Poesía Permite Acceder a Conflictos e Incomprensiones de vida: Pablo Piceno

Por Dany García

  • El autor de La Castellane errante, obra ganadora del Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino, recibirá el galardón en el marco de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara

Argonmexico / “La poesía es la forma que me permite comunicar lo que tenía dentro, desde muy chico, que ningún otro lenguaje me permitió. Descubrí que ese lenguaje me hablaba a mí, a lo que era y experimentaba con mayor honestidad y proximidad a lo que sentía tener, y que los demás lenguajes no me habían permitido, incluso dentro de la misma literatura”.

Así se expresa Pablo Piceno Hernández, autor de La Castellane errante, obra con la que obtuvo el Premio Nacional de Poesía Joven Elías Nandino, de los Premios de Literatura Joven Tierra Adentro. Para el autor, la poesía es también el modo en que más honestamente se puede acceder a las incomprensiones o conflictos que te plantea la vida cotidiana, interior y exterior, consideró.

Piceno rechaza plantear un deber ser del poeta o de cualquier creador de arte, porque “el campo de acción del arte es la libertad, o al menos su pretensión, su búsqueda”.

Es arte por “la liberalidad con la que actúa, que el arte no le debe nada a nadie. En ello, como ‘otium’ (ocio) se contrapone históricamente a la práctica del ‘nec-otium’ (negocio), la negación del ocio que hoy es celebrada, cual becerro de oro, como la ocupación más virtuosa”.

Pero “sí hay una responsabilidad histórica que tenemos los artistas, los escritores y los poetas con la realidad que nos tocó vivir. Porque escribir en una lengua que se pretende atemporal, una lengua que no hablan nuestros contemporáneos no hace justicia a la historia, a las luchas históricas que nos preceden. Es, además, querer dialogar con la pared.

“Pienso que los grandes poetas, desde Shakespeare hasta Neruda, Vallejo, pensando en cualquier poeta de su época, el mismo Dante, hablan la lengua de su época y usaban las palabras de su época. Si uno hurga a profundidad, muchos de ellos también tocaban los conflictos de su época”.

El joven poeta comentó que a partir de las vanguardias, y particularmente, posterior a la Segunda Guerra Mundial, “sí ha habido un movimiento del arte y de la poesía a ser más próximos y críticos con su realidad sin ambages, alejándose del lenguaje densamente metafórico, evasivo, sino más bien tocando la realidad con la palabra inmediata, sin edulcorarla o utilizar eufemismos”.

Debido a que “las palabras tiene un peso histórico y ese peso histórico hay que tomarlo en consideración siempre que se escriba algo, en la forma como se enuncia el mundo, para un lado, o para el otro, se acabe escribiendo lo que se escriba”.

“Y no sólo se trata de lo que se dijo de Auschwitz, del colapso de la razón ilustrada en occidente, que, a partir de entonces, todo documento de cultura es un acto de barbarie. Los teólogos de la liberación consideran que el famoso ‘Sitz im Leben’, la sede en la vida, de Latinoamérica, de nuestro continente, ha sido –es todavía- el martirio. Obviar eso en la escritura, en el quehacer artístico, me parece injusto”.

En su opinión la distinción que recibe destaca entre otros premios por los trabajos poéticos que han sido galardonados a través de los años que lleva de existencia.

Muchos de los poetas premiados con el Nandino “son autores que hasta el día de hoy leo, que han marcado mi formación literaria, que tienen propuestas poéticas, en lo general, arriesgadas, bastante propositivas, que algunas veces son fieles a la tradición, pero muchas otras confrontan el llamado canon. Tienen propuestas que lo mueven, que lo descolocan. Eso me pareció interesante desde hace años”.

Es un premio al que “no aspiré por casualidad”. De los reconocimientos que se otorgan “era el que más me interesaba obtener”.

Piceno Hernández recibirá su reconocimiento, que consta de un estímulo económico y la publicación de su libro, en la Feria Internacional del Libro de Guadalajara, a realizarse en diciembre próximo.

La serie de versos de La Castellane errante plantea dos temas o vertientes.

La primera se inspira en la biografía del exfutbolista y entrenador francés Zinedine Zidane, hijo de emigrantes argelinos. Relaciona los eventos políticos contemporáneos del racismo en Francia, las dificultades de la convivencia cultural de los argelinos con los franceses y su inmersión en Europa como la guerra de liberación argelina y el dominio francés en Argelia, así como la crisis migratoria reciente.

Por otro lado está “la biografía breve, con datos no falsos, pero sí arbitrariamente elegidos para coincidir con fechas de Zidane con la historia de José de San Martín, libertador americano que participó en las luchas de liberación en Sudamérica de la mano y posterior a Simón Bolivar.

“Me interesaba comparar los discursos que parecieran contrapuestos de las guerras de independencia de América con el discurso colonial y neocolonial del siglo XX.

“Es decir, donde parece y se supone que una cosa está contrapuesta a la otra. Unos luchan por la liberación de los pueblos originarios, marcados, sin embargo, por la ideología de su siglo.

“José San Martín fue a luchar a Orán para someter a los argelinos después haber liderado las guerras de liberación en América. Murió, por otro lado, en una tierra donde Zidane se inició como futbolista”.

El autor de La Castellane errante intenta “crear un núcleo, un nexo entre esas dos historias” para hacer emerger un discurso sobre la opresión de los pueblo en el mundo.

“Me interesa, del lado de la historia de José de San Martín, hablar de las luchas indígenas, de los pueblos originarios, y cómo fue sometida su cultura y prohibido hablar su propia lengua e impuesto el castellano, en algunos casos sin siquiera habérselo enseñado”.

Por eso tituló el libro La Castellane errante, porque el barrio donde nació y creció Zidane se llama así, La Castellane. “Esa coincidencia, mientras iba escribiendo el libro, me permitió hablar sobre el castellano, plantear ese conflicto”.

En el segundo capítulo del libro pretende hacer una disertación, confrontar, presentar el conflicto de la imposición de una lengua, la castellana, por encima de las lenguas originarias.

“Viví un tiempo en la amazonia peruana y en otros sitios de Perú  durante dos años. Me tocó ver, conocer de cerca ese conflicto que permanece todavía de la opresión y la imposición de culturas occidentales sobre las originarias, en esa región, como pasa en México”.

Por su condición de clase sin severos problemas económicos no había experimentado, sociales y culturales, esa problemática “hasta haber vivido allá”.

En el libro también expone el conflicto del islam y el cristianismo, “la forma como hemos estereotipado la cultura musulmana, el islam y sus radicalismos como un todo, la imposibilidad de acceder un pueblo al radicalmente otro”.

Define su texto ganador como una obra con “una poesía bastante narrativa, que a veces se torna ensayística, Este libro tiene una gran densidad política.

“La forma en que manejamos el lenguaje denota ciertas incongruencias en el modo en que nos comunicamos, unos con otros. Casi siempre brota más la incomunicabilidad, la distancia que el lenguaje crea entre uno y otro, que la posibilidad de comprendernos”.

Pablo Piceno nació el 28 de diciembre de 1990, en Wolfsburg, Alemania).

Estudió Literatura y Filosofía en la Universidad Iberoamericana Puebla. Es autor del libro Parusía de los muertos, aparecido hasta ahora en versión digital, y de Metáfora del sol ilustre (Proyecto Literal, 2017).