Conmemora Durango 176 Aniversario Luctuoso de Guadalupe Victoria

Por Esteban Durán

*Asistieron Embajadores Acreditados en México y Representantes de Entidades del País

Argonmexico / La representante en la Ciudad de México del gobernador José Rosas Aispuro Torres, Azucena Triana Martínez, encabezó este viernes la conmemoración del 176 Aniversario Luctuoso del General Guadalupe Victoria, emotiva ceremonia que contó con interpretación de piezas de la Banda Musical de la Secretaría de la Defensa Nacional, la cual entonó el Himno Nacional y llevó a cabo Honores a la Bandera.

El pletórico acto en el soleado día se depositó una ofrenda floral, se hizo guardia de honor, firma del libro de visitantes distinguidos, así como toque de silencio en honor al ilustre personaje cuyos restos descansan en el Monumento a El Angel de la Independencia, en Paseo de la Reforma.

Además de Armando Victoria Santamaría, descendiente del General Guadalupe Victoria, y de Francisco Villa Betancourt, nieto del Centauro del Norte, al acto asistieron los representantes de los gobiernos estatales en la Ciudad de México: Raúl Rodríguez Márquez, de Zacatecas; Cinthia Morán Rebollar, de Tabasco.

Juan Roberto González Becerra, de Colima; Arturo Oscar Montaño Núñez, de Nuevo León; Mayela Rodríguez Alarcón, de Campeche; René Juárez Albarrán, de Guerrero.

Y los embajadores en México: Adrían Yale Messov, de Kazajstán; Pedro Núñez Mosqueda, de Cuba; Jason Hall, Jamaica; Valentín Modev, de Bulgaria; Chepyy, T. Wartono, Indonesia; Johao Marcelo Galbao, Consejero de la Embajada de Brasil; Rusian Spirin, Ucrania; Ana Carlota Durón Pineda, Honduras; María Urbaneja Durant, Venezuela; Jean-Yves Ami, Agregado de Defensa Militar de Francia; Narindra Bikka Mitya, Jefa de Asuntos Culturales de Indonesia.

En su mensaje Triana Martínez agradeció el apoyo de la Sedena, de las autoridades federales y locales por las facilidades otorgadas para hacer posible tan magno evento.

“La mano invisible de lo desconocido empuja señalados por la gloria a la cita inexcusable de su destino. Porque la libertad es el sueño de las almas grandes. La Patria esclava es el tormento de las almas fuertes. Los sueños nobles ennoblecen. Si la vida es sueño ¡benditos sean los que sueñan con lo grande y con lo noble! porque Guadalupe Victoria soñaba despierto”.

Expuso que hay sitios donde la historia se concentra; parece ser como si el tiempo se vaciara en el espacio y se apretara en un solo punto, eso, es Durango. El pasado es árbol frondoso de gloria; el presente, afirmación recia de conquistas humanas, y el futuro, anhelos colosales de superación y perfeccionamiento.

Apreciamos al que cosecha, continuó, pero nos inclinamos ante el que siembra y eso fue el hombre de Tamazula, sembrador intrépido del ideal de la Libertad y la República… ¡Cuántos anhelos llevan entre nosotros su nombre¡ Nombre, que por sí solo, anunciaban normas y métodos de hidalguía en el uso de sus derechos y en el cumplimiento de sus deberes. Quienes se asustan con estas actitudes quedan de espaldas ante el destino de México.

“¡Sirvan estas palabras para evocarlo, y dejemos volar por unos momentos la imaginación ¡No podemos hablar de la Insurgencia y de la República sin que pase por el cielo de la mente la figura gloriosa de Guadalupe Victoria. El valor de las palabras en la voz de estos hombres son más que intenciones y son compromisos, por lo que representa.

“Lo que hemos aprendido es que la sociedad, al final solo tiene un solo veredicto y este, se deriva de sus actos y de sus resultados. Los propósitos lo significan. Los hechos lo califican”, agregó la representante del Gobierno del Estado de Durango.

