Esténtor Político

Esténtor Político

Por: Miguel Ángel Casique

*Voto de castigo no trae política para solucionar los problemas de México

Argonmexico / Se ha comentado, con cierta razón, que debido a que las nuevas tecnologías de comunicación y las redes sociales están influyendo y juegan un papel importante en nuestras vidas, también están teniendo un impacto en la forma en que se están desarrollando las elecciones en este 2018, un claro ejemplo es cómo desde esas plataformas se impulsa el voto de castigo entre el electora; pero, ¿qué tanta influencia tendrá en la decisión de este 1 de julio?

Lo cierto es que, como todo, tienen su lado negativo y positivo. Las nuevas tecnologías y principalmente las redes sociales están haciendo que el comportamiento del ser humano, frente ellas, sea diferente; por ejemplo, ocultar o negar los derechos políticos de los cuidadnos por la vía de manipular y engañar, así como el brindar todo tipo de información aunque mucha de ella sea falsa.

Incluso, se comenta que el uso exagerado o manipulado de las redes sociales incrementa los sesgos informativos y disminuye la posibilidad de que exista un debate serio y sano. Ahora que se comercia con las datos electrónicos o digitales de los ciudadanos la vulnerabilidad es mayor y deja indefensos a los ciudadanos. Ahora cabe la pregunta de si estas herramientas, propias del mundo globalizado, serán una amenaza o una ayuda en la democracia o en las elecciones que se realizan periódicamente en las naciones como la que hoy vivimos los mexicanos.

Con «apoyo» de esas plataformas hay encuestas falsas, información que miente y rumores que se difunden con la idea de generar una percepción o tendencia hacia algún tema o figura pública. Muchas veces lo que se dice en la «red social» viola los derechos de los ciudadanos y genera desconfianza entre el electorado y sus políticos o entre la población y sus instituciones; también en la vida íntima de las personas esto ha traido problemas serios.

Y aunque hay algunas iniciativas por parte de autoridades para que eso no suceda, como la cooperación de las plataformas de Facebook, Twitter y Google, o iniciativas de algunos medios para verificar la información que proviene de las redes sociales y evitar así las famosas “fake news”, a pesar de ello se sigue teniendo problemas y hoy vemos cómo se explota todo el potencial de las redes sociales para beneficio de los candidatos o algún gobierno.

A 33 días del 1 de julio, día en que será la votación, una gran parte de la difusión se está haciendo a través de plataformas digitales y redes sociales; pero aún se siguen usando los medios tradicionales como la prensa escrita, radio y televisión. La tecnología sólo ha ayudado a que la información se disperse con más rapidez y algo de eficiencia, pero no ha logrado que los candidatos cambien o modifiquen sus propuestas que hacen hacia la sociedad.

Los ciudadanos, por influencia de las redes sociales o las plataformas digitales, aún no tienen un voto consciente o razonado y lo que se observa en estas elecciones es que habrá un voto de castigo y eso no garantiza, en nada, que México vaya a remontar en los principales problemas como la pobreza y como consecuencia la desigualdad social. Tampoco se ha logrado que haya un análisis a fondo de cada candidato, para ver quién es el que realmente garantiza una mejoría, aunque sea mínima, para los siguientes tres o seis años.

El 1 de julio ganará el voto de castigo con una política que no solucionará los problemas de México, el 1 de julio las redes sociales y la tecnología habrán influido para ir a las urnas pero con un voto consciente y razonado y el 1 de julio sólo habrá un cambio de poder que no garantizará un futuro próspero y de bienestar. Así, México seguirá padeciendo pobreza, inseguridad, mala educación, mala salud, cero atención a los grupos más vulnerables y la corrupción entre sus gobernantes seguirá. La tarea para un México de justicia y equidad social seguirá pendiente unos años más.

El clímax no político…

¿Tan mal está la educación de nuestro país que no puede dar oportunidades a más jóvenes? La respuesta es afirmativa, sí está mal la educación en México y una de sus expresiones es la falta de oferta educativa; este fin de semana se realizó el examen para ingresar al Instituto Politécnico Nacional (IPN), concursaron alrededor de 92 mil jóvenes y sólo hay 24 mil lugares, es decir unos 68 mil jóvenes no podrán ingresar en alguna carrera; y, aunque el Politécnico como otras universidades hacen lo posible para atender la demanda, lo cierto es que quedan fuera de esa selección muchos jóvenes que en el mejor de los casos buscarán entrar a una universidad particular o simplemente ya no continuarán con sus estudios.

La oferta educativa en el país es deficiente y hay jóvenes que no siguen el paso siguiente de su preparación, ingresar a la universidad y concluir una carrera profesional; el año pasado, 2017, se ofertaron 22 mil lugares por los 107 mil 296 aspirantes; en el 2016  de los 91 mil que presentaron examen sólo ingresaron 24 mil (26%). El tema educativo también seguirá siendo una tarea vigente para las propuestas políticas tan de moda en estos días de campañas electorales.

No me ayudes mamá… Aunque ayer se le vio muy contenta a Rosario Robles respaldando la campaña de su hija Mariana Moguel a la alcaldía de Milpa Alta, nos dicen que cuando la candidata dijo que estaba conmovida porque una vez más la transparencia le gana a la opacidad también dejó ver la frase fuerte  de que no va a permitir, por ningún motivo, que con guerra sucia se difame el nombre su hija «quien nada debe nada teme» (sic). Una ayudadita mamá… ¿para ganar o para perder?.

A decir del secretario de Gobernación, Alfonso Navarrete, las campañas se desarrollarán «mayormente con tranquilidad» salvo algunos incidentes que hasta el momento el gobierno federal los idéntica en Guerrero, como foco rojo, sobre todo la zona de Chilapa y La Montaña. Sobre la violencia contra candidatos se comentó que se localizan en Guerrero, Guanajuato y Jalisco. En el país son 18 mil cargos los que están en juego en esta elección, nada fácil o sencillo para garantizar un proceso electoral pacífico, transparente y ejemplar.