¿Festejar, Qué?

Devaneosargonmexico.com / Nuestro zócalo, nuestro Paseo de la Reforma, los estúpidos récords de quien obviamente no tiene el coeficiente intelectual para aspirar a promover temas valiosos, ¿por qué no un concurso de historia? ¿De ciencias? ¿De deportes? Con qué cara Ebrard se va a sentar a la Conferencia sobre el Cambio Climático, cuando es responsable del árbol más contaminante del medio ambiente en una Ciudad donde los contribuyentes no son libres para usar su automóvil los 365 días del año.

 

Además, las bestias que gobiernan, hacen festivales para el circo del pueblo, y desvían la circulación de la Avenida más importante en horario pico, sin previo aviso. Largas filas de automóviles con desesperados conductores que no saben, pues nadie les notificó –podrían tomar otros caminos, o no salir- que allá, muy allá, están desviando a todos.

Los patrulleros nomás mirando, mientras los coches se amontonan, no hay avisos para evitarles a las personas la tortura de hacer dos horas para desplazarse un kilómetro. Podrían hacer sus circos en otra vía que conflictuara menos a la ciudad, pero el inepto quiere lucirse.

Pronto obtendrá el Guinnes por la autoría de más Guinnes, el libro que contiene el recuento de qué tan idiotas pueden ser ciertos humanos, ocupando un tiempo valioso en insensateces y absurdos. En la ciudad que aumentó de un plumazo: tenencia, predial, agua, el Metro… con una asamblea “reflejo de la voluntad de la mayoría” que a todo dice sí, obviamente quiero pensar que sus votantes se darán cuenta que vivimos en una cueva de ladrones, ineficientes, corruptos.

Para muestra, las grúas, ustedes creen que les importa la vialidad, sí les importara no cerrarían las calles a lo tarugo, no levantarían autos donde no hay señales de prohibición y, por sí no lo sabía, no se estacione afuera de los bancos, ni de las escuelas. Los grulleros tienen una cuota obligatoria, no importa que la cumplan ilegalmente. Quéjese y se reirán de usted. La ley del poder y como usted no puede, pues aguante.

Realmente que los homosexuales obtengan su acta de matrimonio, me da igual, pero yo sí estudiaría a fondo el impacto que causa en un niño crecer en una familia con ese tipo de disfuncionalidad. Creo que la atención y el cariño –que ellos ponen por suficiente, y habría que estar ciertos de ello- son enormes beneficios que nunca deben faltar en la educación de un infante.

Pero no creo en una sociedad “tan acorde” con esas nuevas formas y el enfrentamiento de un niño para explicar que tiene dos papás o dos mamás, y la forma en que podrían desenvolverse y ser aceptados con familias de heterosexuales.

Familias disfuncionales las hay de todo tipo, niños en lugares inenarrables, existen montones, desgraciadamente, se hace poco o nada por ellos. Tan es así que no hay quién investigue y persiga los delitos que se cometen contra ellos: padres abusivos, golpeadores, violadores; niños que no asisten a la escuela, prostituidos, y todos los horrores. Sabemos uno que otro caso, gracias a los vecinos que denuncian.

Las escuelas pueden detectar este tipo de conductas, vigilando el comportamiento y desarrollo infantil; pero con la calidad de maestros que tenemos, dudo que se tomen el tiempo y el cuidado de observar ciertos detalles. En fin, es inevitable no profundizar en este tema, sólo espero que la mayoría perredista en la Asamblea de la devastada Ciudad de México, haga un trabajo responsable.

Pero su esencia populachera, irresponsable, obviamente no se tomarán la molestia más allá de decir sí a lo que los intereses del “jefe de gobierno” –será López, será Ebard- les ordene, mientras al ciudadano le cuesta su oneroso sueldo y demás ventajas que gozan estos… seres.

Los Festejos de Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución, deberían ser por logros presumibles, pero ¿somos realmente independientes? ¿Somos realmente un país con igualdad? Yo volteo para todos lados, reviso la historia y, sin ir muy lejos, en el diario acontecer y no miro nada para enorgullecerme.

La única forma de celebrar este acontecimiento es trabajar por una verdadera independencia de México, país que a pesar de los malos gobiernos y lo poco comprometidos ciudadanos que lo han habitado se encuentra de pie. Requerimos hombres y mujeres de palabra, que antepongan el honor, el amor a su país y su pueblo, de trabajo inteligente, comprometidos con el verdadero avance y progreso de todos sus integrantes.

Por encima de estos “festejos” un tanto abstractos, a los que no me adhiero jubilosa, celebro con ustedes la entrada del Año Nuevo, con el firme propósito de lograr un verdadero país independiente, socialmente justo, culturalmente orgulloso. Que pierda el diario temor de escuchar en las noticias acerca de la violencia, la delincuencia y su impunidad, la rapiña de los funcionarios, sus ineptitudes, su descaro para regalarse sueldotes y prestaciones, sufrir su deplorable mediocridad en el ejercicio de sus responsabilidades.

Usted conoce la larga lista de deficiencias, ni para qué la tortura de repetirlas. Le deseo un año de 10 con mención honorífica. ¡Felicidades! y a trabajar por ella.

emaldonadoballesteros@yahoo.es

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