Aves Migratorias, Libro de Ensayos de Mariana Oliver Acerca del Viaje y la Memoria

Por Dany Garcia/Argonmexico

  • Con 10 textos que conforman el volumen, la autora se hizo merecedora del Premio Nacional de Ensayo Joven José Vasconcelos 2016

 

Reflexiones con anécdotas emotivas, información histórica y referencias literarias en dosis precisas es lo que ofrece Mariana Itzel López Oliver (Ciudad de México, 1986) en su libro Aves migratorias, con el que obtuvo el Premio Nacional de Ensayo Joven José Vasconcelos 2016.

 En la publicación editada por el Fondo Editorial Tierra Adentro, la maestra en Literatura comparada aborda la migración desde lo excéntrico, presentando 10 textos que involucran ciudades reales y aspectos sobre el lenguaje, la memoria, el dolor, el deseo y el cuerpo.

A través de 83 páginas, la ensayista lleva al lector por la ciudad subterránea de Capadocia, explora las vicisitudes de un Berlín marcado por una fractura histórica, rememora el éxodo infantil cubano y recrea la intimidad del espacio que se habita.

En entrevista, la autora comenta que empezó a escribir los ensayos sin pensar en que estos integrarían una publicación. “Obtuve una beca para la Fundación de las Letras Mexicanas y entonces comencé a escribir ensayos sobre temas que me gustaban, que tenía muy cercanos en ese momento, me interesaban o había leído recientemente.

“Al terminarlos y leerlos me di cuenta que podía integrarlos como un libro, porque existía un eje temático en torno a todos ellos: la migración, el viaje, la memoria, la construcción de una casa y lo que significa tenerla”, explicó la joven originaria de la Ciudad de México.

El volumen se compone de los textos Aves migratorias –que da título al libro-, Capadocia, Casandra, La lengua de Özdamar, Berlín, Koblenz, Normandía, Los otros niños perdidos, Mimesis en VHS y Plano de una casa. En algunos de ellos el punto en común es Alemania, lo que Mariana Oliver justifica, al ser germanista de formación.

“Estudié literatura alemana como licenciatura, es algo en lo que pienso mucho. Llegué a las letras alemanas un poco por casualidad, porque cuando terminé la preparatoria no sabía si quería estudiar. Me gustaba todo, la literatura, la historia, la filosofía, entonces pensé que si estudiaba letras alemanas iba estudiar literatura y filosofía al mismo tiempo, pero estaba equivocada”.

Otros de los temas que aborda la autora es la llamada Operación Peter Pan, el exilio de niños cubanos ocurrida entre los años 1960 -1962, aspecto que desarrolló luego de pasar unas vacaciones en Cuba.

“Busqué información sobre artistas y encontré datos de Ana Mendieta. Empecé a buscar y me pareció que tenía una historia fascinante. Llegué a la historia de los niños cubanos y pensé que era pertinente con el resto de los textos, porque a final de cuentas es un ensayo sobre cómo construyes tu casa, cuando te obligan a irte, o qué tanto te llevas o qué tan importante es el lugar donde naciste, aunque no hayas crecido ahí. O de qué manera marca el exilio voluntario o no tu existencia para siempre”, indicó.

La escritora comparte sus herramientas para escribir: procura leer noticias, busca fotografías. “Al escribir analizo desde donde voy a ver las cosas. Hago mucha investigación para escribir un texto”, apuntó.

Mariana Oliver comparte que escribe ensayo para pensar, considera es un género que permite incorporar elementos y jugar con el lenguaje. “Me preguntan por qué no escribo novela si mis ensayos parecen cuentos, que no son géneros tan lejanos de lo que hago, creo esa es la riqueza y la complejidad del ensayo: poder incorporar en ese género lo que quieras que esté alrededor”.

Agregó que el ensayo es lo que escribe, no se mueve en otros géneros, ya que no se considera poeta ni narradora. “Primero lo acepté como una imposición, pedí la beca y me sugirieron un ensayo. Creí que estaba bien, que seguramente no era tan distinto de las cosas que yo estaba haciendo, pero me di cuenta que escribía algo alejado del ensayo académico.

“Como había aceptado no pude echarme atrás y entonces aprendí, por eso no escribo narrativa, el ensayo lo aprendí haciendo y leyendo, a partir de comentarios y de correcciones en los textos”.

Finalmente la ensayista comentó que su deseo es que la lea gente que gusta de la lectura. “Este es libro donde el lenguaje está muy cuidado. Nadie escribe para sí mismo, siempre piensas en que alguien te leerá, no tengo en la mente a la persona ideal que me lea, simplemente que le guste leer”, apuntó.

Share This Post

Post Comment