Democracia

Enrique Krauze dice que la democracia en México está aún en obra negra, entonces vamos para largo, muy largo. Para el que la palabra democracia haya perdido su significado, de tan manoseada, sucia, gastada les recuerdo que es aquel sistema político que defiende la soberanía y el derecho del pueblo a elegir y controlar a sus gobernantes.

Nada más lejano y yo diría inalcanzable, mientras haya desigualdades tan grandes como las hay en este país. Desigualdades abismales en educación, alimentación, salud, servicios, medio ambiente.

Mientras compren el voto con un tinaco, una bolsa de mandado, una torta, una mentira, una falsa promesa, aprovechándose de la inocencia, el analfabetismo no habrá democracia.

Que mejor ejemplo que lo que ahora sucede en el Estado de México, por supuesto que los priistas no quieren soltar el botín de ninguna forma, además imaginen la humillación que el Estado del que es originario Enrique Peña Nieto se perdiera en manos de otro partido. Por supuesto que la consigna es echarle montón y ahí están peinaditos, enchamarrados de rojo; formaditos en el rebaño de los lacayos del gabinete presidencial, incluso algunos que les debería dar pena tener en el grupo, como Arturo Montiel, se guardan lealtades, nunca saben quién puede ser el próximo acusado. Entre esos y esas los hay iguales y peores, como Emilio Gamboa que no podía faltar. Ahí estaban en la toma de protesta del Alfredo del Mazo ¿Quién les abra pagado el transporte a los gobernadores desde Campeche, Colima, Chiapas, Guerrero, Hidalgo, Jalisco, Oaxaca, Sonora, Yucatán?

Seguramente nosotros. Meade, Secretario de Hacienda, Narro, Secretario de salud, Gerardo Ruiz Esparza, Titular de SCT, la lista es interminable, de flojera, y para redondear el circo en el estricto uso de la palabra ahí se pavoneaba Carmen Salinas, ¿Estará enterada que es el Estado con mayor número de feminicidios? ¿Leerá algún periódico?

Eruviel, Rosario Robles, Aurelio Nuño, se han dedicado a repartir regalitos, comprando votos, simpatías y las personas necesitadas, analfabetas, sumidas en el olvido, agradecen que alguien les de algo gratis y vaya usted a saber que tanto les prometen.

Pero su ficticia eficacia y generosidad es sólo eso pues en donde hace falta no existe; mientras Eruviel y su hija Isis reparten dinero, electrónicos, entre otros, en el Hospital José María Rodríguez, de Ecatepec, padecen falta de insumos y medicinas.

De acuerdo con personal y familiares de internos, los pacientes, de áreas como Urgencias y Obstetricia deben comprar el material de curación. “Me comentaron que no tenían nada de medicamento y material para atender al paciente” informo un familiar de una mujer atendida por parto. Ella tuvo que comprar gasas, tubos para muestras de sangre, guantes, pañales, toallas…

La recolección de basura, el servicio de lavandería se realiza una vez por semana, por ello los contenedores, las sabanas sucias, ensangrentadas desbordan desperdicios, desechos médicos y ropa contaminada con el riesgo de infecciones. Vergonzoso el derroche de recursos, mientras haga falta lo indispensable en los servicios de salud.

A poco más de tres meses de las elecciones, partidos de oposición han denunciado ante la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales (Fepade) a funcionarios públicos por condicionar la entrega de apoyos a cambio de votos en diversos municipios del Estado de México, lo cual se prevee dentro de la Ley General de Delitos Electorales.

La dependencia ya investiga. Especialistas en sociología y clientelismo destacaron la relación de “dependencia mutua, pero desigual” entre mexiquenses y el PRI, quien los ha “controlado” con dádivas desde 1929 en un contexto de pobreza. “Si toda la vida viven en total exclusión y el PRI los invita y les ofrece dinero o un puesto de poder, significa cierta movilidad social, y lo aceptan por beneficio propio”, así se crean el clientelismo; dijo el académico e investigador Lukasz Z. Czarnecki, doctor en Ciencias Políticas y Sociales en la Universidad Nacional Autónoma de México.

De Coss Corzo sociólogo por la London School of Economicas and Political Science, descartó que la ciudadanía se conforme con las dádivas. “Es una relación de intercambio muy desigual, en la cual reciben migajas, pero en una situación de desigualdad, pobreza y desesperación pueden ser más de lo que obtienen a través de un trabajo o trabajos honrados… es lo que hay y les garantiza aunque sea un mínimo”, determino el sociólogo.

“Da poquito, pero no acaba con la pobreza –en la entidad hay 16 millones, ocho se encuentran en esa situación- No representa a la gente, sino suplanta y destruye. Cuando tienes hambre no sabes cómo salir del círculo de la pobreza que el gobierno mantiene; no ofrece el cambio, ni un trabajo, sino un salario mínimo de 80 pesos. Si alguien te regala algo, lo que sea, claro que lo aceptas porque vives en completa marginación”. Aseguro el autor de una investigación sobre clientelismo y el uso político de los programas sociales.

Esto es lo que permitimos, docenas de denuncias presenta la Auditoria Federal de la Federación por miles de millones de pesos perdidos en desvíos, corrupción, falta de transparencia, recursos ausentes… y lo que se les ocurra. Y nadie va a la cárcel y no recuperamos esos recursos para bien de la población, para mandar comprar lo que se necesita en los hospitales, las escuelas, la seguridad…

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