El Sheriff de San Pedro

  • El Sheriff de San PedroClaro que el prometer empobrece; mirémonos si no. Florestán

argonmexico.com / No cabe duda de que Mauricio Fernández, alcalde de San Pedro Garza García, es un personaje singular.

Siendo uno de los empresarios más ricos y, dicen sus pares regios, más excéntricos, le llaman El Loco, se metió a la política, ese poder que el dinero no les da y algunos buscan. Fue senador de la República y precandidato panista, derrotado, al gobierno de Nuevo León. Persistió y hoy es presidente municipal de ese próspero municipio.

 

Fernández, sin embargo, se metió en un terreno donde no hay fronteras y las puertas de salida son pocas y llenas de trampas: el de un moderno sheriff protector de la sociedad por encima de las reglas legales y éticas propias de una nación moderna y de un funcionario público con un cargo de elección popular, que se comprometió a guardar y hacer guardar la Constitución y las leyes que de ellas emanan, lo que ya incumplió impunemente, y hasta con el aplauso de algunos.

 

El martes me dijo que su comité de limpieza, integrado por rudos, sacará, por las buenas o por las malas, a los delincuentes de San Pedro.

Y cuando le señalé que la actuación de esos grupos estaba al margen de la ley, dijo, sin darle importancia, que sí, “de alguna forma eso es correcto”, e insistió en que sacará a los delincuentes de San Pedro “por las buenas o por las malas”, de lo que se encargarán sus comités de limpieza que, por lo que me explicó, no son otra cosa que escuadrones de la muerte, patrocinados por su gobierno, o por él.

Lo que me llama la atención es que ante un anuncio tan grave, que si bien retrata el nivel de inseguridad y el de indignación de la gente por la impunidad, también documenta la ilegalidad en el accionar de un alcalde; y el que las altas instancias de este país hayan mirado hacia otro lado, parecen legitimar con su silencio esa vía, dejando la impresión de que esa es la instrucción no escrita para combatir a la delincuencia, organizada o no.

La revelación del método se le ha complicado al alcalde Fernández. El sábado por la mañana anunció la muerte de un capo que se manejaba en San Pedro Garza García con total impunidad y ostentación a bordo de un Lamborghini, a pesar de tener una orden de aprehensión en su contra por narcotráfico.

Ese sujeto era Héctor Saldaña, El Negro.

Fernández anunció su muerte en la Ciudad de México a las 12, cuando el cadáver de Saldaña, y de otras tres personas, fue identificado hasta después de las cinco de la tarde de ese mismo día.

¿De dónde sacó la información el sheriff Fernández? Porque dijo que se la había dado el gobernador Rodrigo Medina, lo que éste desmintió ayer.

Esa coincidencia se tiene que aclarar, so pena de concluir que sus comités de limpieza han comenzado a funcionar fuera de la ley, claro, y de su municipio.

Nos vemos mañana, pero en privado.

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