¿Qué tienen en común Taylor Johnson y Claudia Hernández?

Por Mauro Flores Ledesma

  • Las dos campeonas coincidieron en el 50 aniversario de la NJTL en Indian
    Wells; la USTA rinde homenaje a Rafael Osuna, entre otros grandes del tenis

Argonmexico / Aparentemente no tienen nada en común, además de la altura y que ambas son güeras.   Diferentes países, épocas distantes e incluso integrantes de las universidades con la rivalidad más famosa en el NCAA (Asociación Nacional Atlética Universitaria, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos, los Troyanos de la Universidad del Sur de California (USC) y los Osos de la Universidad de California en Los Ángeles (UCLA), sin embargo, el tenis las une de varias maneras y son amigas.

Taylor es una jugadora estadounidense de 18 años, campeona de singles del Abierto Juvenil Mexicano en 2016 y en enero del 2019 formará parte del equipo femenil de tenis de la UCLA. Claudia, es una tenista mexicana que fue campeona de singles del Orange Bowl en 16 y menores en 1982 y monarca NCAA por la USC en 1985.

Claudia Hernández de Belmar, nos platicó que el pasado 29 de septiembre ambas asistieron a colaborar en los eventos organizados por la USTA para celebrar el 50 aniversario de la National Junior Tennis & Learning Association NJTL (Tenis Juvenil Nacional y Aprendizaje) en la sede del torneo de Indian Wells, California:  la “Fiesta para niños de Rosie Casals y Pancho González” clínica de tenis, y el homenaje a Charlie Pasarell (miembro del Salón de la Fama del Tenis Internacional y fundador del Torneo de Indian Wells), quien además es el fundador del NJTL y del programa de Embajadoras Latinas de la Asociación de Tenis Multicultural.

Claudia y su esposo, el también ex tenista Rafael Belmar Osuna, fueron invitados para acompañar a luminarias del tenis internacional como Rosie Casals (9 campeonatos de Grand Slam en dobles, 3 en mixtos y 2 veces finalista en singles del US Open) y Charlie Pasarell, Richard González (hijo del extraordinario tenista Pancho González) entre otros, a impartir clases, ofrecer platicas y servir como ejemplo a seguir a los 160 participantes de 10 a 14 años.

HUMILDAD PURA

Lo curioso es que Taylor, fue la peloteadora, es decir la que le echaba las bolas a los niños, en la cancha en la que Claudia estuvo dando instrucciones a los jóvenes tenistas.  Una muestra de la sencillez de esta chica, su desarrollo no solamente como jugadora, sino como persona para ayudar y dar a los menos favorecidos.

Los niños fueron separados en grupos con los nombres de personajes de grandes campeones que la USTA y se utilizan para inspirar a estos jovencitos, entre ellos Billie Jean King,  Ricardo “Pancho” González, Althea Gibson, Arthur Ashe, María Esther Bueno, Charlie Pasarell, Rosie Casals y ¡Rafael Osuna!

“La USTA –nos cuenta Claudia- está aplicando un proyecto de inclusión y enseñanza con base en lo relevante e importante que es que todos los niños y jóvenes, sepan quienes fueron las estrellas de otras épocas y que tengan una amplia gama de opciones para quien quieran emular”.

Sin embargo, nos llama mucho la atención que sea el extranjero donde las estrellas que el órgano rector seleccionó para poner como ejemplo de los jóvenes ¡sean María Esther Bueno y Rafael Osuna!

Claudia nos informa además que la Fundación “Pancho González” esta distribuyendo tarjetas de colección de los más grandes tenistas latinoamericanos y/o de descendencia latina con el fin de coadyuvar en la enseñanza y cultura del tenis. Los tenistas seleccionados para la edición inaugural son: Pancho” González,  Rosie Casals, Francisco “Little Pancho” Segura y nuestro querido Rafael “Pelón” Osuna.

LA OMISIÓN DE LOS 50

La enseñanza y honrar a nuestra historia son temas olvidados en nuestro país y a varias administraciones de la FMT (Federación Mexicana de Tenis) se les olvidó celebrar varios eventos que cumplían 50 años (como se hace en casi todos lados): 50 años de la primera victoria sobre Estados Unidos en Copa Davis, 50 años de haber llegado a la gran final de Copa Davis, 50 años de que Osuna ganó Wimbledon en dobles, los 50 años de que Osuna ganó el US Open en singles o los 50 años de que Osuna y Antonio Palafox ganaron el US Open en dobles. También los 50 años de que Yola Ramírez llegó a la final de Roland Garros en singles o los 50 años del título en el Abierto de Francia que en dobles consiguieron Rosa María Reyes y Yola Ramírez y los 50 años de que Gustavo Palafox le ganó a Víctor Seixas, lo cual fue el primer punto que México le ganó a Estados Unidos en la Copa Davis de 1954, sin serie definida.
Al terminar la junta de preparación el día anterior, les tomaron una foto a Claudia y Taylor juntas y Claudia se las mando a sus tres hijos por chat –los tres jugaron tenis competitivo-, preguntándoles si la conocían.  La respuesta de su hijo menor fue ocurrente: Claudio contestó: “Es Taylor”. ¿De dónde la conoces?, preguntó Claudia a su hijo. El joven contestó: “Peloteamos varias veces en los entrenamientos de alto desempeño de la USTA en Carson, California”. ¡No hay duda, el tenis une!

REGUNTAS ETERNAS

Y las preguntas que han brotado por décadas en el tenis mexicano siguen vigentes: ¿Por qué las administraciones de la FMT ponen nula atención a celebrar los eventos históricos de nuestro deporte?,  ¿los desconocen?, ¿por qué se olvidan de las más grandes figuras del tenis nacional: Rafael Osuna, Raúl Ramírez, Yola Ramírez, Antonio Palafox, Rosa María Reyes?, ¿y de otros grandes como Gustavo Palafox, Francisco Contreras, Joaquín Loyo Mayo, Marcelo Lara y Vicente Zarazúa?, ¿por qué las administraciones del tenis federado no han aprovechado los activos estratégicos que tenemos y piden la colaboración de tenistas como Claudia Hernández, Alejandra Vallejo, Angélica Gavaldón, Francisco Contreras y Vicente Zarazúa?, entre otros.

Los anteriores y muchos hombres y mujeres más existen en el ámbito del tenis nacional que merecerían ser tomados en cuenta por su trayectoria y experiencia. Eso sí, son muy buenos para escuchar y dejarse hipnotizar por ineptos de otros países que ni siquiera han leído sobre las raíces y la historia de nuestro pueblo.