Esténtor Político

Por Miguel Ángel Casique Olivos

*¿Qué pasa con el “nuevo” poder en México?

Argonmexico / La Bolsa de Valores cayó 4.17% y es, según se dice, el nivel más bajo que en los últimos cuatro años se haya visto; se han realizado dos “consultas” por parte del gobierno electo de Andrés Manuel López Obrador y las dos han reafirmado lo que él ya había decidido: la construcción del nuevo Aeropuerto en Santa Lucía y el arranque de la construcción del Tren Maya para el 16 de diciembre, también se ha anunciado ya una tercera consulta sobre la Guardia Nacional; tras un lunes negro, el próximo Secretario de Hacienda, Carlos Urzúa, intenta calmar los mercados; y, mientras tanto, los preparativos para la toma de protesta del 1º de diciembre siguen al pie de la letra. 

Los cuatro meses de transición gubernamental dejan ver que no es normal lo que sucede en el país, todo se ha mostrado muy aprisa y aceleradamente, hay incluso quienes manejan que una vez colocada la banda presidencial al presidente electo será a aún más movido y aventurado el ambiente político; pero también hay encuestas  y opiniones que aseguran que la buena percepción que tiene la gente sobre AMLO ha caído 9 puntos, hay, pues, cierta crisis de inestabilidad y de incertidumbre sobre todo en el tema económico, tanto para los empresarios mexicanos como para los extranjeros

Además, el presidente electo y Morena, durante estos meses previos al 1º de diciembre, han venido haciendo declaraciones y pronunciamientos directos sobre una intención férrea y agresiva de atacar y avasallar a sus adversarios, no importa de qué partido sean o a que grupo pertenezcan; a como de lugar se desea imponer cada una de las medidas, que ellos creen y piensan, son las mejores para el país; se ha visto a un presidente  que está muy lejos de ser demócrata, más bien se le ve agresivo y con la clara intención de imponer su voluntad, así lo dejan ver y lo reafirman las falsas consultas, dos aparentes propuestas que ya habían sido acordadas y que sólo necesitaban reafirmarse para que López Obrador y Morena pudieran gritar a los cuatro vientos que toman en cuenta a la población; sin embargo, no ven que la primer consulta apenas rebasó el millón de participaciones y la segunda ni siquiera alcanzó el millón; y que ambas cifras representan menos del 1% del total a los mexicanos.

Una de las agresiones que se ha visto en los últimos días, pero que comenzó prácticamente después del 1 de julio, es lo que el presidente electo llama la “antorcha mundial”; en clara referencia y alusión al Movimiento Antorchista o Antorcha Campesina, lo último fue el lunes 19 de noviembre, en una edición especial del programa “Tercer Grado” de Televisa, ahí, AMLO descalificó y atacó nuevamente con ese término de “antorcha mundial”; lo curioso de esto y que llama la atención es que dos días después, el miércoles 21 de noviembre, al teléfono celular del diputado poblano Nibardo Hernández, llegó una amenaza de muerte, que no sólo va dirigida a él, sino también a los demás dirigentes de la organización social.

Aunque los hechos pudieran ser pura coincidencia, lo cierto es que las agresiones verbales de AMLO se han repetido en al menos 15 ocasiones y en diversos foros, la mayoría en su recorrido de “agradecimiento” por los estados; es decir, se pudiera estar hablando de un linchamiento desde el poder para luego efectuarlo físicamente, o al menos le da cierto valor a otros grupos radicales y enemigos del progreso, para que se ataque a los mexicanos que pertenecen al antorchismo nacional.

Se comenta que López Obrador va a estar moviendo la agenda pública y provocar más reacciones luego del primero de diciembre, que sus declaraciones se van a potenciar aún más  y que ese será su nuevo estilo de gobernar, incluso, se prevé un presidente mediático “cercano a la gente”, tendrá giras y eventos, responderá críticas, y  que ese será el gobierno diferente y nuevo que trae amor y paz para los mexicanos.

Pero, ¿eso será suficiente para gobernar?, ¿por cuánto tiempo podrá mantener ese ritmo?, ¿para los 120 millones de mexicanos será suficiente con las consultas que realiza?, ¿sus asesores, gabinete y él mismo sabrán que Antorcha es una organización que tiene verdadera fuerza entre la población y que no es lo que ellos piensan? Con los empresarios, partidos, gobernadores, diputados y senadores se podrá poner de acuerdo o los podrá controlar; pero con el pueblo mexicano no debería jugar mucho porque, incluso, ese tan mencionando alarde de que votaron por él al menos  30 millones de mexicanos se le podría revertir;  y para entonces no podrá hacer nada, porque el pueblo organizado y unido, le pude dar una verdadera sorpresa.

Entonces, ¿qué pasa con el “nuevo” gobierno mexicano? Quizá no sea una crisis aún pero está entrando hacia allá, así lo deja ver  lo que están haciendo Obrador y Morena. No se nos olvide tampoco que el Fondo Monetario Internacional y la OCDE ya han bajado su expectativa de crecimiento para México y al presidente electo tampoco se le debe olvidar que nuestra economía depende de la economía gringa, que dicho sea de paso, también está lejos de apoyarnos. La desconfianza económica que han creado AMLO y su partido pueden traer serios problemas para el país; en esa situación los pobres serán cada vez más pobres y tendrán menos oportunidades. Por lo pronto vemos un gobierno que crea desconfianza económica nacional e internacional y un gobierno que se enoja y reacciona con descalificaciones, no importan hacia quién vayan dirigidas.

El clímax no político…

 

Ya para qué… Y algo que no se puede dejar pasar es que los 32 gobernadores en el sexenio  de Enrique Peña Nieto, que le quedan unos cuantos días de administración, 22 que son priistas desviaron 258 mil 829 millones 185 mil pesos de los recursos públicos, esto de acuerdo a las denuncias penales y resultados de la Auditoria Superior de la Federación.

Según esto, los 22 gobernadores y ex gobernadores del PRI que administraron sus respectivos estados en el sexenio que está por concluir, fueron  acusados por corrupción y vínculos con el crimen organizado, traicionando así la confianza del presidente Enrique Peña Nieto, además de que se enriquecieron de manera ilícita.

Un gobierno sexenal así, con ese grupo de gobernadores, no podía tener un resultado diferente al que ya todos observamos tras la elección de julio de este año, pero eso sólo refuerza la idea de que el triunfo del gobierno de López Obrador con su partido Morena, sólo fue gracias al voto de castigo hacia el priismo que se resistió a cambiar; y no porque los mexicanos crean que Morena trae la varita mágica para sacar al país de la pobreza y miseria que ronda ya los 100 millones de mexicanos. Por el momento, querido lector, es todo.