Gobierno de México Conmemora Ochenta años de la Llegada del Exilio Español Republicano

Por Melisa León

Argonmexico / Con motivo del 80° Aniversario del fin de la Guerra Civil Española, se llevó a cabo en el Palacio Nacional un evento para conmemorar la llegada del exilio español a México, derivado del conflicto que implicó la derrota del régimen democrático de la Segunda República en ese país.

En el acto, llevado a cabo en el marco de la conferencia matutina y encabezado por el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, estuvieron presentes el secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard; la secretaria de Estado de España Global, Irene Lozano; el embajador de España en México, Juan López-Dóriga; el presidente del Ateneo Español de México, Ernesto Casanova y Lázaro Cárdenas, coordinador de asesores de la Presidencia de la República.

El presidente destacó la ejemplar solidaridad del gobierno encabezado por el entonces mandatario Lázaro Cárdenas, al quien calificó como el presidente más humanista que ha habido en la historia de nuestro país.

Por su parte, el canciller Marcelo Ebrard aseguró que el exilio recuerda los compromisos esenciales que configuran el perfil de la diplomacia mexicana con las mejores causas de la humanidad: la generosidad, la solidaridad y el compromiso con aquellos que están siendo perseguidos. Sostuvo que “Nuestra causa debe ser siempre brújula de defensas de las libertades y de los derechos de las personas”.

Durante su intervención, la secretaria de Estado de España Global, Irene Lozano, transmitió a México un mensaje de “amistad, gratitud y reconocimiento por parte de España, por acoger a quienes huían de la persecución española y ofrecerles una nueva patria, una nueva esperanza, una nueva vida y un nuevo futuro a quienes pensaron que lo habían perdido todo”.

De igual manera, Ernesto Casanova, presidente del Ateneo Español de México agradeció al presidente de la República por mantener viva la solidaridad y la memoria histórica en nombre de los exiliados y sus descendientes

El presidente López Obrador reiteró el compromiso de México por respetar y garantizar el derecho de asilo y aseguró que “Siempre vamos a tratar con respeto y vamos a dar protección a los migrantes, ya que son exiliados por necesidad, por hambre y huyen de su país de origen para salvar sus vidas, por lo que merecen todo nuestro respeto”.

De la misma forma el presidente reiteró que “el Gobierno será muy respetuosos del gobierno de Estados Unidos y del pueblo estadounidense, pero al mismo tiempo vamos a respetar los derechos humanos de los migrantes con el noble oficio de la política para evitar la confrontación”.

Al evento asistieron también el presidente del patronato del Ateneo Español de México, Gerardo Ferrando Bravo; la subsecretaria de Justicia para la Memoria Histórica, Cristina Latorre; el director ejecutivo de Diplomacia Cultural de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Enrique Márquez y el decano representante de los exiliados españoles en México, Fernando Rodríguez Miaja, quien recibió de manos del presidente de México un documento como refrendo de su afecto y su reconocimiento a los miles de españoles que hicieron de México su patria tras ser dolorosamente expulsados de la suya.

Para conmemorar los 80 años de la llegada del exilio republicano español, la Secretaría de Relaciones Exteriores, a través de la Dirección de Diplomacia Cultural, nombró a Cuauhtémoc Cárdenas como comisionado para las conmemoraciones, quien junto con el Ateneo Español de México, ha organizado diversos eventos y acciones culturales y académicas.

El acto central se llevará a cabo hoy en el Puerto de Veracruz, en el que se rendirá homenaje a los sobrevivientes que llegaron en los llamados «Barcos de la Libertad». Durante el acto, que será presidido por el canciller Marcelo Ebrard, Cuauhtémoc Cárdenas y Ernesto Casanova, se develará también una placa en agradecimiento en la Plaza de la República del centro de esa ciudad. Con el acompañamiento de los gobiernos estatal y municipal del estado, se llevará a cabo un programa cultural de tres días en el puerto, con la participación de la comunidad de exiliados y descendientes.