Muy Ofendidos

logo-devaneosargonmexico.com / Estamos muy ofendidos por la ley 1070 promulgada en Arizona, que criminaliza a los indocumentados. Nos indigna. Recientemente enviaron a mi correo el video de un comentarista gringo quien responde a Felipe Calderón su argumento: “no permitiremos que traten como criminales a nuestros paisanos”; al decirle que en los Estados Unidos difícilmente el Señor Calderón puede o no permitir nada, pues no es su país.

Y que ellos tienen todo el derecho a hacer lo que les venga en gana en su tierra. Nos guste o no, el hombrecito tiene toda la razón. Dice que se ponga a trabajar para que en vez de exportar mexicanos, exportemos materias primas, productos. Otra vez tiene la razón.

También es verdad que nuestra mano de obra barata les ha funcionado de maravilla, que son un país de inmigrantes, y que la historia de cómo se apoderaron de este y otros territorios no es nada para enorgullecerse. Podemos llenar muchos renglones de desagradables adjetivos muy merecidos, pero ellos pueden llenar otro tanto para criticar nuestras deficiencias, incongruencias, debilidades entre muchas otras.

¿Que son racistas? ¿Nosotros no? Qué tal nos comportamos con los güeritos que tuvieron la osadía de atravesar la glorieta del Ángel en tiempos de futbol, y ni gringos eran. Resulta que unos eran alemanes, otros ingleses, ah pero fueron agredidos por su color de pelo y su color de piel. Y los horrores que nuestras autoridades cometen en la frontera sur, no son para manual de Derechos Humanos.

Yo también creo que les somos indispensables, y en donde les podemos dar un buen pisotón de callos es en no viajar a su país, no comprar sus productos, no voltear a mirarlos, fuchi, fuchi. Somos dueños de nuestras decisiones, la vieja sentencia sobre la unión de voluntades para conseguir lo que queremos, sigue funcionando, únicamente hay que HACERLO.

Y que el Señor Calderón escuche el consejo, que se ponga a trabajar, a idear cómo sacar a México de la barranca. Que le baje al dispendioso, corrupto, absurdo y nada productivo gasto público; que deje de hacer del petróleo un negocio privado; que invierta en el campo.
Que tenga la autonomía, la astucia, la inteligencia, para legalizar la droga y tener un producto que los vecinos del norte consumen con singular alegría. Al acabar con el narcotráfico, ¡¡PUM!! Se acaba gran parte de la violencia, de la inseguridad; tenemos un atractivo más para el turismo, se obtienen divisas, impuestos. A la vista de todos se controla mejor su producción y distribución.

Y si les preocupa que nuestra juventud vaya a caer en las garras de la adicción, y se pierdan generaciones de mentes que pudieron ser brillantes, empecemos por exigirle al Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación mejoren su calidad en la enseñanza, como su compromiso con los niños y jóvenes de ofrecerles las mejores bases para un sólido futuro.

Un compromiso que no estamos llevando al cabo. No puedo encontrar una situación para enorgullecerme de los habitantes de este territorio, aunque México sigue siendo grande a pesar de nosotros. Y que ese sheriff, esos rancheros, que tanto nos odian, y nos cazan como animales, y que seguramente son gentecita ignorante, insegura y mediocre, se quede rumiando su prepotencia.

Dejémonos de delicadezas, y en vez de ver la paja en el ojo ajeno, veamos las múltiples vigas que ancestralmente venimos arrastrando, y dejemos de quejarnos de nuestros males para solucionarlos desde acá.

Ya ven cómo por todos lados permitimos que se brinquen las leyes a gusto; los primeros que deben respetarlas, los integrantes de la Cámara de Senadores violan la Constitución al difundir fotos de los coordinadores de los partidos en reuniones con el Gabinete de Seguridad Nacional; al fin y al cabo nadie los sanciona.

Por otro lado, nunca ha progresado el reglamento interno donde se debería expulsar a quien reciba “obsequios” por aprobar leyes favorecedoras para tal o cual gobernador, empresa, incluso el gobierno federal que compra los servicios de los legisladores.

Y en la cámara bien llamada baja, ya ven los vándalos del PRD y PT frenan la aprobación para castigar los actos irresponsables de los diputados. Fue Acción Nacional quien planteó medidas disciplinarias para los legisladores que impidieran el trabajo del pleno. La más fuerte –que me parece poco-, fue aplicarles el descuento de tres días de dieta.

Les están pidiendo ser “responsables” y mantener un buen comportamiento, ja ja, lo único que vemos es una comunidad compuesta por ausentes, trepadores, vende-favores, que no hacen nada, nada por México. Trabajan por y para grupos menores, para los que están en el poder y ahí mantenerlos, y mantenerse ellos en la nomina.

Y no van a ser mejores, por que nadie les pide cuentas, por que nadie les exige honestidad, ni honradez, ni nada. Nadie.
emaldonadoballesteros@yahoo.es

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