero del cártel de Sinaloa y de pasar toneladas de droga al otro lado de la frontera.

Tras la captura se pidió su traslado a un penal federal, que el juez cuarto de distrito en Sinaloa, José Luis Estrada Amaya, negó, otorgándole la protección de la justicia federal, lo que permitió su fuga al dejarlo en ese penal de mínima seguridad y máxima corrupción.

Cuando se reclamó al Poder Judicial esta decisión, el Consejo de la Judicatura Federal respondió que lo había protegido porque el traslado no lo pidió un juez, sino una instancia local, el gobierno de Sinaloa, y pregunto: ¿por qué ninguna autoridad reaccionó para subsanar esa falla que permitió la fuga del delincuente?

No lo sé, pero esta fuga me lleva al juez que abrió la puerta del penal a Rafael Caro Quintero, lo que tuvo que subsanar la Suprema Corte siendo hoy, prófugo, uno de los delincuentes más buscados.

Pero estos son asuntos federales y yo hablaba de las cárceles estatales, donde dicen algunos políticos que no hay que ir porque no dan votos, y hoy son santuarios de la delincuencia y universidades del crimen.

RETALES

1. DESFONDE. La crisis irresoluble de las dos bancadas del PRD en el Senado, retratan la crisis de este partido que no atina a resolverla;

2. CONSEJEROS. La lucha por la designación de los tres consejeros del INE que tienen que resolver para finales de abril se endurece por los intereses de los partidos. Ya una vez los diputados dejaron al instituto sin tres consejeros durante más de un año violando la Constitución, y nadie levantó la ceja; y

3. GAS. Como que a los enemigos de Andrés Manuel López Obrador se les acabó el gas en el tema de su desencuentro callejero con un padre de Ayotzinapa en Nueva York. Será el puente.

Nos vemos mañana, pero en privado