Aconseja Especialista del IMSS Educar a Niños en Nutrición

Por Roxana Hebe Hernández

Argonmexico /El coordinador de Nutrición y Dietética de la Delegación Oriente del Instituto Mexicano del Seguro Social, en el Estado de México, Jorge Hernández Arellano, pidió a los padres de familia vigilar la alimentación de sus hijos para evitar problemas de salud en el futuro.

Explicó que la educación alimentaria de un niño comienza desde el vientre de la madre. “Lo que la mamá consume es con lo que está alimentando al niño”, por lo que si se quiere hacer un cambio en la alimentación de los menores, se debe modificar también la dieta de los padres.

Programas como ChiquitIMSS, dedicado a asesorar a los niños en su alimentación con diferentes estrategias de promoción de salud, son una útil herramienta de cultura alimentaria que busca erradicar los problemas de sobrepeso y obesidad, males generacionales que denotan una mala dieta.

Según un informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS) desde 2016  en México,  cuatro de cada 10 niños educación primaria, de entre seis y 11 años, sufren de sobrepeso por lo que nuestro país está posicionado en el primer lugar de obesidad infantil a nivel mundial.

La estrategia ChiquitIMSS, que se implementa en todas las unidades de Medicina Familiar, comentó el nutricionista, involucra a los infantes dentro de un supermercado, donde se les enseña las propiedades de cada uno de los alimentos. “Los niños identifican las propiedades de sus comidas y sus beneficios, entonces poco a poco se dan cuenta de que las comidas deben de ser equilibradas, variadas, inocuas, completas y libres de microorganismos”.

El equilibrio en el consumo de todos los grupos alimenticios proporciona un buen desarrollo físico y mental de un infante. Una buena dieta está conformada por tres comidas fuertes: desayuno, comida, cena y dos colaciones, una matutina y otra vespertina.

Las comidas deben consistir en carnes (res, puerco y pollo), productos lácteos (por ejemplo leche, quesos y cremas), además de consumir tres frutas, cinco verduras todos los días y cuatro raciones de vegetales, también es importante comer legumbres, cereales, aceites y mantequilla.

“Si nosotros comenzamos con la educación de los niños desde esa edad, va a ser más fácil que ellos vayan identificando qué es lo que sí pueden consumir, y qué es lo que les está causando el problema de obesidad”, comentó Hernández Arellano, a propósito de la importancia de la planificación de sus alimentos.