Terminan Gobiernos Neoliberales, Facilitadores del Saqueo: AMLO

*Mi gobierno no va a ser un comité al servicio de una minoría rapaz, puntualizó

Por José Luna

Argonmexico / Ante el mandatario saliente, Enrique Peña Nieto, diputados, senadores y jefes de Estado de distintas naciones, y ya con la banda presidencial al hombro, el presidente Andrés Manuel López Obrador subrayó durante su primer discurso como el Jefe del Ejecutivo Federal la promesa de combatir la corrupción y emprender la “Cuarta Transformación” del país.

Al convertirse oficialmente como el primer presidente de izquierda de México, López Obrador declaró que no tiene “derecho a fallar” a los mexicanos en su propósito de lograr una histórica reforma del país, semejantes a los logros alcanzados durante los movimientos de Independencia, la Reforma liberal y la Revolución Mexicana.

Investido como presidente de México al recibir del diputado Porfirio Muñoz Ledo la banda presidencial, el político tabasqueño emitió un discurso histórico en el que remarcó constantemente que el combate a la corrupción será el eje central de la política de su gobierno como parte medular de sus propuestas para solucionar los graves problemas que han aquejado a la nación.

“Si me piden que exprese con una frase el plan del nuevo gobierno, respondo: acabar con la corrupción y la impunidad”, y en su discurso de más de una hora puntualizó las bases de la “Cuarta Transformación” en contra ese mal que aqueja al país, del cual responsabilizó a gobernantes del periodo neoliberal de 1982 a 2018 por ser “cómplices” de la corrupción”.

Ese modelo de desarrollo dijo que implicó la privatización de empresas estatales, deshonestidad de gobernantes e influyentismo en la toma de decisiones públicas, por lo que hizo énfasis en que su gobierno promoverá reformas legislativas para la eliminación del fuero presidencial, la tipificación de la corrupción como “delito grave” y sin derecho a fianza para que todos los servidores públicos de su gobierno sean sometidos a la justicia.

Presidentes y funcionarios de Estado extranjeros, representantes de organismos internacionales y de instituciones religiosas presentes en la investidura de AMLO, escucharon con atención las palabras del primer presidente de izquierda del país después de 36 años de neoliberalismo:

“En uso de mis facultades, indicó, me comprometo a no robar y a no permitir que nadie se aproveche de su cargo o posición para sustraer bienes del erario o hacer negocios al amparo del poder público…El gobierno ya no será un facilitador para el saqueo, como ha venido sucediendo. Ya el gobierno no va a ser un comité al servicio de una minoría rapaz”, acotó.

En el salón de plenos, legisladores del PAN portaron carteles de protesta y exigieron que disminuya el precio de las gasolinas, a lo cual López Obrador los criticó porque cuando ese partido tuvo el mando de la nación no lo hizo, y aseguró que en su gestión no habrá más gasolinazos una vez que sean renovadas las seis refinerías y creada una más, lo cual se prevé ocurra en el lapso de tres años.

Y en otra parte de su mensaje en la Cámara baja, que reiteró durante el pronunciado más tarde en el Zócalo de la Ciudad de México, se refirió a medidas para acabar con la violencia en el país como la austeridad republicana que comenzó con “bajar los sueldos de los de arriba, porque van a aumentar los sueldos de los de abajo”, becas para los llamados “ninis”, incremento a las pensiones de los adultos mayores, además de destacar la función de la naciente Guardia Nacional para abatir el grave problema de la inseguridad.