No es solo la muerte de un colibrí

Por Ileana Ugalde D.

Argonmexico / ¿Hasta que el destino nos alcance? Ya nos alcanzó… Eso sucede en lugares muy lejanos a mí? Sucedió en el punto donde convergen los municipios de Cuautitlán, Melchor Ocampo y Tultepec, estado de México, para ser exactos… ¿Eso nunca me va a pasar a mí? Ya me sucedió. Así es, el día sábado amaneció un colibrí muerto en mi patio trasero, las aves son los seres más expuestos a las condiciones del aire y más indefensos por su condición, y este pequeño colibrí fue víctima de la calidad del aire en nuestro país.

El pasado miércoles había sido declarada la emergencia ambiental en solo 16 municipios de los 59  del estado de México que conforman parte de la Zona Metropolitana, como si el aire no circulara alrededor, y el viernes por la noche la CAME anunció la suspensión de la Contingencia Ambiental Atmosférica Extraordinaria por partículas PM 2.5 y ozono en la Zona Metropolitana del Valle de México. Era prueba superada.

Pero este sábado amaneció un colibrí muerto en mi patio trasero, seguramente no escuchó las noticias, no se enteró del comunicado a tiempo y decidió morir cuando ya se había levantado de la contingencia… O quizá sea un «compló» contra el actual gobierno porque murió en un lugar con tendencia «prianista», era fifí y no soportó el cambio del aire.

De cualquier forma que se quisiera justificar, con la salud no se juega. Que no es culpa de las autoridades porque todos contaminamos, es verdad, todos contaminamos, y «orgullosamente» tenemos el 2o lugar en el ranking de aires más contaminados del mundo.

Y por supuesto que la autoridad actual, que tiene a su cargo las instituciones, lo debió prever, sabiendo las costumbres de los mexicanos, o quizá sea mejor decir, de nuestra indisciplina. Constantemente hay un monitoreo ambiental, esto se veía venir, se debió anunciar, se debieron tomar medidas con tiempo para no llegar a este momento, pero no se quiso molestar al «pueblo sabio» restringiéndole acciones, o quizá sea simple ineptitud, como esto sea, como ciudadanos cuidemos nuestro país, cuidemos nuestro medio ambiente, cuidemos nuestra salud y la de todo ser vivo que conviva con nosotros.

Exijamos más de nuestras autoridades y ayudémosle a quien hoy funge como presidente de la República a que aprenda a gobernar, a ver el «todo» de nuestro México, a atender «todos» los rubros a tiempo.

¿Que solo fue la muerte de un colibrí en un hogar? Es la muerte de un ser vivo en medio de un ambiente altamente contaminado, en una noche que fue anunciada la suspensión de la contingencia ambiental por nuestras autoridades.

Cuidemos nuestro ambiente, cada uno en lo que nos corresponda, aprendamos del significado de los índices de contaminación, tomemos conciencia y apliquemos medidas personales, ayudemos a quien ahora funge como presidente de la República Mexicana a que aprenda a gobernar.