Alianza

logo-percepcionesargonmexico.com / Se conoce como coalición o alianza política al pacto entre dos o más partidos políticos, de ideas afines o no para gobernar un país, un estado u otra entidad administrativa.

En la mayoría de los regímenes democráticos, las alianzas o coaliciones están permitidas y se producen para periodos de elecciones, o bien en las cámaras cuando un sólo partido político no tiene los suficientes apoyos legislativos (diputados, Senado o ambos), como consecuencia de los resultados electorales.

Estas pueden formarse antes o después de la celebración de las elecciones. Pueden ir a la convocatoria electoral con sus listas fusionadas, en cuyo caso se le denomina alianza electoral, o bien pueden ir por separado para luego unirse a la hora de formar gobierno. Cuando miembros de varios partidos pertenecen a dicho gobierno, se habla de gobierno de coalición.

Se tienen ejemplos de alianzas exitosas -incluso entre partidos antagónicos en ideología- no sólo en la Unión Europea, sino en América, mencionamos algunas:
Concertación de Partidos por la Democracia, alianza de partidos de centro e izquierda que gobernó Chile del 11 de marzo de 1990 al 11 de marzo de 2010. Vence a la dictadura Militar de Augusto Pinochet, y triunfa unida en el plebiscito nacional del 5 de octubre de 1988.

El Frente Amplio de Uruguay es un partido político uruguayo de Izquierda y Centro-izquierda (1971), dentro de los grupos que integran el Frente Amplio se distinguen diferentes ideologías, comunismo, socialismo, marxismo y en menor medida liberalismo y democracia cristiana, entre otras.

En México: El Frente Democrático Nacional (1988); Alianza para el Cambio (1999), fue una coalición en Nayarit que se integró entre el PAN, PRD, PT y el Partido de la Revolución Socialista que obtuvo la gubernatura del estado y un gran número de diputados locales y presidentes municipales; Alianza por México (2000), Alianza por México (2006), Alianza por Nayarit (2005), Alianza por el Cambio (2006), Coalición Juntos por el Bien de Todos, Nayarit (2008), Coalición Por el Bien de Todos, Nacional (2006), Frente Amplio Progresista (2006), entre otras.

Como vemos, las coaliciones o alianzas tienen antecedentes históricos y como todo, unas más exitosas que otras, en la libertad que ofrece un sistema democrático y sin ella.

México está pasando por un trance demoledor que se inicia con la polarización, heredada del mal gobierno de Fox, una alianza entre PRD y PAN puede ser el primer gran paso para la solución.

Visualizar esta alianza entre los partidos que protagonizaron las acciones más radicales, que a la postre nos llevó a la costosa polarización social, más que ver sólo ambición de los políticos –según sus detractores-, veo en primera instancia la necesidad de asumir acuerdos –necesidad primaria del país- y si en estos acuerdos rompemos con los cacicazgos de Oaxaca, Puebla, Hidalgo o Durango, entonces bienvenidas las alianzas. Esta es una suficiente razón para hacerlas.

Algunas voces famosas se han pronunciado en contra: “es una acción desesperada”, “contradictoria”, “irracional”, “contra-natura”, etcétera, y los personajes van desde Beatriz Paredes, Manlio Fabio Beltrónes, Enrique Peña Nieto y Ulises Ruiz (PRI); pasando por Vicente Fox, Fernando Gómez Mont, Manuel Espino (PAN); hasta Cuauhtémoc Cárdenas y Andrés Manuel López Obrador, las rechazan. ¿De que se trata entonces?, ¿no será que esta gente recibe línea de un solo despacho?

No sólo el inicio de la transición en estos estados la justifica, también el ejercicio mismo de la competencia política para consolidar la democracia. Las alianzas son tan añejas como la sociedad misma, y si esta coalición partidista evita el regreso de la hegemonía política, entonces nos da esperanza para un cambio real.
eduardotrejo_s@yahoo.com 

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