Sin Comparación

banner-devaneossPor María Elena Maldonado

 argonmexico.com/ Antes que nada, debo ofrecer una atenta disculpa a los cerdos, por ser usados para representar a los partidos políticos en una caricatura del Reforma, donde se evidencian los cochinos comportamientos –por aquello de las alianzas- de sus integrantes. Nada tienen en común esos útiles mamíferos de cuatro patas, con esos de dos que pululan por los malolientes recintos donde supuestamente se hace política. Ahora que parece que todo es transparente, desde los sitios de poder se manipula la información, a pesar de que todos los días, a través de los medios me entero del chiquero apestoso que es la “clase política” aun hay más; obviamente, lo que esconden es lo peor.

No estoy segura, si quiero enterarme; con lo que sé, ya la paso bastante molesta, ofendida, indignada, frustrada, y a los truhanes, ladrones, ineptos, desleales a los principios, las promesas de campaña, y que no tienen el mínimo pudor en mentir, estafar, defraudar y burlarse de la ciudadanía, no les pasa nada; aunque los agarren con las manos en la masa, les comprueben los más deleznables comportamientos.

Continúan muy campantes, no sólo conservando su libertad, su sucia riqueza, sus lujos; además continúan trabajando como “servidores públicos” y embolsándose el dinero que le quitan al contribuyente cautivo, que somos muchos. Recordemos que las grandes empresas evaden el pago de impuestos, acogidos a no se qué trucos hacendaríos que les son permitidos.

Igualmente a los banqueros, que con permiso de nuestras autoridades nos cobran altísimas tarifas por comisiones y servicios ¡Se dan cuenta el peso de las responsabilidades que cargamos en nuestras espaldas, nosotros los comunes!

Tenemos que sostenerle la riqueza a todos ellos, que nunca tengan que bajar sus ostentosos niveles, que sigan dándose la buena vida: restaurantes, viajes, grandes en sus aviones particulares, residencias aquí, allá, acullá, ropita de marca, costosas escuelas para sus hijos, los mejores servicios médicos nacionales y extranjeros…

Mientras la mayoría de nosotros estiramos los pesos como podemos, y en vez de subir, bajamos en la escala económica; los de más abajo la pasan peor, con deficientes servicios educativos, sanitarios, hospitalarios y ¡Cuánto hay! y los de más abajo no viven, sobreviven en la más triste miseria.

Y después de esta inmunda realidad, me dicen que hay mucho más trapos sucios por sacar a la luz. Repito ¿para qué saberlo? Si no los voy a ver acusados y condenados, a todos ellos, por delincuencia organizada, “la peor”, la que daña y tiene sumido en la mediocridad, en la inseguridad, en la enfermedad, el hambre, a todo un país.

En vez de la cárcel, los despojaría de todo lo que por justicia no se han ganado, después los echaba a la calle únicamente con lo puesto, así no tendrían seguro ni un techo, ni un alimento, y estarían a merced del desprecio de cada uno de nosotros. Ni la cárcel merecen, en la calle tendrían que ganarse el pan con el sudor de su frente ¿se los imagina?

Y cuando usted los llegara a encontrar con hambre y le diera por ser bondadoso, sólo tendría que recordar cuando se embolsaban muchos millones de pesos de subejercicios, los bonos, los automóviles, dietas, viajes; mientras unos proponían y otros aprobaban el alza de impuestos, gasolina, electricidad, prediales, entre otros asaltos a nuestra economía.

Y les importaba un bledo sí usted tenía para pagar la renta, comprar comida, o las medicinas para su familia si lo asaltaban, secuestraban, o incluso perdía la vida usted o un hijo suyo, como los niños quemados de la guardería ABC, los muertos en asaltos, secuestros, las mujeres de Juárez, del Estado de México… y tantas trágicas historias nacidas de la irresponsabilidad de los funcionarios.

Ellos no miran hacia nosotros, están mirando por su bienestar y engrandecerlo para su futuro, otro jugoso hueso en dónde seguir su carrera de zánganos; perdón, de políticos, que en este país son sinónimos. Nos estafan en grande, como los millones que les sobran del presupuesto y se embolsan en vez de regresarlo.

No cumplen con sus obligaciones: como Hacienda entregando su trabajo plagado de errores, que el Congreso aprueba sin corregir, por que no les da tiempo, tienen que tomar largas vacaciones, ellos y sus costosos asesores.

No conformes con eso, y para que se ría de la falta total de ética, compromiso, vergüenza, de algunos de los diputados federales, lea esto: resulta que el jueves 4 de marzo se llevó al cabo un simulacro de sismo que impulso el legislador Guillermo Cuevas. El salón de sesiones se vació en un minuto con 15 segundos. Mucho más rápido que cuando se van de puente vacacional, y resulta que luego del simulacro del mediodía, la gran mayoría no regresó, ¡se tomaron la tarde libre! Sin comentarios.

Por todo esto, más lo que no sabemos, los cerdos merecen un desagravio público de nuestra parte, no hay comparación, ellos son animalitos decentes, no le roban, ni le fallan a nadie, y les recuerdo que son muy limpios, pero requieren estar en sitios húmedos, para mantenerse frescos pues carecen de glándulas sudoríparas.
emaldonadoballesteros@yahoo.es

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