Recuerdan en San Lázaro Movimiento Estudiantil del 68

Por José Luna

Argonmexico / Diputados del PRI, PAN, PRD, Morena, PVEM, Movimiento Ciudadano, Nueva Alianza y Encuentro Social, así como el Independiente recordaron durante la sesión de este martes la masacre en Tlatelolco del 2 de octubre de 1968.

Adriana del Pilar Ortiz Lanz (PRI) señaló que hace 49 años México vivió un hito que aceleró el proceso de democratización que había iniciado años antes; destacó que después de tal acontecimiento el país acentuó su proceso de madurez robusteciendo el régimen democrático y los derechos políticos ciudadanos.

“Tlatelolco es la escisión entre dos México, uno antes del movimiento estudiantil y otro después de 1968. Actualmente, dijo, el país es plural y democrático. Hoy los jóvenes tienen una participación activa, más y mejores oportunidades,…Hoy siete de cada 10 jóvenes son los primeros de su familia en tener acceso a una licenciatura”, acotó.

Ariel Enrique Corona Rodríguez (PAN) argumentó que la matanza de Tlatelolco no fue solamente resultado del autoritarismo, sino una manifestación trágica del agotamiento del régimen político que se había quedado atrás ante una sociedad que reclamaba libertad y nuevas formas de participación democrática en la vida pública.

El panista precisó que constituyó un parteaguas en la historia mexicana y una cicatriz imborrable de la memoria colectiva. “Esta fecha nos sirve para que reconozcamos el importante papel de los jóvenes en la sociedad, para darnos cuenta de sus ganas de cambiar a México. El 2 de octubre debe ser un ejemplo del despertar para los jóvenes, pero también un referente del régimen al que no debemos de regresar”.

Por el PRD Guadalupe Hernández Alcalá expresó que como en 1968, la diferencia la marcaron los miles de jóvenes que se manifestaron en las calles en medio de la represión autoritaria y que “hoy salieron en millares como voluntarios en medio de la tragedia. A ellos les reitero, nuestro más profundo agradecimiento”.

Exigió que se castigue a los culpables y responsables del 68 y sobre todo, que se sepa la verdad de todos estos hechos, “que se reabran las investigaciones y en particular se lleve a la justicia a los verdaderos cerebros de esa masacre. El 2 de octubre del 68 representa ni perdón ni olvido”.

María Chávez García (Morena) denunció que a 49 años de lo ocurrido, “ninguna persona ha sido consignada ante los tribunales por dichos acontecimientos. Ello nos ha dejado como herencia una deuda histórica con las víctimas y la sociedad en su conjunto y ha tenido como consecuencia, un ciclo de impunidad que ha dañado profundamente la confianza en las instituciones”.

Indicó que el 2 de octubre sigue siendo una batalla en la que se busca la democracia, libertad y mejores condiciones de vida. “49 años han pasado impunes ante la injusticia o la justicia institucional. En el aire aún respiramos el olor fétido de la impunidad. Demandamos que los responsables de estos brutales hechos, así como de la represión política subsecuente en las décadas de los años 70, 80, sean investigados y consignados a fin de combatir la impunidad por graves violaciones a los derechos humanos”.

Samuel Rodríguez Torres (PVEM) señaló que pocas fechas conmemorativas tienen carga emocional e histórica como el 2 de octubre. “De las ruinas de un régimen autoritario emergieron los cimientos de la apertura democrática que hoy permite la coexistencia de diversos ideales políticos, económicos y sociales”, dijo.

Refrendó su compromiso para trabajar a favor de la libre manifestación de las ideas, la ampliación de los espacios de participación para los jóvenes, incluyendo la política y en la toma de decisiones. “Nos pronunciaremos en contra de cualquier hecho de violencia y exigiremos que las autoridades gubernamentales locales o federales, hagan lo necesario para castigar a quien atente contra la paz y seguridad de las familias mexicanas”.

Verónica Delgadillo García (Movimiento Ciudadano) puntualizó que el país de hoy no podría entenderse sin la lucha de los movimientos estudiantiles; sin embrago, dijo, “esta lucha que inició en 1968 todavía no termina, porque esa misma clase política sigue aferrada al poder y sin escuchar las exigencias de millones y millones de mexicanos”.

Como en 1968 –añadió- hoy miles de mexicanos, mexicanas, estudiantes, jóvenes y ciudadanos, alzan la voz porque exigen una transformación de las instituciones y la democracia. “México se encuentra en medio de una disyuntiva que se puede resumir entre la posibilidad de impulsar un cambio y una transformación total al régimen político o la de perpetuar un sistema de impunidad y de corrupción”.

María Eugenia Ocampo Bedolla (Nueva Alianza), argumentó que hace 49 años México era un país distinto, “no gozaba de las libertades que hoy son comunes; en la actualidad se tiene una sociedad más consciente, participativa y sobre todo, sensata del valor de su voz y voto.

“Estaremos eternamente agradecidos con aquellos jóvenes que con una visión y una filosofía en 1968 fueron el primer referente de la transformación de este México…Las demandas de la juventud son un presagio y termómetro del ánimo social”, mencionó.

Estableció que aún existen carencias y omisiones que afectan el ejercicio de sus derechos como son violencia, falta de oportunidades laborales o desigualdad en materia educativa: “Nuestro compromiso es procurar su desarrollo pleno, pues la juventud es el motor de cambio”.

De Encuentro Social (PES), Norma Edith Martínez Guzmán, aseguró que el fin del Estado monolítico y el desmoronamiento de la experiencia de un gobierno cerrado y rígido, de espaldas a la ciudadanía, son, entre otras, las lecciones más luminosas y los legados más edificantes que esa fecha dejó para evolucionar como sociedad.

Manuel Clouthier Carrillo –diputado independiente- aclaró que el 1 de octubre se recuerda también el 28 aniversario luctuoso de Manuel Jesús Clouthier del Rincón “Maquío, “cuyos principios le enseñaron que la política es una actividad noble que busca el bien de la comunidad, que el poder se ejerce para servir y no para servirse, que éste necesita contrapesos y tener límites”.

En ese sentido, sostuvo que el país necesita de hombres de lucha como “Maquío”, que enseñen dignidad, congruencia y a ver de frente, pues “parte del problema que padecemos los mexicanos hoy es que la clase política quiere seguir viendo para abajo al pueblo y exige que lo vean para arriba. “Hoy, el pueblo mexicano ya despertó y se acostumbró a ver de frente”.