Pesadilla en la Calle Elm, Viviendo de Recuerdos

pesadilla-calle-elmPor Héctor Trejo S.

argonmexico.com / Nunca fui gran fanático de ese ‘terrorífico’ personaje del mundo onírico llamado Freddy Krueger de quien cuentan, aterrorizó a propios y extraños en la década de los ochenta, aunque sinceramente no me cuento entre ese grupo. En lo personal, siempre me pareció un personaje hueco, sin el menor sentido, que provocaba más brincos por sus inesperadas apariciones en pantalla, que por la historia en la que aparecía.

Así pues, el famoso protagonista con manos de metal afilado, se ha convertido más en un clásico, por la constante aparición en la pantalla grande, que por las memorables historias de terror en las que se haya visto inmiscuido.

La gran mercadotécnica le ha ayudado a que, a través de tantos años, se mantenga en boga entre niños, jóvenes y adultos; algunos de los cuales, a penas y conocen al personaje por algún cartel viejo, o por alguna película repetida en televisión.

Pero en el caso de este remake, “Pesadilla en la Calle Elm”, la historia es todavía más frívola y hueca que las versiones ochenteras, noventeras; y aún menos interesante que la infumable “Freddy vs. Jason” de 2003, la cual era una lucha ridícula entre dos personajes decadentes que vivían sólo del pasado cinematográfico.

En esta versión, dirigida por Samuel Bayer y protagonizada por Jackie Earle Haley, Kyle Gallner y Katie Cassidy, se retrata al Freddy Krueger, que como en anteriores cintas, acosa en sus sueños a un grupo de jóvenes, que también, como en anteriores versiones, buscan mantenerse despiertos y se protegen mutuamente, aunque cuando duermen, son asesinados brutalmente por el personaje de camisa a rayas rojas y negras.

Un argumento simple, que alude vorazmente a los guiones casi íntegros de viejas cintas de Freddy, sólo que con una muestra de diversos efectos especiales rimbombantes, que parecen fuera de lugar.

Por si algo más le faltara a las deficiencias de esta cinta, las actuaciones resultan bastante malas, pues los jóvenes que aparecen a cuadro se notan exagerados en sus movimientos, gestos y hasta en los diálogos que mantiene.

En resumen, una película poco recomendable, que por sus características, no debería abanderar el género del terror, si bien por ese simple hecho seguramente venderá más boletos en taquilla, aunque más que pánico genere inconformidades y haga salir a los espectadores indignados del cine por su mala calidad.

Sólo le recuerdo que la imaginación se disfruta más en la oscuridad del cine, así que no deje de asistir a su sala favorita. Para dudas, comentarios o sugerencias: trejohector@gmail.com

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