Aspirantes a Gobernador, Víctimas de “Tlatoanis Estatales”

logo-politicaalmargenargonmexico.com / Siguen deshojando la margarita de suspirantes… Luego que en las elecciones federales y locales registradas el año pasado, el Revolucionario Institucional recuperó terreno al ganar cinco de las seis gubernaturas en juego, 184 de los 300 distritos electorales con 53 de representación proporcional, además de arrancarles importantes bastiones municipales al PAN y al PRD; todo indica que estos dos partidos buscarán sacar la casta para recomponer este año la actual geografía política del país.

Y ello puede estar inmerso en los acuerdos y desacuerdos celebrados entre el Ejecutivo Federal y la bancada del tricolor en la Cámara de Diputados, para hacer con el PAN la mayoría parlamentaria que les permitió en 2009 sacar adelante la reforma tributaria y el presupuesto de egresos de la Federación.
Sí, esa es una de las lecturas políticas a la reciente renuncia del secretario de Gobernación a su partido de toda la vida, Acción Nacional, ante el incumplimiento de su ofrecimiento al PRI de no permitir alianzas electorales panistas con el Partido de la Revolución Democrática.
A ello, habría que agregarle que ante la ausencia del Gran Tlatoani, quien desde Los Pinos “palomeaba”, por lo menos hasta el año 2000, las listas de candidatos a todo cargo de elección popular; ahora, los gobernadores priístas, autoinvestidos “tlatoanis estatales”, han buscado a toda costa imponer en la carrera sucesional de su partido a sus “delfines”.
Más aún, para alcanzar ese objetivo, los mandatarios estatales casi siempre ignoran las opiniones de la dirigencia nacional tricolor, y pasan sobre la válida intención y derechos partidistas de sus propios compañeros, aunque con ello dejan tras de su decisión una estela de rencores que llegan a fracturar la pregonada unidad del PRI.
Veamos los casos de las 12 entidades del país donde este año se renovará el mando estatal: Gobernado por el panista Luis Armando Reynoso, en Aguascalientes Acción Nacional designó la noche del jueves como su abanderado al exalcalde Martín Orozco Sandoval; y Manlio Fabio Beltrones logró enquistar a su amigo el senador priísta Carlos Lozano de la Torre.
En Chihuahua, el gobernador priísta José Reyes Baeza fue el primero en entender los peligros de insistir en imponer a su candidato y aceptó la nominación del exdiputado federal César Duarte Jáques. El PAN, carece aún de abanderado.
Esto no se repitió en Durango, donde Ismael Hernández Deras (PRI) impuso con todo a su delfín, el diputado Jorge Herrera Caldera; en respuesta, José Rosas Aispuro Torres abandonó las filas del tricolor y de inmediato fue abrazado por una alianza opositora formada por PAN-PRD-Convergencia-PT-Panal. Por su trayectoria y experiencia, “El Güero” tiene todas las de ganar.
Hidalgo arde con la coalición opositora que encabezaría el senador perredista José Guadarrama Márquez, quien al pedir a las dirigencias partidistas se decida la candidatura mediante “elección abierta”, prácticamente sacó de la jugada a la panista Xóchitl Gálvez conocida por la clase política, no por el pueblo.
En Oaxaca, Gabino Cué Monteagudo es ya el abanderado de la oposición; el PRI todavía no se define, aunque las “encuestas oficiales” dan por descontado que nominarán a Eviel Pérez Magaña, creación política de Ulises Ruiz Ortiz. Aquí sí, la moneda está en el aire porque el senador convergente no las lleva todas consigo, hace seis años fue el candidato y perdió.
Puebla, tiene por el PRI al chiapaneco Javier López Zavala, delfín de Mario Marín Torres; la coalición contraria tiene a la cabeza al senador panista Fernando Moreno Valle Rosas. Los sondeos realizados durante la última semana indican que las preferencias electorales están parejas. El segundo podría dar el salto si en su campaña sumara a los miles de priístas dolidos tras la imposición marinista; ello acidulado con el creciente desagrado popular del “extranjero”.
En Quintana Roo, la pugna se ha cerrado en una terna del PRI integrada por los diputados federales Roberto Borge Angulo, preferido del mandatario estatal Félix González Canto; seguido de Carlos Manuel Joaquín González, quien se dice cuenta con el respaldo pleno de Beatriz Paredes Rangel; y un tercero en discordia, Eduardo Espinoza Abuxapqui a la cabeza en las encuestas apoyado por Manlio Fabio Beltrones.
Para Sinaloa, se sabe que si el gobernador priísta Jesús Aguilar Padilla insiste en imponer como “candidato de unidad” a su tocayo, el alcalde de Culiacán Jesús Vizcarra Calderón, el PRI perdería la plaza porque el senador Mario López Valdez dejaría el partido y sería bien recibido por las huestes opositoras, con grandes posibilidades de triunfar en las urnas.
Mientras que en la Tlaxcala gobernada por el neopanista Héctor Israel Ortiz Ortiz, los momios casi dan por descontado que la lista final de contendientes quedará como sigue: Julián Velázquez y Llorente irá finalmente por Acción Nacional; el sol azteca nominará a la senadora Minerva Hernández Ramos; en tanto que el PRI y “resentidos” de otros institutos políticos parecen dispuestos a registrar a Mariano González Zarur.
En Tamaulipas todo indica que al gobernador priísta, Eugenio Hernández Flores, no le urge dar su brazo a torcer para ungir al predestinado tricolor; a la expectativa del acomodo en las corrientes partidistas nacionales y locales. El blanquiazul invistió la noche de este jueves al senador José Julián Sacramento Garza.
No así sucede en Veracruz donde la pelea se ha dado muy adelantada. Hace casi un mes el senador Dante Delgado Rannauro se convirtió en el abanderado de su partido, Convergencia; y el PAN nominó finalmente como su postulante a la gubernatura al titular del ISSSTE, Miguel Ángel Yunes Linares. Las huestes priístas guardan con recelo la convocatoria para dejarle el paso libre al diputado federal Javier Duarte Ochoa, delfín de Fidel Herrera Beltrán.
Finalmente, en Zacatecas, doceavo estado de la República donde este año se elegirá nuevo gobernador, la guerra entre perredistas podría provocar la derrota del delfín de Amalia García, el senador de ese partido Antonio Mejía Haro. El PT intentó infructuoso concretar una alianza con el PRI, y ahora deja solo al exalcalde de Fresnillo, David Monreal Ávila; por su parte, ni el PRI ni el PAN tienen candidato formal. Como sea: las cosas, por su propio peso caen, caen, caen…

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