Enfrenta ISSSTE pasivos y saturación en hospitales

Argonmexico  / Luis Antonio Ramírez Pineda, director del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE), reconoce que por la falta de planeación e inversión en infraestructura el Instituto enfrenta problemas serios de saturación en hospitales y clínicas, así como una serie de contingencias económicas por pasivos, juicios, adeudos de los estados, obras inconclusas y personal temporal.

Al comparecer hoy ante las comisiones de Salud y Seguridad Social del Senado de la República, como parte del análisis del Primer Informe de Gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador, el funcionario dio conocer que al 2018 el déficit en el seguro de salud fue de 14 mil 996 millones de pesos.

de resaltar que en este año “nos hemos dedicado a atender contingencias heredadas por falta de planeación y porque nos alcanzaron, desafortunadamente, las enfermedades y la edad de los derechohabientes”.

La  institución enfrenta problemas de pasivos que, por sentencias y juicios, se estiman en 15 mil 592 millones de pesos. Tan sólo durante 2018, gastó 21 mil 637 millones de pesos en la atención de cinco enfermedades crónicas que más padecen sus derechohabientes.

Hizo énfasis en que existen 16 mil 428 sentencias pendientes de cumplimiento en materia pensonaria por 2 mil 299 millones de pesos, al tiempo de señalar que esta administración recibió un pasivo de más de 18 mil millones de pesos, “que se ha ido atenuando y disminuyendo”.

Sin embardo, admitió que también “se van sacrificando otras áreas” porque debe pagarse a prestadores de servicios, particularmente de servicios integrales y medicamentos.

Heredamos, añadió, 16 mil 428 sentencias pendientes para pensiones, que representan un costo más o menos de 2 mil 300 millones de pesos”; adicionalmente, se enfrentan 122 mil 800 juicios que están en proceso y que pueden causar un daño patrimonial de siete mil millones de pesos en pensiones y 6 mil 200 millones de pesos en materia laboral

Ramírez Pineda argumenta que el déficit financiero es también por otra contingencia que tiene que ver con los adeudos de las entidades. A la fecha, los estados le deben al ISSSTE casi 58 mil millones de pesos. El tema, consideró, es delicado porque este adeudo no permite disponer de los recursos para invertirlos en los servicios que se prestan.

Las dificultades que padece el Instituto se refleja en la oferta del número de camas. En 1966 había 1.75 camas por cada mil habitantes. Actualmente, “tenemos 0.54 camas por cada mil habitantes”.

Como podemos darnos cuenta, la oferta de camas para atender a los pacientes ha disminuido. Con el tiempo se dejó de invertir para ampliar la infraestructura y por eso “enfrentamos problemas serios de saturación en hospitales y clínicas”.

De 1999 a 2003 la inversión en infraestructura prácticamente fue nula; de 2004 a 2009 aumentaron los recursos, pero de 2010 al 2018 se cayó la inversión alrededor del 72 por ciento.

En el Informe Financiero y Actuarial del ISSSTE se señala que las cuotas y aportaciones no son suficientes para poder subsanar los gastos en el seguro de salud.

Estableció que en ese Instituto no se hizo la planeación en tiempo para hacer frente a la evolución de la edad de la población derechohabiente. Habló de la existencia de una concentración en pacientes con enfermedades crónicas no transmisibles como diabetes e hipertensión en personas de 40 años para arriba.