Continúa con Éxito Señorita Julia en el Teatro Milán

Por Gabriela Licona

*Presentada con el apoyo de Efiartes, la puesta en escena aborda la lucha de géneros, las relaciones de poder y la lucha de clases

Argonmexico / “La vida no es tan matemáticamente idiota como para que sólo los grandes se coman a los pequeños, sino que también ocurre, con la misma frecuencia, que la abeja mate al león o que, al menos, lo enloquezca”: August Strindberg (1849-1912).

Durante la fiesta de la Noche de San Juan, cuando se liberan los sentidos y se rompen ciertas barreras, Julia seduce a uno de los sirvientes, lo que la lleva a una destrucción tanto moral como anímica, en una reflexión sobre las luchas de géneros y de clases, en la no hay ganadores.

Con la manipulación y el juego del poder como temas centrales, Señorita Julia, puesta en escena estrenada el pasado 11 de julio en el Teatro Milán, con el apoyo de los Estímulos Fiscales a las Artes (Efiartes), es una adaptación de la dramaturgia del sueco August Strindberg, bajo la dirección de Martín Acosta y con la actuación de Cassandra Ciangherotti, Rodrigo Virago y Xóchitl Galindres.

“Strindberg muestra personajes con puntos débiles. Desde la perspectiva de lo dramático, no hay héroes, hay personajes tratando de sobrevivir a toda costa, lo que genera una ficción muy poderosa llena de conflicto humano en una confrontación muy directa y brutal”, aseguró Martín Acosta, quien forma parte del Sistema Nacional de Creadores de Arte del Fonca.

Todo sucede en una hacienda la noche de la festividad religiosa, durante la cual, Julia, burguesa inconsciente en el terreno de lo social, quien representa una parte oscura de la energía femenina, interpretada por Cassandra Ciangherotti,  trasgrede las reglas de la aristocracia y paga las consecuencias, al seducir a Juan que, encarnado por Rodrigo Virago, es un sirviente con un gran resentimiento social y de género, que abusa del control que puede tener sobre la aristócrata a quien ve como una oportunidad de ascenso..

Durante el desarrollo de la obra, para muchos responsable de poner a Suecia en el mapa cultural del Viejo Continente, cuya traducción realizada por Ileana Villareal, eliminó el prurito moral decimonónico para ir directo a la confrontación de los sexos, donde lo que preocupa es cómo se mira el uno al otro, bajo los cuestionamientos de ¿por qué la sexualidad brinda un dominio sobre el otro?, y ¿por qué se manipula el sexo para otros fines?

Además de Julia y Juan, ambos víctimas del abuso de poder, ella por género y él por clase social, hay un tercer personaje que aparece en escena: Cristina, quien interpretada por Xóchitl Galindres, es una cocinera, la prometida de Juan, y un personaje estricto moralmente que busca tener un marido que se muera pronto y la deje viuda con una pensión.

Esta adaptación de la obra que para muchos críticos marcó, junto con Casa de muñecas de Henrik Ibsen, el inicio del teatro moderno europeo, expone los temas centrales planteados por su autor, pero con una visión más actual. Los tres protagonistas entran en un juego que evita la misoginia adjudicada a Strindberg, quien en su momento fue censurado y repudiado por algunos sectores, entre otras cosas, por expresar su descontento social y en lo que a las relaciones humanas se refiere.

“El teatro tiene que hacerse con elementos de la realidad del hoy. A mí no me interesa el teatro como una antropología, me interesa como un eco de los que está pasando”, explicó el director, al referirse al exitoso montaje, que cuenta con la producción de David Castillo, la escenografía de Natalia Sedano, y el vestuario de Eloise Kazan.

“La ventaja que tiene el teatro es que nos permite ver la complejidad de las relaciones humanas. Tenemos a una mujer que tiene muchas virtudes, pero muchos defectos, y que ha tomado malas decisiones. No tenemos porqué santificar a ninguno de los géneros, tenemos que mantener la visión de los géneros como perfectibles y llenos de contradicciones… Lo que alimenta al teatro es la visión de los seres humanos”, finalizó Martín Acosta

Señorita Julia ofrece temporada hasta el 27 de septiembre, los miércoles y jueves a las 20:45, en el Teatro Milán, ubicado en Lucerna núm. 64, en colonia Juárez de la Ciudad de México.