El Hombre de Tamazula, continuó con una breve reseña:

– En un día como hoy, pero de 1843, en La Fortaleza de Perote en el estado de Veracruz a la edad de 57 años, falleció Guadalupe Victoria. Fue la tierra veracruzana el teatro principal de sus hazañas épicas y fue en Veracruz donde este glorioso hombre mexicano llegó a ganar definitivamente el amor de la República, y donde tuvo amplia y plena justificación el cambio intuitivo y prodigioso que hiciera de su nombre José Miguel Ramón Adaucto Fernández y Félix, al de Guadalupe Victoria.

“El primero, en nombre de la Virgen que sirve de estandarte a los independentistas, y Victoria como muestra del desmedido anhelo de triunfo. Uno es el niño de Tamazula educado por un tío sacerdote y otro es el insurgente iluminado por la visión de una patria independiente.

“El débil se volvió fuerte; el enfermizo ha superado a los endebles; el norteño ha devenido en revolucionario. Un hombre de libros se montó en un caballo y desenfundó la espada por la libertad de México. Un acto muy simple lo definió en Oaxaca ¡Va mi espada en prenda, voy por ella! El hombre de libros, al elegir sin concesiones su libertad, se definió como hombre de ideas libres.

“Guadalupe Victoria fue un hombre de convicciones, fue un hombre con un profundo ideal por la libertad, la justicia y la construcción de leyes justas e igualitarias. Estudiante de leyes, no dudó en sumarse a la lucha de Independencia con Morelos, donde destacó por su valentía y audacia, ganándose el aprecio y reconocimiento de sus compañeros de lucha.

“¿Cómo era Guadalupe Victoria? De busto ancho y fornidos hombros, parecía la estampa viva de un árbol que adentrase sus raíces en la tierra. Morena como ella era su tez, negro y tosco su cabello. Penetraba en las consciencias con su mirada de águila, pero su reciedumbre amparaba el gesto sincero y generoso y cerca del sentíase la bondad de su alma.

“También era un ser humano que hay que juzgarlo en el debido contexto. Ni fue el presidente perfecto, ni estuvo exento de errores, eso queda a juicio de la historia, a él hay que observarlo por su obra, por su legado, por su ejemplo de ser un mexicano enamorado de su patria, trabajando incansablemente, desde diferentes trincheras políticas y militares, sea Durango sea Veracruz sea Puebla, siempre se mantuvo fiel a su ideal.

La vida de Guadalupe Victoria es una lección de civismo y lealtad absoluta por la patria. Preocupado las futuras “México representa la tierra, los valles, las cañadas, el desierto, las ciudades, los ranchos y pueblos, todos aquellos lugares que ocupa el hombre, todos aquellos lugares que dan límite y marcan las fronteras de la Republica es también las tradiciones, las costumbres que dan idiosincrasia y características al pueblo, a los hombres, mujeres y niños. Pero para ello, es necesario garantizar la justicia, la solidaridad e irrestricta aplicación de la ley, todo ello es la Patria para Victoria, todo ello significa la República y por ella es la razón máxima para la lucha”.

Llamó a no olvidar que en Tamazula nació “el guerrillero más limpio que tuvo independencia, de ideas firmas, nunca claudicó, ni se indultó, tenemos el privilegio de que en Durango nació el Primer Presidente de México llevó de la mano a la Patria niña, convirtiéndose de hecho en el forjador de la República.

Recordarlo, dijo, entraña más que el cumplimiento de un deber cívico, es un acto de necesaria comunión con el pasado, vivir y morir son hechos intrascendentes; vivir con plenitud y morir con grandeza está reservado a los elegidos de la historia. Él fue el elegido de la historia, cuyos restos se encuentran en este altar de la Patria, Monumento a la Independencia de México.

“Los viejos soldados nunca mueren, solo se desvanecen, Guadalupe Victoria fue un soldado que se desvaneció, intendo cumplir con su deber, como Dios le dio a entender”. ¡Honrar, honra ¡Viva Guadalupe Victoria,Viva Durango, Viva México!”, exclamó finalmente la representante del gobernador Aispuro Torres.