¡Empieza la Función!

devaneosargonmexico.com/Algunos diputados increparon durante su comparecencia a Gerardo García Luna, secretario de Seguridad Pública. Varias de sus acusaciones me parecen fuera de lugar: Su sueldo –él no se lo otorga- la construcción de una nueva casa –que le comprueben corrupción- la defensa de un agente federal involucrado en el secuestro del joven Martí- sólo que le comprobaran alguna complicidad con el agente-.

Le pidieron su renuncia en nombre de los familiares de policías y militares que han perdido la vida, pues entonces que se la pidan a todos los jefes de la policía y al Secretario de la Defensa Nacional. Desgraciadamente, los hombres y mujeres que se emplean en áreas de seguridad y protección llevan implícito el riesgo de morir en el cumplimiento de su deber, debido a que su trabajo es enfrentar a los criminales. Es obvio que nadie quisiéramos vivir en esta violencia, desgraciadamente no conozco otra forma, a través de la historia, de luchar contra los malhechores.

Los malos atacan con armas, los buenos tienen que defenderse con armas, y generalmente hay bajas de uno y otro lado. Que los diputados hagan alguna propuesta para luchar contra el crimen común, el organizado, o de cualquier tipo, y no se arriesgue la vida. Verdaderamente es costoso y estúpido para la ciudadanía tener estos empleados tan ineficientes, vulgares, cretinos, que no realizan propuestas, pero sí ociosas acusaciones que a nada positivo nos conducen. Incluyo también a García Luna. Si ha habido errores, omisiones y sus estrategias han sido un fracaso, que no sólo le pidan su renuncia, sino lo despidan como a cualquier trabajador deficiente.

A Gerardo Fernández Noroña, Porfirio Muñoz Ledo –flamantes petistas-, en general toda esa bancada y la perredista; Alfonso Navarrete Prida, del PRI, cuyo desempeño como procurador del Estado de México dejó mucho por hacer, incluida la aclaración sobre el inexplicable enriquecimiento de Arturo Montiel y el asesinato de Enrique Salinas de Gortari. Les debemos exigir un mejor desempeño, digo, reconozco que es una petición ambiciosa, pero por lo menos que muestren las ganas.

No deja de avergonzarme el mal uso de la tribuna de la Cámara de Diputados, la más sobresaliente del país, que debería ser un foro en dónde el debate más inteligente ocupara los micrófonos, y las voces más comprometidas y respetuosas de la ciudadanía a la cual representan expusieran lo que anticipadamente y con seriedad han investigado y estudiado a conciencia. De hacerlo de ese modo, propondrán nuevas leyes o reformas para mejorar las leyes, y con ello la vida de los ciudadanos de esta Republica Mexicana, en la que nosotros vivimos, participamos y poseemos derechos insoslayables.

Lo anterior suena bien. Qué mejor que fuera verdad, pero en la realidad tenemos, casi en su totalidad, una partida de payasos, muy pero muy venidos a menos – me disculpo con los payasos- que únicamente hacen uso de las instalaciones para exponer sus deficiencias emocionales y mentales, con un nulo estudio del trabajo al que se comprometieron, y hasta juraron cumplir, que si no lo hicieran así, que la Nación se los demande.

Y como la Nación es un concepto, usted y yo, si me acompaña, vamos a demandárselos, aunque es más fácil quitarlos y poner otros mejores –espero encontrarlos prontamente, y que no se descompongan y contaminen rápidamente, o no tan rápidamente-. Aún conservo un poquito de fe en la humanidad, a pesar de los últimos desfiguros. Mejor dicho, de los desfiguros de siempre.

Continuando con este tema, ya tenemos otro aprendiz de mamarracho, el asambleísta del PRI, Cristian Vargas. El lunes 21 de septiembre, como no le entregaban las llaves de su oficina, estrenó su fuero rompiendo la puerta del sitio que va a ser su lugar de trabajo. Notable uso de sus canonjías. Aseguran que está apoyado por Cuahtémoc Gutiérrez de la Torre, heredero de los pepenadores del Bordo Poniente, conocido como golpeador, agresivo y porro, quien ocupa uno de los fraudulentos escaños obtenidos como suplente de una “juanita” que renunció al asumir el cargo; de esa forma, algunos lograron lo que por ellos mismos nunca hubieran obtenido. Esto no debería permitirse.

¿En manos de quién esta el país?. Cada candidato a puesto popular debería pasar por exhaustivos exámenes de admisión, todo tipo de pruebas; deberíamos pedir carta de antecedentes penales, investigar su desempeño, en fin, cualquier requisito que nos ayude a tener las mejores personas como funcionarios y autoridades. ¿Sería muy complicado?

emaldonadoballesteros@yahoo.es

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