s醔ado, 25 octubre 2014

You are here: Portada

La Leyenda de la Calle de la Quemada

E-mail Imprimir PDF

Por Ciudadanos en Red

Argonmexico.com / Sucedi贸 en la capital de la Nueva Espa帽a por el a帽o de 1550, en que lleg贸 a estas tierras un rico espa帽ol, don Gonzalo de Espinoza Guevara, acompa帽ado de su hija Beatriz, de extraordinaria hermosura, que contaba con unos veinte a帽os por aquel entonces.

Muchos fueron los caballeros de alta posici贸n que figuraron en la corte de admiradores que solicitaron la mana de do帽a Beatriz, pero ella prefiri贸 a un noble joven italiano, don Mart铆n de Esc煤poli, Marqu茅s de Piamonte y Franteschelo, al que conoci贸 en una reuni贸n dada en el palacio por el Virrey don Luis de Velazco.

La virtuosa do帽a Beatriz amaba a aquel caballero de una manera intensa, lo quer铆a con una pureza fuera de lo vulgar y como don Mart铆n sent铆a el amor de manera distinta, fascinado por tanta hermosura, do帽a Beatriz viv铆a atormentada.

Era necesario que su amado dejara de quererla, era preciso que aquellos encantos f铆sicos dejaran de esclavizar al enamorado italiano. Para ello tom贸 heroica resoluci贸n; despach贸 de la casa a toda su servidumbre un d铆a en que sus padres estaban fuera de M茅xico se encerr贸 en una pieza en la cual babia un brasero con mucha lumbre, que era lo que necesitaba para realizar su atrevida haza帽a.

Se puso de hinojos ante la imagen de Santa Lucia para que le diese valor y no claudicara en aquellos momentos su flaca naturaleza. El doloroso sacrificio de quemarse el rostro se consum贸 no sin que sus lamentos y gritos ante dolores agud铆simos, hicieran que llegara Fray Marcos de Jes煤s, mercedario que la oy贸 en los momentos en que entraba en la casa, encontr谩ndola recostada en un ampl铆o sill贸n, vestida de blanco, cubierta la cara con una obscura loca, y de los antiguos ojos de la doncella, que hab铆an sido verdaderamente seductores s贸lo quedaba una expresi贸n vaga, apareciendo como dormidos.

El amado de aqu茅lla cristiana mujer lo supo todo por el fraile mencionado. Despavorido corri贸 a cerciorarse del acontecimiento, encontr谩ndose con el cuado que acabamos de describir. Sinti贸 tocada su alma de idealismos celestes, abraz贸 a su novia, se sobrepuso a las miserias de la carne y enamorado m谩s que nunca de Beatriz, la hizo su esposa.

El vulgo que conoci贸 de este suceso, que por ver铆dico se tiene, llam贸 a la calle donde vivi贸 Beatriz "Calle de la quemada鈥濃 Esta calle corresponde el d铆a de hoy, a la 8陋 de Jes煤s Mar铆a.

 Se autoriza la reproducci贸n total o parcial del material informativo y fotogr谩fico siempre que se cite la fuente: argonmexico.com. Excepto la columna En Privado.

*Los art铆culos e informaci贸n son responsabilidad de los autores. Argonmexico.com no se responsabiliza de la veracidad de los mensajes u ofertas contenidas en los anuncios comerciales insertos en la p谩gina.