La Más Taquillera del Cine Argentino en 2009 que Ganó Oscar

logo-septimoartePor Héctor Trejo S
 
argonmexico.com/ Una historia de amor, no tiene que ser necesariamente rosa, melosa y cursi, como lo demuestra Juan José Campanella en su coproducción argentina-española, “El secreto de sus ojos”, basada en la novela La pregunta de sus ojos, de Eduardo Sacheri.
 De inicio habrá que decir que es una muy buena película, donde el argumento simple y perfectamente desarrollado, plagado de flashbacks, hace que una cinta, contada en un ritmo contemplativo por momentos, que describe detalles visuales enriquecedores y que indaga en elementos minimalistas, sea lo suficientemente dinámica e inquietante como para no cansar al espectador, ni en las secuencias más largas.
 
En resumen, Campanella nos cuenta una historia de amor prácticamente imposible de consumarse, interrumpida por un brutal asesinato y violación, ubicado históricamente en la Argentina de 1974, donde el marido de la mujer ultrajada termina especialmente impactado como para sentir un odio inhumano por el agresor.
 
En cuanto a las actuaciones y caracterizaciones, hay una rica profesionalidad, que destaco, pues el actor más destacado del cine argentino, por no decir que el más grande histrión de aquel país, Ricardo Darín, acompañado por la hermosa Soledad Villamil y el comediante Guillermo Francella, hacen un deleite de este filme.
 
Por si nos pareciera poco este preludio de ovaciones, es justo señalar que el filme no solo recibió el Oscar a la Mejor Película en Lengua Extranjera de 2010, sino que en muchos otros festivales como el Internacional de Cine de La Habana o los Premios Goya de España, recibió diversos galardones que le dan una gran legitimación.
 
Es preciso comentar que quizá el mayor mérito de esta película es haber conjuntado a director en su etapa de madurez cinematográfica, con una historia muy sencilla pero efectiva y un grupo de actores efectivos, que nos arrancan una gran variedad de emociones a lo largo de sus 127 minutos de duración.
 
Es pues una cinta sumamente recomendable para los amantes del buen cine, aquellos dispuestos a olvidar nacionalidades y dejar de lado los ridículos prejuicios de que las producciones hollywoodenses son las únicas taquilleras y emocionantes.
 
Sólo le recuerdo que la imaginación se disfruta más en la oscuridad del cine, así que no deje de asistir a su sala favorita. Para dudas, comentarios o sugerencias: trejohector@gmail.com

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