Una Semana que Sacudió a México

logo-joaquinEs tan egoísta que su otro yo es él mismo. Florestán

argonmexico.com / Nadie, ni los profetas del pasado, podían haber previsto la semana que sacudió a México: siete días que fueron, del asesinato del candidato del PRI al gobierno de Tamaulipas, Rodolfo Torre Cantú, el lunes 29 de junio, al conflicto poselectoral que estalló el lunes 5 de julio, pasando por el golpe del huracán Alex, que pegó a Monterrey, su zona metropolitana, al norte de Tamaulipas, Nuevo León y Coahuila, dejando a su paso destrucción, muerte, devastación y una crisis permanente por los críticos niveles en las presas y ríos, el Bravo incluido.

La mañana de aquel lunes sólo se veía el cierre de campañas, en espera de las elecciones del domingo en las que se renovarían 12 gubernaturas. Lo más exaltado era oír que el PRI se llevaría todas y el PAN ninguna.

Sin embargo, a eso de las 11, la noticia sacudió las redacciones y los centros de poder: habían asesinado al inminente gobernador de Tamaulipas, el doctor Torre Cantú, a seis días de las elecciones.

Esta muerte reagrupó el priismo en torno de su ataúd, desde donde rompió con el gobierno del presidente Calderón, al que le hizo una recuperación de afrentas, lo que parecía una estrategia final de campaña a superar al día siguiente de las elecciones, el lunes 5.

Pero no fue así.

Los resultados adversos en Oaxaca, Puebla y Sinaloa, pero más y peor, la crisis poselectoral en Veracruz y Durango, que ha llevado el discurso a tonos violentos no vistos durante las campañas, tensó aún más el ambiente y la convivencia PRI-Calderón, encontrándose en este momento en un punto que, para que mejore, si es que mejora, tendrá que empeorar, para lo que siempre hay espacio, con el riesgo de llevarlos a un punto de no regreso en el tema de la gobernabilidad, con los efectos que eso produce.

Y pavimentando una peligrosa ruta llena de riesgos hacia la sucesión de 2012.

Retales

1. ELLAS. Me corrigen: Gabriela Cuevas, como es su costumbre, se peleará con Mariana Gómez del Campo, que representa a los ultras, pero por una senaduría, aunque yo insisto en que la Cuevas, por supuesto peleándose con Mariana, buscará, inútilmente, el gobierno del Distrito Federal;

2. ELLOS. La batalla por la candidatura panista al gobierno de la Ciudad de México se dará entre José Luis Luege, del ala yunquista, y Carlos Orvañanos, el primer panista que gana una delegación, Cuajimalpa, derrotando al PRD, de lo que no había registro; y

3. CISNE. Habían hablado de la debilidad política del presidente Calderón, pero logró algo que nadie le daba una sola oportunidad: hacerse del control de la Cofetel vía un cercano, Mony de Swaan, operador de Juan Molinar. Y a eso seguirá la Fepade y la Procuraduría de Defensa del Contribuyente, congelada desde tiempos de Fox.

Nos vemos el martes, pero en privado.

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