Devaneos

Por María Elena Maldonado

*Para Escribir y Volar la Imaginación

Argonmexico / Para empezar el 2019, festejando que en la vida hay muchos placeres y siendo uno de ellos la escritura, les platico que encontré una revista que desgraciadamente como muchas en México las titulan en inglés, supongo que creen hacerla más sofisticada, cuando es mayor elegancia privilegiar nuestro idioma. La revista se llama “Ink” cuya traducción es “Tinta”, está dedicada a publicar artículos y anuncios de plumas, también relojes, encendedores, juegos de escritorio, todos bellos objetos para apreciar más allá de su utilidad; también contiene entrevistas con personalidades relacionadas con el tema de la creación y el diseño. La especialidad son las maravillosas estilográficas o plumas fuentes, la pluma por excelencia y que durante años use, con ellas aprendí caligrafía, letra palmer, hojas enteras de ejercicios durante los seis años de la primaria, con un tintero al lado.

Hablamos de plumas para escribir y volar, en este caso la imaginación de aquellos que crean arte y belleza que se convierte en tradición, en objetos de colección. Diseños barrocos, minimalistas, con detalles florales, futuristas, y hasta cuerpos realzados, elaborados en madera, marfil, resina, oro, plata, gemas; con acabados a mano. Cualquiera encontraría en esta diversidad una a su gusto. Como ejemplo vi una pluma de “Montegrappa” –el fabricante italiano de instrumentos finos de escritura- crea “Revolver” una pluma cuyo capuchón simula la cabeza de una bala, su cuerpo voluminoso está hecho de acero inoxidable bruñido. El barril está elaborado en un roble de pantano de 4200 años de antigüedad, una pieza que une el arte y la ingeniería mecánica para crear, dibujar, diseñar, escribir, expresarse, contabilizar, hacer ecuaciones, múltiplos, con algo mucho más sofisticado que un bolígrafo de plástico.

Antes de la escritura el ser humano copio lo que miraba, muchos contaron historias a través de figuras, glifos y otras imágenes, luego fue la escritura, existen múltiples alfabetos, signos que forman palabras, palabras y números que comunican. Imaginen ponerle un nombre a todo lo hallado en la naturaleza, posteriormente a través del sonido crear un símbolo, luego una palabra, una oración, un párrafo, una historia. Escribir aunque no tenga nada que ver con la creación literaria. Las palabras expresan, mencionan, dan pertenencia, comunican, provocan, invitan, seducen; por ellas se hubo que crear una herramienta para trazarlas, supongo que primero fueron los dedos dibujando en la tierra, o descubriendo alguna mezcla que hiciera de tinta.

En la pintura rupestre –se han encontrado grabados hasta 73,000 años atrás- se empleaba por lo general uno o dos colores. El rojo, negro, ocre, amarillo y blanco hechos con pigmentos minerales molidos y carbones vegetales, aglutinado algunas veces con otras sustancias o fluidos orgánicos.

Además de pintar con las manos, el hombre primitivo hacía uso de pinceles de pelo animal, cañas huecas para soplar la pintura, ramas quemadas, bolas de pigmento y resina.

En la historia de este utensilio las plumas de ave fueron el principal instrumento de escritura desde el siglo VI hasta el siglo XIX. Las mejores estaban hechas con plumas de ganso o de cisne, y posteriormente, plumas de pavos. Sin embargo, las plumas comenzaron un declive después de la invención de la pluma de metal, primero patentadas en Estados Unidos en 1810, y posteriormente producidas en masa en los años 1860. En 1884 Lewis Waterman, un agente de seguros de Nueva York, patentó la primera pluma estilográfica con depósito de tinta. Waterman inventó un mecanismo que suministraba tinta a la punta del plumín por capilaridad, haciendo que la tinta fluyese de forma uniforme al tiempo que se escribía. En los años 20, la pluma estilográfica ya se había convertido en el principal instrumento para escribir en Occidente y continuó siéndolo hasta la aparición del bolígrafo después de la II Guerra Mundial.

Hay escritores, escribanos, escribientes. Se aprende el abecedario con pluma y papel, aun se toman los apuntes en la escuelas, hacemos notas, direcciones, una receta, una carta, un recado… hoy ya casi no se escribe a mano, con bolígrafo, pluma, lápiz, crayola, plumón… la gente envía textos por medio de aparatos electrónicos, escritura digital se nombra. Y aunque a través del uso de sus palabras se puede apreciar su cultura, ya no vemos los rasgos de su personalidad expresados en las formas, el tamaño, las líneas y curvas en sus textos. Corrige la ortografía pero no totalmente así que ahí también nos percatamos del nivel educativo de quien se comunica.

Habemos muchos a los que nos causa placer escribir, por el gusto de deslizar la tinta en el papel y crear rasgos visualmente agradables independientemente de lo que comuniquen. Tener una o varias plumas que te gusten en su diseño y su trazo.

Les deseo una agenda con alegres, interesantes, productivos aconteceres y una hermoso y eficaz instrumento para anotar los ¡Días Felices!