Así, no hay Manera

devargonmexico.com/ Dicen que Luz y Fuerza del Centro no se fue a la extinción solamente por la voracidad de sus líderes sindicales; resulta que hay más privilegiados quienes no pagan millones de pesos por la luz que consumen. Aparentemente son grandes empresas a las cuales les sobra dinero.

 

Entre estas se encuentran la Torre Mayor, varios hoteles de la Zona Rosa y Polanco, el periódico Reforma, lo que queda del unomásuno, un sinnúmero de repetidoras de Telmex, y una variada lista de dependencias de gobierno. Si esto es verdad, ¿por qué no pagan?, ¿quién les ofrece esa exención?, ¿por qué nadie denuncia estos delitos?, ¿es el gobierno federal el que ha permitido por años que saqueen a los contribuyentes?

Además, hay una lista de 400 grupos empresariales con ingresos por 5 billones de pesos que representan el 40 por ciento del PIB mexicano, y apenas pagaron 1.7 por ciento por concepto de energía eléctrica, algo así como 85 mil millones de pesos, contra no menos del 28 por ciento que serían 1.5 billones que debieron pagar.

¿Quién nos explica a los cautivos que sostenemos todo el aparato burocrático?: Líderes corruptos, una policía incapaz, una educación que deja todo que desear, un congreso plagado de truhanes y fantoches, un aparato de justicia que se vende al mejor postor; las calles como campos minados, servicios de segunda, monopolios voraces, banqueros excesivos y hasta los recibos de luz de opulentos empresarios, más una larga lista de suertudos integrantes de la nómina que se paga con nuestros impuestos.

Somos ciudadanos hartos de enterarnos diariamente que nuestro dinero se reparte entre los truhanes que velan por sí mismos; los más compartidos velan por los intereses de sus partidos políticos y sus empresas que al fin de cuentas son los que los ponen en dónde hay recursos fáciles, abundantes y gratuitos. Ni la Lotería Nacional otorga la asistencia social que nosotros proporcionamos.

Ninguno de ellos está interesado en sacar a este país adelante; no les importan sus niños, ni sus jóvenes, mucho menos sus viejos, ni la educación, salud, medio ambiente, fauna, flora, los diversos patrimonios históricos, nada; repito, se interesan sólo por ellos mismos.

Los jóvenes idealistas acaban en mediocres o abusivos sí es que logran llegar a un sitio en donde quizá algo se hubiera podido hacer, y mientras más subimos, más apesta, y mientras más bajamos también. Ni la cultura se salva, por dondequiera los intereses mezquinos, la total ineficiencia, extienden sus vulgares tentáculos, esto ya parece entre melodrama y película de terror, y lo es.

Nada más hay que ver la estupidez del Gobierno del DF; ¡Por favor!, votemos porque el poder lo detenten los hombres más brillantes y comprometidos con los ciudadanos, y no con intereses de grupo con cuestionables objetivos. Miren que sacar la FERIA INTERNACIONAL DEL LIBRO del zócalo para llenarla de gente al que el país nada le debe¡, que buen provecho han sacado de él.

A cuantas personas les provocaron molestias, grandes pérdidas económicas y la pésima imagen que ofrecimos internacionalmente. Escritores de varias partes del mundo venían a compartir, a dar conferencias, presentaciones de libros, audiciones poéticas, muchos jóvenes que pagaron sus viajes con grandes esfuerzos desde España, Perú, Argentina, Colombia, Cuba, Oaxaca, Chiapas; horas de vuelo, autobuses, hospedados en hotelitos donde jóvenes de México les consiguieron descuentos y con quién compartir.

Y los reconocidos personajes nacionales y extranjeros en cuya comprometida agenda abrieron un espacio para enriquecer la cultura también se quedaron sin foro. Eso no importó, Marcelo Ebrard los despojó del espacio que ya se tomaron para uso personal, un “gobierno que se boicotea a sí mismo” y que sí pone el dinero para que López Obrador tenga un gran escenario, sonido, seguridad cada vez que lo desee. Y los libreros, de los cuales muchos son pequeñas editoriales que sobreviven apenas, les quiere pedir cooperacha para le desinstalación y reinstalación de la feria, ¡No tiene vergüenza!, que saque de la caja grande de las grúas, o de las cuotas de los taxis piratas, ambulantes, y lo que se embolsa de las verificaciones.

El tipo acomoda el reglamento de tránsito a su gusto. ¿Sabía usted que ahora pasados los ocho años su automóvil, ya deja de circular un día?. De un plumazo aumentan el horario del No-circula, de otro le quitan a los coches dos años para su uso diario, a nadie le avisan, para sorprender a la ciudadanía y pasarle la charola para el sobresueldo de sus honrados policías.

De regreso a los sustitutos de la cooperacha, podría reducirle la beca al estorbo que es el peje, que ya no se organice desfiles, ni records Guinnes. Nada positivo viene con ellos, nuestra pobre ciudad da tristeza. Y la culpa es nuestra, pero definitivamente es la falta de educación y compromiso, encerrados en un círculo vicioso por el que sólo un gran esfuerzo de todos puede romper. Quizá algún día el hartazgo nos lleve a obligarlos a nos sirvan en vez de usarnos para su provecho y enriquecimiento personal.

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