Juanito, Otra vez ese don Nadie

  • Juanito, Otra vez ese don NadieEra un güey de chocolate, con
    nariz de cacahuate.
    Florestán

argonmexico.com / Qué lejos parece aquella tarde del pasado 16 de junio, cuando ante el golpe del TEPJF a un ala del perredismo anulando la candidatura de Clara Brugada a jefa delegacional de Iztapalapa, Andrés Manuel López Obrador, desde su índice, designaba a un personaje de la picaresca urbana y desconocido por él, Juanito, como su candidato, con la condición de que si ganaba no se la fuera a creer, renunciara y designara a Clara Brugada en el cargo, lo que Marcelo Ebrard propondría a la Asamblea y ésta aprobaría.

 

Pero en el camino Juanito se la creyó. La distancia que tomó su Gepeto le dio más fuerza y aquél, de personaje de la picaresca urbana se convirtió en otro, deleite de los medios por su diferente locuacidad.

 

Ante el desdén de López Obrador, que supuso que con su dedo bastaba, su engendro se creyó que el ganador de las elecciones de Iztapalapa había sido él por sí mismo, lo que nunca fue cierto, pero él construyó así su verdad y así la comenzó a esparcir en un ejercicio de autoconvencimiento: rompió con su creador y lo desconoció como presidente legítimo; también rompió con su compromiso público de renunciar al ganar, y con la misma Brugada.

Anunció que ya no le daría ni la dirección Jurídica y de Gobierno, antesala en la prelación a la jefatura delegacional, y anunció que así como López Obrador quería vivir en Palacio Nacional, él lo haría en las oficinas delegacionales; que Lin May sería su primera dama y que se encontraba en tan buenas condiciones de salud, que el domingo se presentó con el torso desnudo a contorsionarse con los fisicoculturistas para hacer más que acto de presencia, el ridículo en su afán de mostrarse grotescamente sano.

Y ahí la llevaba, hasta que el lunes por la tarde, cargado de ilusiones, de proyectos y de ambiciones llegó a su anhelado primer acuerdo con Marcelo Ebrard, del que salió devastado para anunciar que el guión estaba vigente: protestaría y tomaría posesión, designaría a Brugada directora jurídica, renunciaría y ella asumiría su cargo.

Todo esto ya se le había olvidado.

Pero Ebrard se lo recordó de un modo tal, que Juanito recuperó la memoria para volver a ser lo que siempre fue: un don nadie de la política y un instrumento desechable.

Retales

1. MEDIO TIEMPO. Coincidieron en el futbol en CU, Manlio Fabio Beltrones y el subsecretario de Ingresos, José Antonio Meade. El encuentro, cordial; el tema, las reformas; el testigo, José Narro;

2. NO PASARÁ. Hay acuerdos para tirar el impuesto a las telecomunicaciones. Gravar el internet es en el siglo XXI como gravar los libros; y

3. BISOÑOS. Josefina Vázquez Mota califica de un triunfo tener la Comisión de Hacienda, que el PRI desechó para hacerse de la importante, la de Presupuesto, para Jorge Videgaray.

Nos vemos mañana, pero en privado.

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