Mancera: Tormenta del Día del Padre

Me contagias cuando ríes y cuando lloras.  Florestán

Argonméxico / El sábado un amigo de muchos años me pasó una exclusiva: Miguel Mancera pidió la renuncia a todo su gabinete.

Luego me volvió a mensajear: Mercado, Almeida, Manuel y Gaviño me dijeron que es cierto y están en el ácido. Se refería a Patricia Mercado, que llegó a la Secretaría de Gobierno el pasado 15 de julio, tras el primer gran ajuste del equipo del jefe de Gobierno, 12 días antes. También hablaba de Hiram Almeida, secretario de Seguridad Pública; Manuel Granados, que entonces llegó a la Consejería Jurídica desde la Asamblea Legislativa, y Jorge Gaviño, que quedó como director del Metro en lugar de Joel Ortega.

Además, cambiaron de cargo o llegaron al gabinete, Alejandra Barrales como secretaría de Educación por Mara Robles; José Ramón Amieva, que era consejero Jurídico, a Desarrollo Social en relevo de Rosa Icela Rodríguez que se fue a Desarrollo Rural, y Amalia García como secretaria del Trabajo, donde estaba Patricia Mercado que ascendió.

Posteriormente, designó a Julio César Serna, desde la Central de Abasto, como jefe de su gabinete, a la salida de Javier González Garza.

Pero la información del sábado insistía en que les había pedido la renuncia a todos.

Más tarde, que el único seguro en dejar el cargo era el procurador de Justicia, Rodolfo Ríos.

Luego que la renuncia la había pedido su secretario particular, Luis Serna, a quien hace poco dieron casi por muerto, y que éste, ante el enojo de Mancera, había renunciado o se le había pedido.

Otros dos amigos reporteros, que respeto y admiro, me comentaron que tenía la confirmación de unos de los señalados.

Después, en comunicación con el mismo jefe de Gobierno me desmintió que hubiera pedido la renuncia a su gabinete y que Serna o Ríos fueran a dejar el cargo.

¿Qué fue entonces lo que pasó el sábado…?

La verdad es que solo hay esta opción: o Serna sí pidió la renuncia al gabinete de Mancera sin que éste lo supiera, lo que le habría costado el cargo, y que desmintió el mismo jefe de Gobierno, o se cruzaron fuego amigo y enemigo.

Y todo, como parte del proyecto Mancera, maniobras a las que, ciertas o no, se tendrá que ir acostumbrando, porque las que vienen serán peores.

RETALES

1. ESPIONAJE. Claro que los gobiernos espían, siempre lo han hecho en instancias federales y estatales. Pero también espían particulares desde sus centros de poder y despachos que contratan. Y cualquier caso es lamentable, inaceptable, pero operan en la impunidad;

2. MISIVA. Vuelve a circular la carta que Marcelo Ebrard envió a algunos de sus amigos antes de dejar el país, hace tres años. Dijo que saldría de México por una temporada y que luego les contaría los motivos; y

3. PRUEBAS. El consejero del INE Ciro Murayama dijo que de todas las denuncias de presuntos fraudes en las elecciones del 4 de junio, nadie ha aportado una sola prueba. Que solo son declaraciones.

Nos vemos mañana, pero en privado