Devaneos

*Día de Muertos en Xochitla

Por María Elena Maldonado

Argonmexico / Nunca me había visto envuelta en tantos festejos que tuvieran que ver con la celebración de los muertos, que ya no es un día, pues las fechas se extienden, así en Xochitla el evento fue el día 27 de octubre, con un largo programa de entretenimientos; ese mismo sábado sucedió el Desfile que la Secretaria de Cultura organizo en la Ciudad de México y el motivo fue los migrantes, la semana pasada hice la crónica de este acontecimiento.

Hubo que correr de Reforma a Tepotzotlán en donde se encuentra este lugar que dirige la Fundación del mismo nombre, una asociación civil sin fines de lucro que tiene como principal objetivo desarrollar y preservar una importante área verde urbana para el reencuentro del ser humano con la naturaleza a través de la recreación, la educación e información que ofrecen a individuos y empresas. Los ingresos se destinan a su propia conservación y al desarrollo de proyectos ambientales y comunitarios de la región.

Finalmente llegamos a Xochitla, con hermanos, sobrinos y nieta con amiga de ocho años, que estaban entusiasmadas por concursar por el mejor disfraz, pero ya no le dio tiempo de pintarse su carita de calavera pues una gran fila de niños deseaba lo mismo y el concurso ya iba a empezar. No ganaron pero se divirtieron en grande.

El lugar estaba abierto desde las 11 y a las 13 horas se presentó “La Paloma”, una danza prehispánica. Por otro lado aprendieron la preparación de un mousee vegano. Música, danza, folklore, opera, teatro para niños.

Varias ofertas de comida y bebidas, entre ellas “El Silo” un restaurante con una agradable terraza.

Esta vez opte por comprarme un gran tamal de mole pues ya el cuerpo requería ingerir alimento, más allá puestos de comida orgánica para llevar a casa, artesanías finas: joyería, bolsas, carteras. Puede comprar o entretenerse mirando, desde la entrada encontré unos altares dedicados a pintores y muralistas mexicanos, entre los que había uno a Diego Rivera y otro a Frida Kahlo, me es curioso que a la gente la ha dado por relacionarlos con este festejo, aunque realmente no la tienen más allá que cualquier otro artista. Quizá a Frida por sus pinturas expresando su vida llena de dolor físico por un cuerpo accidentado, sus continuos dolores, intervenciones quirúrgicas y emocionalmente por una vida amorosa complicada y llena de infidelidades. Alguna gracia debe haber tenido Diego además de ser un pintor creativo y bien posicionado, varias de las mujeres más bellas de la época tuvieron apasionados amoríos con él.

Quizá a Rivera por ser quien en 1947 convirtió a la garbancera de José Guadalupe Posadas en la Catrina, el personaje central del mural “Sueño de una tarde dominical en la Alameda Central” que después de los daños sufridos por el terremoto de 1985 al Hotel del Prado, fue restaurado y trasladado en 1987 al Museo Mural Diego Rivera, construido especialmente para su resguardo y exhibición. En este fresco, el pintor se autorretrata como un niño al lado izquierdo de la Catrina que viste un gran sombrero de plumas que algunos dicen evoca a Quetzalcóatl, a su lado derecho José Guadalupe Posadas, su creador. Detrás de Diego, Frida Kahlo sostiene en su mano el símbolo del yin y yang mientras abraza maternalmente a Diego. A su derecha se ve el saludo entre Manuel Gutiérrez Nájera y José Martí, escritores de la época. Entre ellos, las figuras femeninas más notorias, que son la hija y esposa de Porfirio Díaz.

El sector izquierdo ilustra la conquista, la época colonial, la independencia, la invasión norteamericana y la intervención europea. Aparecen Hernán Cortés, fray Juan de Zumárraga, Sor Juana Inés de la Cruz, el Virrey Luis de Velasco y Castilla, el emperador Maximiliano con su esposa Carlota y Benito Juárez, entre otros.

El sector derecho evoca los movimientos campesinos, la lucha popular y la revolución. En el sector aparecen Porfirio Díaz, Francisco I. Madero, Emiliano Zapata, Ricardo Flores Magón y varios más, todos ellos protagonistas sobresalientes de la época.

Después de este breviario, regresamos a Xochitla en donde todavía hay mucho que ver y hacer pues en el Jardin Central, hay un tendedero literario para concursar con una calavera. Una exposición sobre “La visión de la muerte en México a través del tiempo” y un divertido paseo para tomarse fotos con todos los muertos famosos. Sólo una lluvia fina cayo por momentos pero no vi a alguien incomodo por ello. En el camino me encontré con representaciones de personajes y rituales prehispánicos, cuentos y leyendas como La Llorona, La Mulata de Córdoba entre otros.

Ya cayo hace rato la noche pero ahí camino sola sin temor, ya reunida con la familia nuevamente, a las diez y media nos acercamos a la Mega Fogata donde un cuenta cuentos recreaba historias de miedo que tenían a los niños muy atentos; luego a asar salchichas y bombones, nosotros no llevábamos ni unos, ni otros, así que tomamos camino a la salida para ir a casa a descansar, ya los pies pedían quietud.