Renunció Raúl Cervantes a la Procuraduría General de la república

Por Esteban Durán

Argonmexico / Tras un año al frente de la Procuraduría General de la República, Raúl Cervantes Andrade dejó el cargo y en un mensaje ante la Junta de Coordinación Política en el Senado, expresó que parte central del debate político y mediático, incluso con posiciones muy encontradas, se ha dado en torno a la Fiscalía General de la Nación, pensada como una Fiscalía autónoma que se dedique con eficacia e imparcialidad a la persecución de delitos y deje de ser representante legal del Ejecutivo Federal.

El ahora ex funcionario informó que la Procuraduría concluyó las investigaciones sobre uno de los mayores esquemas de corrupción internacional que en América Latina y en México se hayan visto (Odebrecht), y que este complejo esquema para corromper funcionarios, obtener contratos públicos de manera indebida y luego tratar de esconder el dinero mal habido en paraísos fiscales, puso a prueba la determinación  de la PGR y de las instituciones. En los siguientes días se harán las imputaciones correspondientes ante el Poder Judicial Federal.

El llamado “abogado de la nación” apuntó que para procesar un nuevo diseño institucional, en 10 días se presentará a la Suprema Corte, al Gabinete de Seguridad, a la Conferencia Nacional de Procuradores, a la Academia y a la opinión pública las Conclusiones de la Consulta Nacional: “Construyamos Justicia”, documento  en el que se abordan a detalle los retos y requerimientos necesarios para hacer avanzar la justicia en nuestro país.

El hoy exprocurador  dijo que el Constituyente no se equivocó cuando decidió hace tres años crear una Fiscalía autónoma, decisión correcta para que fiscales o Ministerios Públicos puedan decidir con completa autonomía si procede o no el ejercicio de la acción penal.

Cervantes Andrade aseguró que sólo así se podrá brindar en nuestro país justicia a una sociedad agraviada por denuncias que en muchos casos no avanzan, y puso como ejemplo los casos de varios ex-gobernadores que, sin distingo partidista,  enfrentan a la justicia mexicana por los abusos y excesos que cometieron con recursos públicos, además de que, alcaldes que pactaron con la delincuencia, también han sido procesados.

Concluyó advirtiendo que algunos legisladores y políticos usaron su nombre y sus supuestas aspiraciones como excusa para no avanzar en la aprobación de las leyes que permitirían mejorar las condiciones y herramientas con las que se procura justicia en México, y ratificó que no tiene ninguna aspiración, fuera de servir con honorabilidad, en cualquier capacidad, pública o privada, a mi país