¿A qué va Calderón a Washington?

logo-enprivadoAl toro no hay que perderle la cara; pero tampoco hay que buscársela. Florestán

argonmexico.com / WASHINGTON, D. C. La pregunta que nos hacemos muchos mexicanos ante la visita de un presidente de México a Estados Unidos es recurrente: ¿a qué va…?

A lo largo de los años, y de las visitas, los temas y los problemas son básicamente los mismos: migración en todas sus vertientes, reforma, acuerdo, migrantes, derechos humanos; narcotráfico y comercio. Y los problemas hoy como entonces, siguen siendo los mismos: migración, narcotráfico y comercio.

 

Hoy, al iniciar Felipe Calderón su primera visita de Estado a este país, la agenda no varía, se crispa por las circunstancias, pero no cambia, los temas son los mismos. En el caso migratorio, se eriza por la ley Arizona y el endurecimiento de los republicanos; en comercio, por las limitaciones proteccionistas a los productos y transportes mexicanos; y en narcotráfico, por el estallido de la violencia del crimen organizado y la cooperación que aquí siempre ofrecen pero siempre regatean y condicionan. A este conflicto estructural en materia de seguridad hay que añadir la circunstancia del caso Fernández de Cevallos, agravada por la incertidumbre de su paradero y su estado físico.

No descarto que como en otros viajes, en éste se ofreciera alguna muestra, más que de buena voluntad, de eficacia, como si en esta lucha aún hubiera algo que acreditar a Washington cuando éste acredita tan poco a México y así mismo.

En fin, que el presidente Calderón arribó anoche a esta ciudad como la mayoría de sus antecesores: con la convicción de destrabar lo trabado y avanzar en lo que siempre, uno tras otro, han llamado, esperanzados y cursis, una nueva era.

Por encima de etiquetas, en lo único en lo que no hay duda es que si Estados Unidos no da la lucha contra el narcotráfico en su territorio, poco será lo que un presidente de México pueda lograr en el suyo.

Retales

1. BAZBAZ. En cuanto se publique el desenlace del caso Paulette, que será en el sentido de la muerte accidental, seguirá la salida del procurador Alberto Bazbaz por su incapacidad para acreditar presunciones y adelantar, prejuzgando, la culpabilidad de Lizzete Farah, lo que nunca pudo documentar. Y al haber perdido funcionalidad, se irá;

2. IVOM. La gobernadora de Yucatán, Ivonne Ortega, se resiste al choque con César Nava, que le ha dicho de todo. Yo soy una dama aunque él no sea un caballero, contesta ella. La estrategia Nava es marcar la elección de Yucatán con el fraude y desde ahí llevar el tema al 4 de julio; y

3. POSADAS. El objetivo de Fernando Guzmán y del abogado José Antonio Ortega, protegido del cardenal Juan Sandoval, es concluir que Carlos Salinas es el autor intelectual del asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo. Por eso no cierran el expediente a 17 años del homicidio.

Nos vemos mañana, pero en privado.

Deja un comentario