Reconocen Embarazadas con Diabetes Gestacional Fuertes Dificultades Para Seguir Dietas

Por José Luna

*Tristeza y temor son las emociones que predominan entre las mujeres embarazadas al enterarse que tienen diabetes gestacional.

*Adoptar hábitos de alimentación saludable es un reto para las mujeres con este padecimiento.

*Necesario mejorar la difusión e información sobre esta condición: expertos.

Argonmexico / Mujeres con diabetes gestacional reconocieron que les cuesta mucho trabajo seguir las recomendaciones del médico para cuidar su condición, aun cuando este es un padecimiento que presenta riesgos importantes de salud de la madre y del bebé, de acuerdo con los resultados del estudio Diabetes gestacional. La perspectiva del médico y las pacientes, realizado por el Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México en alianza con la Federación Mexicana de Diabetes (FMD).

El estudio, presentado en el contexto del Día Mundial de la Diabetes que se celebra el 14 noviembre, está basado en entrevistas a profundidad a médicos especializados y a mujeres con diabetes gestacional, así como en encuestas a mujeres embarazadas. Los resultados revelan que las pacientes con este diagnóstico aceptan que no cumplen al 100% con las indicaciones de su médico. Son capaces de seguir con mucha disciplina la toma del medicamento y asistir puntualmente a sus citas con el médico, pero no logran atender totalmente otras indicaciones, tales como seguir su dieta, hacer ejercicio y hacer mediciones periódicas de sus niveles de glucosa.

La alimentación, expresan las pacientes, es uno de los aspectos más difíciles a los que se enfrentan.

Señalan que, aunque cuentan con apoyo de un nutriólogo, así como asesoría con respecto a la dieta, porciones y consumo calórico, no siguen al 100% sus recomendaciones porque tienen antojos, están insatisfechas con las porciones indicadas por el nutriólogo y no tienen claro cómo hacer el cálculo de los carbohidratos o su equivalencia en porciones. Incluso comentan que es complicado que sus familias las acompañen en el reto de seguir su dieta o tener un estilo de vida saludable, lo que les dificulta autorregularse.

“Las entrevistadas también comentan que no realizan ejercicio porque no les gusta y admiten que no hacen mediciones diarias de glucosa porque representa un gasto; quienes sí realizan mediciones, lo hacen de manera irregular”, reporta el estudio.

De acuerdo con el Instituto Nacional de Perinatología, del total de mujeres que se embarazan en México, 10% desarrollará diabetes gestacional. Sin embargo, las mujeres embarazadas con alto riesgo por obesidad y predisposición genética familiar, desarrollarán diabetes gestacional hasta en 45 por ciento aproximadamente.

Si esta condición se trata puede no tener complicaciones, pero si la paciente no atiende las recomendaciones médicas, puede volverse un problema grave tanto para la salud de la madre como para la del bebé. En México, a partir de los pocos registros que existen, se estima un aumento de la prevalencia de diabetes gestacional (DG) hasta en 30% en los próximos años, de acuerdo a la Secretaría de Salud.

El estudio realizado por el COP UVM y la FMD busca también identificar el nivel de conocimiento de las mujeres embarazadas que presentan diabetes gestacional, cómo la enfrentan y cómo cambia su estilo de vida una vez que son diagnosticadas. La mayoría de las pacientes tiene dificultad para explicar en qué consiste la enfermedad y da explicaciones generales diciendo que es una alteración que genera que el cuerpo no procese de forma adecuada el azúcar; algunas señalaron que la diabetes gestacional (DG) es un tipo de diabetes que se presenta durante el embarazo y que al concluir este, es posible que la condición de diabetes sea permanente. Sobre este punto, otras refieren que al finalizar el embarazo se les “quitará la diabetes” o que podrían desarrollarla “más adelante”.

Otro de los aspectos que aborda este estudio es la reacción que tienen las pacientes al enterarse que tienen DG. Las reacciones iniciales de las pacientes son principalmente de temor o miedo, motivado por las consecuencias que puede tener para el bebé. El miedo que expresan está fincado en la percepción negativa que tienen sobre la diabetes, condición que consideran grave. En lo referente al apoyo recibido por parte de su familia y amigos, la primera reacción de las mujeres es que se sienten respaldadas por ellos. Sin embargo, algunas pacientes comentan que sus familias las culpan por tener DG; en algunos casos en los que la mujer tiene diabetes mellitus tipo 2, también dijeron recibir reproches de su familia al considerarlas irresponsables por embarazarse siendo diabéticas.

Al preguntarles por las dificultades, tanto en el embarazo como el desenlace de esta etapa o las repercusiones a mediano y largo plazo en su estado de salud y el de su hijo, algunas pacientes expresaban que mientras el médico les explicaba sobre la condición, no ponían atención porque estaban conmocionadas por la noticia. Aunque en la mayoría de los casos no sabían qué les esperaba, pocas mujeres entrevistadas dijeron saber que entre los riesgos estaban dificultades durante el parto, muerte del producto, falla de órganos y preclamsia. Los médicos indican que entre las complicaciones que puede tener la madre están complicaciones al momento del parto, preclamsia, coma diabético y desarrollo de diabetes tipo 2. En cuanto al bebé, puede padecer de macrosomía (que el bebé alcance un tamaño más grande que el promedio), mal formaciones, hipoglucemia, hipoxia y muerte fetal. La mayoría de los médicos coincide en que este padecimiento representa mayor riesgo para el bebé que para la madre.

En cuanto al tratamiento, tanto médicos como pacientes reconocen la importancia de llevar una dieta balanceada, control en el consumo de carbohidratos y azúcares, ejercicio moderado y consumo de medicamentos (insulina, metformina); ambos grupos entrevistados mencionan que las revisiones periódicas para consultas y exámenes de laboratorio son imprescindibles para el tratamiento y para vigilar el estado de salud de la paciente.

Si bien las pacientes consideran que la información que recibieron por parte del médico fue “buena”, se encuentran dificultades o desconocimiento para definir la DG, sus cuidados y riesgos. El médico está informando, pero el mensaje no está siendo recibido por la paciente, ya sea porque no entiende el lenguaje del informante o porque el médico está explicando mientras la paciente está perturbada por la noticia e ignorando lo que le están mencionando.

En cuanto a la información disponible, pacientes y médicos, coinciden en que no es suficiente. Por la parte clínica y de investigación, los médicos comentan que no hay investigación incluso faltan protocolos y recomendaciones. Una de las más necesarias tiene que ver con el médico de primer contacto, es indispensable capacitarlo para que haga un diagnóstico oportuno y canalice a las mujeres con los especialistas correspondientes, según revelan las entrevistas a profundidad.

En resumen, el acercamiento con médicos y pacientes con diabetes gestacional arrojó tres factores a destacar: comunicación, disposición a adoptar un estilo de vida saludable y, seguimiento. Estos factores están intrínsecamente relacionados ya que la comunicación asertiva por parte de los médicos es fundamental para que las pacientes comprendan la condición que tienen y lo que deriva de ella; así mismo la información que dispongan las mujeres podría ser un diferenciador que impacte de manera positiva en su disposición a llevar un estilo de vida saludable y sujeto a las recomendaciones médicas que favorezcan un embarazo y alumbramiento, en primera instancia, sin complicaciones. Finalmente, el seguimiento, es decir, continuar con un estilo de vida saludable, tanto de las madres como el que procuren a sus hijos, revisiones médicas, y monitoreo de glucosa, constituyen elementos imprescindibles en la salud de este grupo.