Recomienda Nutrióloga de UVM Disfrutar sin Abusar de Comida Tradicional en Día de Muertos

Por José Luna

Argonmexico / En nuestro país, tierra de tradiciones y emociones vinculadas con la comida, las fiestas son una excelente ocasión para disfrutar de la gastronomía mexicana, pero es importante no abusar de los azúcares, las grasas y las bebidas, consideró la Maestra Silvia Méndez Celayo, Coordinadora de Nutrición de la Universidad del Valle de México Campus Chapultepec.

“México es un país de muchas tradiciones, culturalmente, la celebración de Día de Muertos está muy arraigada en nuestras vidas; México está acostumbrado a relacionar emociones y tradiciones con la comida, que es gran parte de lo que enriquece nuestra cultura alimentaria.

Sin embargo, no es saludable comerse un pan de muerto con rellenos que hacen daño al organismo, sobre todo en personas con diabetes o que sufren de obesidad”, mencionó la docente de UVM.

“Si vamos a tomar chocolate o café para acompañar el pan”, agregó la nutrióloga, “hay que buscar opciones un poco más ligeras como el café de olla, o un chocolate preparado con leche baja en grasa y algún edulcorante artificial para no agregar azúcar, algo que de por sí es una ‘bomba calórica’; de esta manera mantenemos nuestras tradiciones en un esquema más saludable”.

La docente sugirió, por ejemplo, buscar el pan de muerto sencillo, con cubierta de amaranto, ajonjolí o bien, preparar un pan casero, que es más saludable.

Como lo mencionó la nutrióloga de UVM Campus Chapultepec, nuestro organismo, nuestras emociones nos piden consumir un pan con cajeta o un chocolate. La comida muchas veces es empleada como recurso emocional, social y cultural, y es importante tratar de estar conscientes de ello para cuidarnos, para aprender a tomar mejores decisiones y lograr una alimentación balanceada.

De acuerdo con la nutrióloga, en celebraciones como el Día de Muertos o en las fiestas decembrinas, hay personas que dejan de lado sus hábitos alimenticios y llegan a tener consecuencias; tal es el caso de personas que padecen diabetes, presión alta u obesidad.

No se trata, dijo, de satanizar la comida. Es posible disfrutar de los alimentos y comida tradicional, solo que siempre midiéndonos para no dañar nuestra salud.