Bullying es una Violencia Silenciosa que Puede Ocasionar Suicidios

psicologabuyllingPor Mario Iván Bautista

argonmexico.com/ La especialista en psicoterapia psicoanalítica del Instituto Politécnico Nacional (IPN), Diana Guerrero Guerra, alertó que en los últimos años el Bullying, que se define como el acoso que se da en el ámbito escolar y consiste en la dominación y hostigamiento reiterado que puede ser físico, verbal o psicológico entre compañeros, se ha incrementado paulatinamente, lo cual representa un grave riesgo para niños y jóvenes, ya que las secuelas en las víctimas van desde daños a la salud, bajo rendimiento escolar, depresión y hasta el suicidio.

Guerrero Guerra, investigadora del Centro Interdisciplinario de Ciencias de la Salud (CICS) Unidad Santo Tomás del IPN, señaló que el aumento de casos de este tipo de abusos, que presenta principalmente entre los 12 y los 14 años de edad, se debe, entre otras cosas, a que mediante el uso de la tecnología los niños y jóvenes agresores suben a Internet videos donde difunden hechos violentos o burlas para desacreditar y humillar a sus víctimas.

La especialista indicó que el Bullying es un problema que tiene muchos años de presentarse en diferentes países del mundo, sin embargo, hace apenas 30 años que se ha sometido a estudio, especialmente en Noruega y, posteriormente, en algunas naciones de Europa, donde se formalizaron criterios para definir en qué consiste, pero en México el uso de este término es relativamente reciente.

Explicó que esta problemática se caracteriza por violencia o agresiones físicas entre los jóvenes y niños como golpes, robo de objetos personales o destrucción de artículos escolares, y violencia psicológica, que incluye la parte de la exclusión social, estigmatizar al chico que es la víctima del acoso, apodos, burlas, difundir rumores mal intencionados e incluso agredirlo y después tomar videos con los celulares para mostrarlos en blogs, en redes sociales o en páginas especialmente diseñadas para ello.

La catedrática politécnica precisó que para que exista el Bullying deben participar tres personajes esenciales: el agresor, la víctima y los observadores, ya que el agresor requiere de espectadores para que realmente funcione, porque regularmente no trabaja sólo, tiene a un grupo de personas ante las cuales muestra su fuerza y su poder sobre la persona que ha elegido como víctima.

“El perfil de las víctimas del Bullying son niños que se distinguen de los demás por su peso (delgados o muy obesos), muy inteligentes o que les cuesta trabajo estudiar; usan anteojos o se visten de manera particular, aunque no se excluyen situaciones de racismo o discriminación, además de que son inseguros, sensibles, tranquilos, tímidos, de baja autoestima, dependencia por sobreprotección, no buscan entrar en conflictos o con altos niveles de retraimiento”, precisó.

En tanto, el agresor o acosador es de temperamento impulsivo, habilidades sociales deficientes, falta de culpa y empatía, hostil e incapaz de controlar la ira y, muchas veces, considera que lo que hace es justo porque el otro se lo merece.

Guerrero Guerra recalcó que este fenómeno se ha hecho público, no sólo por el uso de la tecnología sino también por la disminución de la difusión de los valores como el respeto, la tolerancia, la igualdad, la justicia, la solidaridad, la equidad, etcétera, por lo que es una problemática actual que se visualiza o se pone de manifiesto en el Bullying y también en otros trastornos de la personalidad.

“Las repercusiones en la víctima son realmente graves, ya que en el ámbito académico se puede presentar hay bajo rendimiento escolar, y en el aspecto de la salud los niños desarrollan trastornos psicosomáticos, es decir, les da tanto miedo ir a la escuela, que se enferman del estómago, les duele la cabeza, incluso tenemos ya niños muy pequeños con gastritis y colitis, o pueden argumentar cualquier malestar con tal de no ir a la escuela”, dijo.
Destacó que en el ámbito emocional los niños y jóvenes agredidos presentan ansiedad, depresión, y en casos muy graves también hay ideas de suicidio, que de no tratarse a tiempo se pueden convertir en un problema en la edad adulta y ocasionar una personalidad insegura, trastornos de pánico, depresión o contribuir a que una persona sea retraída.

La psicoterapeuta resaltó que ante esta problemática se requieren estrategias para la víctima y el acosador, las cuales se basan en dos ejes: la escuela y la familia, a fin de implementar acciones de integración y comunicación familiar, la denuncia y programas de sensibilización, establecer reglas, límites, normas y sanciones cuando sea necesario, así como terapias que contribuyan a erradicar la secuelas presentes o futuras que el Bullying pudiera ocasionar.

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