Y Sigue la Mata Dando

Argonmexico / Este domingo se publicó que ocho mujeres acusaban a Morgan Freeman de acoso. Una joven asistente que trabajo con él en el verano de 2015 durante la filmación de “Going in Style” lo acusa de tocamientos indeseados y comentarios sobre su figura y vestimenta, incluso trató de levantarle la falda en varias ocasiones mientras le preguntaba si llevaba ropa interior,  Alan Arkin otro de los protagonistas  -recuerda ella- le pidió que parara a lo que Freeman no supo cómo reaccionar,  debido a esto la joven abandono la industria del cine.

Testimonios similares fueron hechos por otras siete mujeres que trabajaron cerca de él. No sé si esto se considere delito, el actor dice “Todas las víctimas de agresiones y acoso merecen ser escuchadas. Y necesitamos escucharlas, pero no está bien equiparar horribles incidentes de agresión sexual con piropos inoportunos y bromas. Que siempre trata de que los hombres y las mujeres se sientan apreciados y cómodos con él. Pidió perdón el jueves y lo seguirá haciendo a cualquiera que haya molestado, aunque hayas sido en forma involuntaria, pero aclara que no agredió a las mujeres, ni ofreció trabajos ni ascensos a cambio de sexo. Y cualquier insinuación de que lo hice, es completamente falso.

En noviembre del año pasado en Monterrey  un blog abierto por una alumna puso al descubierto un presunto caso de abuso sexual en el Instituto Tecnológico de Estudios Superiores Monterrey. En la página se acusa particularmente a Felipe Montes, escritor y catedrático de dicha casa de estudios.

Según la denuncia, Montes habría tenido un comportamiento indecente con un grupo de alumnas a las que les impartía clases en dicha institución y en un taller literario. Luego del escándalo, el rector del Tec, David Garza, anunció la separación del profesor. La denuncia fue hecha pública por una alumna de una universidad local, quien el jueves abrió la página “Acoso en La U” donde, según dijo en entrevista, desde hace dos años recopila testimonios de jóvenes que fueron objeto de agresiones de parte de Montes.

El 14 de nov. 2017 Felipe Montes envía a “Milenio” Monterrey una carta de la cual está es solo una parte: Las notas, calumnias y comentarios anónimos, sin fundamento e integrados por mentiras e infamias, sin respaldo y sin imputación directa de la persona presuntamente afectada, los cuales buscan mi descrédito, mi deshonra y per juicio, causarme daño y destruir el resultado de años de esfuerzo, y que han aparecido a partir del pasado 9 de noviembre, por impresionantes que suenen y por mucho que sean repetidos, nunca podrán competir con la verdad

Este viernes 25 de mayo, unas seis alumnas subieron a recibir su título profesional, con letreros rosas que apuntaban “No están solas”. La universidad presento en enero de este año un protocolo específico contra la violencia de género, luego de múltiples denuncias de acoso sexual de profesores, publicadas desde noviembre, pero ellas hacen ver que no es suficiente.

Él que definitivamente no tiene defensa y se pasó la vida acosando y hasta se le demanda por algunas violaciones es el famoso productor Harvey Weistein, que se entregó voluntariamente en una comisaria de Nueva Yorky como en los notorios cualquier cosa es noticia fue muy destacado el hecho de que tuvo que usar unas esposas especiales por su obesidad –yo ni lo veo tan gordo- el hombre la está pasando mal, a sus 66 años la perdida de todos sus “privilegios” lo ha de hacer pensar que pudo haberse portado mucho mejor. Lo ha perdido casi todo: esposa, trabajo, respeto, poder económico y la facilidad de abusar de las mujeres que lo rodean, hoy pensara dos veces en lo que le dice y cómo se comporta con alguna.

Hay miles de casos, algunos serán reales –la gran mayoría- otros no lo serán, alguna loca que quiere sus cinco minutos de fama o sacar algún provecho económico, ya ven que así se han silenciado varias acusaciones.

Es fácil –dice mi mamá- acusar a alguien de loco y también de acosador, es su palabra contra la mía, también hay desequilibradas que inventan ataques inexistentes, claro que cuando son muchas las contrariadas que coinciden habrá que estudiar concienzudamente el caso. Muchos hombres se han tomado a cierto eso de que las mujeres dicen que no queriendo decir que sí y pretenden hacerlo realidad, algunos verdaderamente viven en otro mundo, los he escuchado decir que los he provocado cuando he estado muy lejos de semejante conducta –me son repulsivos- hasta se enojan y agreden.

Personalmente de ponerme delicada  podría acusar a ex jefes y varios amigos de acoso, se creen muy chistosos cuando se asoman al escote de tu blusa, cuando quieren besarte a fuerza, o ponen sus manos en tu cuerpo como si tuvieran permiso. Sí, te sientes muy incómoda, sí los quieres aventar y salir corriendo, pero te alejas sin tantos espavientos, intentas no herir su “sensibilidad” y ¿dónde dejo a la mía? Todo esto me pone a pensar que deberíamos pararles un alto quizá sin rudeza pero con firmeza. Creo que creemos que así son y hay que torearlos en vez de ponerlos en su lugar y aclararles que NO DEBEN HACERLO Y ¡YA!

Tampoco creo que un piropo, algún comentario sobre mis atributos,  incluso un apapacho cariñoso, sensible, respetuoso no le venga bien a uno. Definitivamente no quiero que dejen de ser humanos con sus defectos y virtudes. Pero nada con exceso, todo con medida.