A la Madre

Por Adriana Heredia / Colaboradora / Argonmexico

Hablar de la madre es un tema complicado si lo hacemos de manera objetiva, esa que conjuga el amor y la abnegación por un ser que tuvo en su vientre durante nueve meses, la madre tradicional y amorosa, la que entrega todo y literalmente se quita el pan de la boca para darlo a sus hijos, la que habla firme y derrama lágrimas en su ausencia, y aunque en todos los tiempos han existido las excepciones hoy en día aumenta el número de casos de hijos desprotegidos, pero también de madres que sin haber parido dan cobijo y educación y forman en la vida a un ser que jamás pidió venir a este mundo.

Corre el año 2017, mientras los restaurantes se llenan de mujeres acompañadas del esposo o los hijos, en las escuelas se llevan a cabo los festivales y en las casas se preparan las comilonas, hay charlas en torno al papel de la madre en la actualidad, esa que debe dejar todo listo antes de salir a trabajar, pero también de aquellas que explotan a sus pequeños, que desde bebés los llevan a cuestas para provocar lástimas y recibir a cambio una moneda, aquellas que tranquilamente se sientan en una jardinera bajo la sombra de un árbol mientras los pequeños entran a los restaurantes a pedir para un taco, y aquellas que andan de antro en antro o simplemente buscan realizarse como mujeres y se olvidan de su más preciado tesoro convertido en estorbo.

Es un buen momento para revalorar el papel de la madre, ¿qué festejamos?, porque en México este diez de mayo es fiesta nacional, pero pasó de ser un gran acontecimiento a celebrarse por mera costumbre, hoy en día nueve de cada diez madres trabajadoras combinan su papel laboral con el trabajo doméstico del hogar y la crianza de sus hijos y en muchas ocasiones porqué no decirlo es la televisión, los videojuegos y ahora también los celulares los que pasan más tiempo con nuestros niños que los padres de familia.

¿Qué tipo de madre queremos ser?, la madre que lo da todo por sus hijos pero sacrifica el tiempo a su lado para poder comprarle el celular del momento, con más megapixeles en su cámara y redes sociales ilimitadas, la madre que en los últimos años se ha convertido en la mejor amiga de su hija y en nombre de la libertad la hace libertina, o la madre que sabe mediar entre el tiempo de calidad y lo justamente necesario con algunos lujos sin que estos se conviertan en una necesidad.

Los seres humanos, todos, somos diferentes y con ello tenemos una percepción también diversa entre lo que es mejor para nuestros hijos, y es así como la sociedad materialista nos ha secuestrado y entendemos que lo mejor para nuestros pequeños es que, anden bien vestidos (pero que sea ropa de la marca de moda), que coman bien (pero que sea en los restaurantes de comida rápida de moda), que estudien una carrera (pero en la universidad más cara de México), y aún después de sus estudios que continúen viviendo en casa mientras se les consigue un empleo bien remunerado, definitivamente vivimos en un mundo de consumismo y de apariencias. Pero la madre sigue conservando el amor y la abnegación por los hijos, aunque éstos como dicen luego sean ingratos, este Día de las Madres es un buen momento para analizar el papel de la mamá de la modernidad, la que está envuelta en el ámbito laboral, pero es un buen momento también para reencontrarnos con la esencia de ese ser, como dijo un seguidor de mis redes sociales, si usted es madre, entonces entenderá la importancia de la figura maternal.